hasta aquí

Cuando decidimos obsesionarnos por el cuerpo incluso nosotras creemos que es simplemente por imagen, por delgadez, porque controlar el cuerpo, nuestra imagen, nos dará una vida mejor, creo que cualquiera estará deacuerdo conmigo en que nadie decide meterse en una enfermedad que le puede llevar a la muerte sólo por estar más guapa… no, la comida, el cuerpo, la obsesión con la ropa, la imagen, los chicos, tapan un dolor mucho mayor, una angustia  que no se supo gestionar,  algo que  no supimos llevar. Es  increíble cuanto podemos tardar a veces en apartar  toda la superficie y empezar a hablar de lo que realmente nos dolía, ponerle palabras, hablar de esa rabia, de esa pena, y cuando sale todo cobra sentido, cuando después de tanto tiempo, entiendes que lo mejor que supo hacer esa persona en ese momento desembocó en un TCA y lo entiendes, y te entiendes, no era lo que parecía, que camino tan duro la trajo hasta aquí. Nadie supo hacerlo mejor, pero fue así, y estas fueron las consecuencias, y nunca más será como antes porque se abren las puertas que estaban cerradas con candados, como muchos sentimientos, como cuando eras niña y sin entender nada te dicen “tú cállate”, y te callas tantos años que aprendes a comunicarte de forma equivocada. Comida, alcohol, drogas, lesiones, mil formas… y sólo estás intentanto expresar algo que no sabes decir de otra manera, porque desde siempre pensaste que callada todo estaba mejor.

Pero el camino a re-descubrirse probando lo contrario a lo que tantos años se ha aprendido desde fuera, es mirar más  allá de ese plato, de ese cuerpo, decirlo de forma que la gente pueda entenderte, podamos ser un poco más adultas, respetarnos, que nos respeten, respetar. No comunicarse con la familia dejándose comida, o mil ejemplos parecidos…. se puede y cada vez que se hace distinto, se crece.

Hoy he visto a una flor abrirse y brillar como nunca, decir hasta aquí, decir aquí estoy yo, decirse, nombrarse, por primera vez, y yo por vez un millón me he sentido muy orgullosa se ser su amiga, porque sé que suficiente es la pasta para salir, ella es maravillosa, que se merece lo mejor, a lo mejor yo debería recordárselo más a menudo, y  la quiero no porque  esté bien, la quiero porque es LA OSTIA!!!!!! ala asi me sale del alma. Y tengo suerte de tenerla a mi lado… ojalá no se vaya muy lejos nunca.

Te quiero campiona.

0 Respuestas a hasta aquí
  1. Imma Responder

    Y de repente un día entiendes que callar y dejar de sentir, no lleva a nada bueno. Cada vez entiendo más el que esta enfermedad sea muy difícil de comprender puesto que l@s que la padecemos no acabamos nunca de entenderla por completo. Y es que un día, sin esperarlo un espejo se cierra y se abren mil ventanas. Carlota, no sabría explicar como he llegado a entender cosas que durante tanto tiempo me han hecho sentir tan mal conmigo misma, como he podido ponerle nombre a todo aquello que me produce tanto miedo de aceptar y como desistir de seguir refugiándome detrás de un plato de comida…detrás de una falsa seguridad llamada delgadez extrema. Sea como sea, no se si me merezco lo mejor, pero sí es cierto que tengo mucha suerte de poder tener a gente como tú que hacen de una lucha como ésta, un camino lleno de luz y esperanza.
    Hasta aquí de seguir diciéndome que no soy suficiente, hasta aquí de vivir con miedo a no saber quién soy sin la anoréxia, hasta aquí de vender mi alma por bajar cada vez más de peso. Por primera vez en mi vida siento que estoy por encima de la comida, y que sí: en momentos me cago de miedo delante de ella, pero ni de coña va a volver a poder conmigo.
    Te quiero mucho Carloteta, y no me pienso ir lejos jamás!
    Gracias por ser complice en todo esto, gracias por ayudarme a frenar lo que iba encaminado a ser mi final.
    Imma

  2. vanesa Responder

    Hola Carlota, soy vanesa, tengo 23 años y he estado ocho años enferma, primero de anorexia y posteriormente bulimia, empecé muy jovencita, con 12 años. Yo tampoco comprendía el por qué de muchas cosas, cuando comienzas a plantarle cara a la enfermedad aparecen miedos, inseguridades y sobretodo esos “silencios” tan temidos de los que hablas. Al principio es muy difícil espresar lo que sientes o qué te sucede, hasta el momento la comida era el modo de expresarlo y cuando tienes que hacerlo con palabras es mucho más complicado, para mí era una montaña que pensaba que nunca podría escalar. Pero poco a poco y con la ayuda de profesionales hice una terapia de grupo sobre relaciones interpersonales que me ayudó mucho, claro que sigo trabajando a pesar de que estoy recuperada son facetas que hay que trabajar mucho, ahora soy capaz de expresar enfado sin gritar, alegría dando besos, !adelante, merece la pena!, un beso.

  3. leire Responder

    Sí, yo tampoco supe hacerlo mejor. Ahora intento ver las cosas, y casi siempre me frustro por no ver nada y a la vez saber que hay muchas cosas que obvio, cosas que percibo de manera erronea,… pero no quiero rendirme, y hoy menos que nunca podría. Con más o menos talento hoy he tirado un muro que me ha costado un mundo derribar…. tú me lo has pedido y además me parece que va al pelo; ahí va la poesía que tanto me ha costado representar pero al final he conseguido decir.

    NO TE RINDAS

    No te rindas, aún estás a tiempo
    De alcanzar y comenzar de nuevo,
    Aceptar tus sombras,
    Enterrar tus miedos,
    Liberar el lastre,
    Retomar el vuelo.

    No te rindas que la vida es eso,
    Continuar el viaje,
    Perseguir tus sueños,
    Destrabar el tiempo,
    Correr los escombros,
    Y destapar el cielo.

    No te rindas, por favor no cedas,
    Aunque el frío queme,
    Aunque el miedo muerda,
    Aunque el sol se esconda,
    Y se calle el viento,
    Aún hay fuego en tu alma
    Aún hay vida en tus sueños.

    Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
    Porque lo has querido y porque te quiero
    Porque existe el vino y el amor, es cierto.
    Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

    Abrir las puertas,
    Quitar los cerrojos,
    Abandonar las murallas que te protegieron,
    Vivir la vida y aceptar el reto,
    Recuperar la risa,
    Ensayar un canto,
    Bajar la guardia y extender las manos
    Desplegar las alas
    E intentar de nuevo,
    Celebrar la vida y retomar los cielos.

    No te rindas, por favor no cedas,
    Aunque el frío queme,
    Aunque el miedo muerda,
    Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
    Aún hay fuego en tu alma,
    Aún hay vida en tus sueños
    Porque cada día es un comienzo nuevo,
    Porque esta es la hora y el mejor momento.
    Porque no estás solo, porque yo te quiero.
    Mario Benedetti

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