Enfermito… todo se para

Llevo 3 días con una galipandia, con un buen resfriado, de los grandes, hacía años que no pillaba algo así.
Estoy débil, como encogido, con la cabeza como un bombo, con una megacongestión… mocos profundos que no sé si estaban allí antes y es que ahora salen o si no paran de formarse… dolor de cabeza y sudores, frío, escalofríos…

Pero un gran descubrimiento: me he parado completamente.

Iba a tope últimamente, va acabando el semestre y estoy empezando un trabajo de becario en la uni, muchas tareas, no cesaba de repetírmelo, tengo que hacer muchas cosas, jo, tengo muchas cosas que hacer, uf, a ver si tengo tiempo… Y ahora llevo 2 días parado. Totalmente parado. Escribo esto pero me cuesta y ahora mismo apagaré el ordenador. Noches largas, extrañas, introspectivas, el dia sin horas, veo como se va moviendo el sol, contento porque me voy haciendo sopas, me estoy cuidando, y mis amigos compañeros de piso también. Hay una extraña calma… Ellos ahí desayunando a media mañana y yo llevo dos horas estirado en el sofá, mirando el gran trozo de cielo por el gran ventanal de la sala… Entra mucha luz, estoy bien, con una manta, 2 jerseys, calcetines de esquiar, la calefacción está puesta… estoy bien… y no quiero, mejor dicho, no puedo hacer nada más… más que mirar las nubes y el cielo azul… pasa el tiempo, un tiempo completamente diferente, oigo a mis amigos en la cocina, me preguntan qué necesito, me traen un zumo de naranja, una botella de agua, siguen hablando, siguen haciendo, planifican su día, dos de ellos se van a caminar al monte… y yo parado, no me puedo mover, no puedo dejar de mirar el cielo azul… estoy bien, extrañamente bien… se me hace muy extraño estar ahí parado, a mi ritmo, y los otros al suyo, en una extraña calma en la que no pido nada a nadie ni nadie me pide nada.. Siento que estoy alineado con lo que hago, es decir, no pienso en hacer otra cosa distinta, no puedo hacer nada distinto a lo que hago, tengo todos los permisos del mundo, todos, para no hacer nada… me giro, muevo la cabeza y ya está… sigo quieto y pasan los minutos y estoy bien, soy lo que soy, entero, no me pido nada, no quiero hacer nada, estoy bien…

y el descubrimiento es que me pregunto: puedo acceder a este estado en cualquier momento de mi vida??? hace falta que esté enfermo para pararme, para dejar mente tranquila dejando pasar las horas, en paz? estirado en un sofá, entrando la luz por la ventana, un domingo por la mañana, hoy, no pido nada, el tiempo se mueve y yo formo parte de él…

Pese al malestar, a la gran empanada que llevo y a la debilidad, hay algo profundamente sanador que estoy sintiendo: parar, poder pararlo todo, cuidarme, ser cuidado.
y me pregunto cuánta gente a lo largo del planeta estarán ahora ahí, vibrando en esa paz, en esta extraña armonía… y el cielo azul me dice que son muchas, que no estoy solo, que hay algo infinitamente tierno y protector ahí, aquí, siempre disponible, siempre, para todos nosotros.

Gracias

2 Respuestas a Enfermito… todo se para
  1. ESTRELLA Responder

    Hola Carles, no se si has leído a Eckhart Tolle pero yo creo que llegados a este punto seguro que te encantaría…el aquí y el ahora…sin las imposiciones de esa mente inquieta, asustadiza y huidiza que en su intento de protegernos nos aleja aún más de la auténtica felicidad que hay en la simplicidad de cada momento.
    Bravo por tu descubrimiento, aunque lamento decirte que la mente intentará arrastrarte de allí una y otra vez.
    Un abrazo
    Estrella

  2. Carlos Responder

    Hola Estrella!
    Sí que leí a Tolle hace algunos años, el primer libro del Poder del Ahora…
    Un libro poderoso, de esos que tienen la capacidad de que, leyendo solo unas líneas, te transportan al estado atemporal de la conciencia. Me impactó mucho y lo estuve llevando encima algunos días, pero me ocurría que me dejaba en una soledad extrema, en una pureza glacial, no sé cómo explicarlo, pero me hacía irme del mundo de las formas, hasta de la humanidad casi te diría.
    Creo que para cada alma hay caminos más adecuados que otros. La espiritualidad a veces se me polariza en caminos que tienden más a “irse” del mundo y otros que buscan “entrar” más profundamente en este mundo físico. Como siempre, esta dualidad danza y nunca se está quieta y Nada puede someterse a etiquetas mentales. Pero en primera instancia, a mí el libro de Tolle me llevaba a esa sensación de “irme” y de aislarme… Sin duda es portador de una gran verdad, del instante presente, y como dices parece sumamente difícil sostener ese estado, este estado en el que estamos verdaderamente presentes.
    Un abrazo Estrella!! gracias por escribir

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