Deja de ordenar!

Estas fueron las palabras que me dijeron en el centro donde ingresé para tratar la bulimia. No podía creer lo que oía. Me estaban diciendo que el problema que yo tenía no era simplemente con la comida. Mi reacción: ¿¿¿¿¿estáis flipando???? Yo no tengo un problema con el orden. Yo soy así.

Fue muy graciosa la reacción, vista ahora claro. Yo creía, una vez intenté aceptar que tenía un problema con la alimentación, que debía comer, y con eso el problema estaba solucionado. Pero cual fue mi sorpresa que, ese trastorno iba más allá, abarcaba prácticamente todos los aspectos de mi vida. Y hoy, quiero hablaros de mi orden.

El ORDEN podía conmigo. Desde que me levantaba hasta que me acostaba todo debía estar perfecto, cada rincón, cada lápiz  de una mesa, cada prenda dentro de un armario, cada vaso encima de una mesa. Algo fuera de lugar me producía malestar, físico y psíquico; rompía los cánones de la perfección, y no podía tolerarlo. Pero, no afectaba solo mis cosas, sino además mi lugar de trabajo, la casa de mis amigas, un lugar público, … todo. En mi cabeza no dejaba de ir y venir como organizaría el día para ponerlo todo en su sitio (como decía mi pareja, limpiar sobre limpio)
Recuerdo una vez en el centro, amontonando los envoltorios de las madalenas que todas mis compañeras y yo habíamos comido para merendar. Necesitaba ponerlos uno encima del otro, no soportaba el desorden en la mesa. Fijaros que, en ese momento, me preocupaba más el desorden que había en la mesa que la comida que había ingerido.

Y es que, como siempre decimos, ese trastorno no es solo comida; en mi caso, el orden fué uno de los muchos elementos que salió a la luz con la enfermedad, otro falso elemento al que cogerme y que me ayudaba a liberar de todos los problemas que tenía a mi alrededor. Como todo lo que te coges en esos momentos, no me ayudó para nada, sino que fue una obsesión que tuve que trabajar muchísimo.

Hoy en día soy ordenada, claro está, pero el límite lo pongo yo y…si no pongo orden hoy, lo pongo mañana. YO MANDO….jejejeje

Besitos a todos los que estais ahí

 

¿Y la comida qué?

No puedo hablar del trastorno alimentario sin empezar por la comida. Ya sabeis todas, y si no os lo recuerdo, que la comida no es lo que nos hace entrar en esa enfermedad. Hay muchísimas cosas detrás de un trastorno alimentario, y si no, ya os explicaré.

Comida…Simplemente esta palabra la horrorizaba en mi vocabulario. No podía oir hablar de ella, olerla o ni tan siquiera ver a gente comiendo. Es muy bestia lo que ocurre con ella.

Un momento de mi vida decidí que estaba cogiendo unos quilos de más. Chiquilladas pensé en ese momento, pero… que hay de malo en hacer un régimen, empezando a engañarme. Básicamente engañandome porque de sobrepeso no había ninguno, más bien todo lo contrario. Debía tener unos 17 años. En ese momento, empezé a hacer un régimen, que muy rápidamente se convirtió en hiper estricto. Empezé eliminando muchos alimentos que para mi eran calóricos, muy calóricos. Esos alimentos se convertieron en algo que me producía asco, rabia y me hacían sentir muy mal. Pensaréis que extraño que surgieran esos sentimientos por un plato de comida. Pues así era. Empezé a perder y perder peso… pero ¿como estaba mi cabeza? ¿que sucedía con la seguridad, la tristeza, ganas de hacer cosas,  pocas ganas de estar con gente, culpabilidad? Todo iba en aumento muy progresivamente. Con ello la soledad aumentaba por momentos. NO entiendes nada en ese momento. Tu cabeza empieza a invadirte de mensajes y mensajes, confusos entre ellos pero con un objetivo común; no mereces comer, no mereces alimentarte y por tanto no mereces vivir. Eso es lo que primero me sucedió. No pensé ni un solo momento que estaba dentro de esa maldita enfermedad

Así iban pasando los días; tristeza, comida, soledad, comida, agobio, comida, problemas, comida. Todo tenía un denominador común. Que no aprobara un examen era porque había comido, que me riñera mi madre era porque había comido, que mi amiga no me llamara era porque había comido, …Que extraño se ve hablando desde fuera, y que real se ve cuando envuelve tu vida por completo (como un plato de comida pude provocar tantas cosas??)

Nada tiene sentido cuando estás dentro, nada. El peso va bajando,  tu estado anímico se deteriora, pierdes cosas importantes de tu vida, de tu historia personal y tu….sin reaccionar. No se puede reaccionar cuando estás ahí, es casi imposible. Yo al menos no reaccioné, estuve muchisimos años sin hacerlo y podeis imaginar todo lo que quedó por el camino, lo que no vi, las personas que desaparecieron, el dolor que desprendí.

Después de casi quince años el camino se rehace de nuevo y las cosas que quedaron en las esquinas puedo tenerlas a mi alcance, porque ahora estoy curada, porque ahora soy feliz

Besitos a todas las personas que me leen

Sí, podemos vencer

Me propusieron participar en esta página hace una semana. La verdad es que mi respuesta fue enseguida que sí.

Os explicaré un poco por qué participo.
El día 29 de septiembre de este mismo año, es decir no hace ni un mes, me dieron el alta del trastorno alimentario. Me diagnosticaron bulimia nerviosa purgativa cuando entré en el centro ABB, hace dos años y tres meses. Ahora, a día de hoy, puedo decir que he recuperado mi vida.

Nunca pensé que existía todo lo que estoy viviendo ahora. Solo era capaz de ver mi vida encerrada en esa enfermedad, sin poder pensar siquiera que yo merecía algo más. Mi vida estaba envuelta de tantas cosas malas, dolorosas y tristes que era impensable poder ver más allá.

Muchas cosas han cambiado desde entonces, muchas, y a pesar de que el camino no fue fácil (nada fácil) aquí me tenéis. Se puede salir, se puede, y me gustaría ir explicando un poquito mis vivencias y aconsejaros en todo lo que pueda para que, como yo, podáis vencer.

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