La prisa

Hace unos días que no escribo, no he estado animada, y además he estado en Murcia, me doy cuenta de como pueden cambiar las relaciones con los demás con un pequeño cambio de actitud en nosotras, ese pequeño cambio puede ser todo un esfuerzo, pero puede merecer la pena e incluso evitar discusiones de las que luego nos sentimos culpables. El tono de voz, el dar las gracias, el no opinar cuando nos dan algo de comer, no descargar nuestra rabia contra nuestra familia, mejora la convivencia… no es la panacea, pero podemos sentirnos un poquito mejor.

De otro lado llevo unos días con ansiedad, ha sido un mes difícil, y ahora estoy comprendiendo cosas de mí, la enfermedad es larga y no hay que despistarse, la ansiedad sale por cualquier lado, y las ideas de comer, restringir, fumar, beber, pueden aparecer en cualquier momento, hay que estar al loro, pararse ver de donde viene, pedir ayuda, y a veces frustra cuando te sientes así otra vez, pero es así y hay que aceptarlo, de momento utilizar los recursos que tenemos para evitar caer en todo esto otra vez… poco a poco. Ya no tengo prisa, he bajado mi exigencia, por mucho que corra no llegaré antes, puedo vivir lo mejor posible el presente, e intentar no anclarme en el pasado ni soñar con un incierto futuro… decía mi abuelo “no por mucho madrugar, amanece más temprano!”

Un besito a Leire que ha estado malita… ánimo guápisima…

 

Escucha lo que no te digo

Esto me lo pasó hace mucho una persona a la quiero mucho y echo mucho de menos, espero que os guste tanto como me gustó a mí, buenos días a todos y a todas!!! Hoy me voy a Murcia, tengo un poco de miedo, pero creo que he aprendido desde la última vez… Besos

 

ESCUCHA, POR FAVOR,
LO QUE NO DIGO

No te dejes engañar por mí,
no te engañen mis apariencias.
Porque son sólo una máscara,
tal vez mil máscaras, que me da miedo quitarme,
aunque ninguna de ellas me represente.
Aparento sentirme seguro,
que todo va de maravilla, tanto dentro como fuera:
aparento ser la confianza personificada,
poseer la calma como una segunda naturaleza.
Controlar la situación
y no necesitar de nadie.

Pero no me creas, te lo ruego.
Exteriormente puedo aparecer tranquilo;
sin embargo, lo que ves es una máscara.
Debajo, escondido, está mi verdadero yo
en la confusión, en el miedo, en la soledad.
Pero lo escondo.
No quiero que nadie lo sepa.
Me invade el pánico
ante el solo pensamiento de mostrarlo.
Por eso necesito constantemente
crear una máscara que me oculte,
una imagen pretenciosa que me proteja
de la mirada perspicaz.

Pero precisamente esa mirada es mi salvación.
Mi única salvación. Y yo lo sé.
Mas, cuando viene acompañada de la aceptación, del amor,
entonces se convierte en lo único
que puede liberarme de mí mismo,
del mecanismo de barreras que he levantado;
lo único que puede asegurarme de algo
de lo que no logro convencerme a mí mismo:
de que en verdad tengo algún valor…

Pero esto no te lo digo. No tengo valor para ello.

Temo que tu mirada no venga acompañada de la aceptación,
del amor.
Temo, quizá, que puedas cambiar de opinión sobre mí
que no me tomes en serio
y que tu sonrisa acabe matándome.

Tengo miedo, en el fondo, de no valer nada,
y de que tú te des cuenta y me rechaces.

Entonces sigo con mi juego de pretensiones desesperadas.
Con apariencia de seguridad por fuera
y con un niño tembloroso por dentro.

Exhibo mi desfile de máscaras
y dejo que mi vida se vuelva una ficción.
Te cuento todo lo que no cuenta nada
y nada de lo que en verdad es importante,
de lo que me atormenta por dentro.

Por eso, cuando descubras esta rutina,
no te dejes engañar por mis palabras:
escucha bien lo que no te digo,
lo que quisiera decir, lo que necesito decir,
pero no logro expresar.

No me gusta esconderme, te lo confieso.
Me encantaría ser espontáneo, honesto y sincero,
pero tienes que ayudarme.

Por favor, tiéndeme tu mano,
aunque parezca ser lo último que deseo.

Tan sólo tú puedes sacar a la luz mi vitalidad:
siempre que eres amable, atento y solícito,
siempre que tratas de comprender,
porque me quieres,
mi corazón palpita y renace.

Quiero que sepas lo importante que eres
para mí y el poder que tienes de hacer
emerger la persona que soy.
Basta con que lo quieras.
Te lo ruego, escúchame.

Tan sólo tú puedes derribar las barreras
tras las que me refugio,
tan sólo tú puedes quitarme la máscara,
tan sólo tú puedes liberarme de mi solitaria prisión.

No me ignores, por favor, no pases de largo.
Ten paciencia conmigo.

A veces parece que, cuanto más te acercas,
tanto más me rebelo contra tu presencia.
Es algo irracional, pero es así:
lucho contra lo que necesito.
¡Así es a menudo el ser humano!

Pero el amor es más fuerte que toda resistencia
y ésta es mi esperanza.
Mi única esperanza.

Ayúdame a derribar éstas barreras
con tus manos fuertes
a la vez que delicadas.

Porque un niño es siempre algo muy frágil.

¿Quién soy yo, te preguntas?
Soy alguien a quien conoces muy bien.
Soy cada persona que encuentras.
Soy tú mismo.

Autor desconocido.
 

Tiempo

Vengo de un alta, lo primero Felicidades a Silvia Bonás, ha sido un alta bonita, me he emocionado pero me he puesto muy triste, en realidad estaba muy eufórica pero una parte de mí se estaba poniendo muy triste. Para empezar: de esto se sale.

Pero empiezo a repasar mi vida, y yo, solitaria, necesito que me quieran, que me valoren, sentirme especial, y el haber obtenido eso con una enfermedad tanto sin saberlo, me ha hecho sufrir tanto, nunca me sentía suficientemente querida, y aún ahora necesito a la gente a mi gente, y ya no necesito poner en medio la enfermedad, pero sí necesito que me quieran. Hoy me siento sola, mi gente está lejos y tengo que aprender a vivir con el sentimiento de soledad, sin taparlo como siempre… pero me he perjudicado tanto para evitarlo. He llegado a pensar si estuviera más delgada, no estaría sola… eso es sólo el principio, luego viene la realidad, y es que el cuerpo no tiene nada que ver, y la soledad sigue. Ya no es un abismo, la gente “normal” también lo siente ¿no? Cuando llega la tristeza, cuando miras atrás y hay tanto que perdonar-se. Sí, no sé si conozco lo que es vivir bien, no sé si recuerdo semanas seguidas estable, sin miedos y obsesiones, tengo motivos para tener miedo, se irán? Y me dicen: se sale. Y me lo creo. Confío y espero.

ps, Esther estás muy guapa… nos falta alguna colleja, pero estoy mejor… o eso creo. Disfruta de tus nenes ha sido un placer verte!

A mi Manresana

Bueno, quería ddedicarle esta entrada a una compañera, es una chica que tiene la suerte de haber entrado en el centro joven y que si no pierde las fuerzas, saldrá joven de esta. Es una chica que ha sufrido, y a veces no lo ve, o no quiere verlo, que no sé si sabe que merece una vida plena, y a veces cree que con la que tenía era suficiente… Tiene tanta vitalidad, tanto potencial… A mí me ayuda un montón! Creo que a veces cuando no hemos conocido una vida mejor por poco que mejoremos creemos que es suficiente, o cuando no hemos tocado fondo del todo creemos que no nos merecemos mucho más. Pero nadie se merece una vida a medias, una vida enferma, y si eso conlleva un año de tratamiento o dos, bienvenidos sean, yo sé que será feliz, si se deja ayudar. Ha luchado mucho para llegar hasta aquí, le ha costado mucho aceptar todo lo que esto conlleva, mucho, es una luchadora, te felicito Marta por seguir con nosotras, ahora sólo te pido que sigas, que mires atrás, y recuerdes todos esos momentos que no quieres volver a pasar, que mires adelante porque yo te prometo una vida mejor. T’estimo Marta!

 

Pesadilla

Hasta hace poco no podía decir lo que sentía y con algunas personas aún me cuesta mucho, incluso he llegado a confundir lo que sentía, a no detectar mis sentimientos, así podría escondérmelos más fácilmente, luego llegó el enfado, y todo lo tapaba el enfado… y aún así era incapaz de saber qué había detrás de cada enfado. Tristeza? Rabia? Miedo? Soledad? No, no lo sabía… ahora empiezo a descifrarlo y todo lo que no he podido decir, todo lo que no he querido decirme me sale de noche, es horrible acostarse cada noche temiendo la angustia de las pesadillas, donde grito e insulto a quien menos me espero, donde las situaciones son angustiantes y violentas, y si me paro a pensar no son sueños casuales… sé que de cada sueño así hay algo que aprender, nuestra mente nos está diciendo algo que despiertos no nos puede decir, pero es duro, cuando empiezas a ver, a sentir….. es duro. Hoy dormiré mejor, espero !!!!

Shhhhh

Como quien tira de una cuerda que se romperá,
tirar, tirar, tirar, tirar, tirar…
Como sin darse cuenta rozar un poco más,
los ojos aún cerrados para no afrontar
que el aire es de cristal,
que puede estallar,
que aunque parezca extraño, te quiero devorar.
Que el aire es de crital,
que puede estallar,
que aunque parezca extraño, te quiero devorar.

En una esquina de su boca se dejó estrellar,
como la ola que se entrega a la roca,
perdida en el abismo de unas manos sin final,
tan grandes que abrazaban todo su planeta.

Ahora no estás aquí,
ahora no estoy aquí,
pero el silenció es la más elocuente forma de mentir.
Ahora no estás aquí,
ahora no estoy aquí,
pero el silenció es la más elocuente forma de mentir.

En tu silencio habita el mío
y en alguna parte de mi cuerpo habitó
un trozo de tu olor,
en tu silencio habita el mío
y en alguna parte de mis ojos habitó
un trozo de dolor.
Ahora estás aquí,
ahora estoy aquí,
abrázame para que piense alguna vez en ti.
Ahora estás aquí,
ahora estoy aquí,
abrázame para que piense alguna vez en ti.

En tu siilencio habita el mío
y en alguna parte de mi cuerpo habitó
un trozo de tu olor,
en tu silencio habita el mío
y en alguna parte de mis ojos habitó
un trozo de dolor.
En tu siilencio habita el mío
y en alguna parte de mi cuerpo habitó
un trozo de tu olor,
en tu silencio habita el mío
y en alguna parte de mis ojos habitó
un trozo de dolor.

Que el aire es de cristal,
que puede estallar,
que aunque mis labios no hablen,
te quiero devorar.

 

Fantasias

No sé si alguna vez os he hablado de mis fantasias, me va a costar porque es algo que hice muchos años para evadirme de la realidad y que nunca pensé que fuera un problema, hasta que hable con otras chicas con TCA y me contaron que hacían lo mismo que yo. Desde niña antes de dormir me imaginaba durante mucho tiempo como quería ser yo, mi físico, mi forma de vestir, como sería el chico con el que estaría, que yo le gustaba, que era una abogada de prestigio etc. Durante años lo hacía y nunca imaginaba cosas que correspondieran con la realidad, invertía mucho tiempo imaginando que ropa me pondría (durante mucho tiempo tuve muchos problemas para encontrar tallas en las mismas tiendas que mis amigas), que estaba muy delgada, que tenía mucho éxito con los chicos, que profesionalmente todo era perfecto… una vida de película. A veces estaba con gente y me evadía pensando en “mi mundo” o me iba a dormir antes porque así dedicaba un buen rato a pensar en todo esto, y así la realidad no existía, sólo un ratito. Conforme fui creciendo la realidad no re correspondia con lo que yo había imaginado, porque claro, ninguna vida es perfecta, y eso me creaba pequeñas decepciones una tras otra, porque yo esperaba otra cosa de mí, de la vida, y esa imagen ideal de mí, de la vida, nunca llegó. Antes, cuando entré en el centro pensaba que todo el mundo haría lo mismo que yo, pero ahora veo que se puede soñar de otra maner, lo he aprendido, y si alguna vez me salta otra vez tengo que pararlas rápido, porque durante mucho tiempo las creía tanto que sufría tanto sino se cumplían… Sólo quería contaros esta parte de mí, fue difícil, y con ayuda pude cortarlo porque no era ni siquiera consciente, pero me ayudó mucho ver que a otras chicas les pasaba lo mismo y que hicieron para “pisar el suelo”, ya no las tengo, ahora pienso en mi vida real, por mucho o por poco que me guste. Buenos días y un beso a todos!!

Mi niña

Vuelve el otoño, la vuelta al cole, la vida sigue, sigue su ritmo, a veces es difícil ir a la vez, antes parar era ante la avalancha era lo más fácil para mí, ahora ya no lo quiero, estoy conociéndome en los puntos medios… No ha sido una semana fácil, puedo asegurar que el año pasado me hubiera metido en la cama, hubiera dejado de comer, pero no, puede que no pueda seguir el mismo ritmo que el resto, pero puedo, puedo seguir mi ritmo, puedo coger carrerilla. He pensado en pequeñas cosas que me hacen ilusión, y que me harán ilusión más adelante, y las he encontrado… pequeñas cosas, he dejado atrás grandes expectativas y me he centrado en mi día a día, en cosas que alcanzan a mi control y que pueden hacerme ilusión. Nunca antes lo hubiera hecho. Tengo una niña dentro que me está pidiendo que la cuide, y le de cariño, hace 20 años que no la escuchaba.

 

Gritaaaa

Qué grande puede ser la pena cuando se deja salir, y que dura la rabia cuando está ahí escondida, puede que en forma de culpa… Que difícil sentir que no tenemos derecho a sentir, y que si lo decimos la soledad y el reproche volverán, que difícil llorar sin parar y que nadie te entienda, y que te oigan y no te escuchen, y que te haya pasado tantos años, que bloquearte o aislarte sea la salida más rápida, la única que conocemos. Pero hay que gritar, hay que romper el silencio, hay que decir basta a esa sensación y pedir ayuda, acercarse a la gente, contar lo que sentimos, aunque no podamos cambiarlo, lo que pasó, pasó, seguro que hoy hay alguien que quiere escucharnos aunque sólo sea una persona, aunque pensemos que no lo merecemos demasiado… Hemos dado, hemos mirado fuera con el prisma equivocado, ahora toca sentir que merecemos, que se nos respeta, que el nudo en la garganta se deshace para decir, esto sí y esto no.  Sea lo que sea no tuvimos la culpa, y ahora estamos aquí, años después luchando día a día, enfrentando cosas que ni conocíamos, porque nunca más será igual, se puede vivir mejor, se puede pedir, se puede decir no, se puede dar la opinión y apartar la comida del estado de ánimo, se puede, hay una especie de tranquilidad que me está esperando… y sé que a muchos de vosotros también, nadie dijo que el camino fuera fácil, pero merecerá la pena. Me repita cada día…

Brindo por mí

Casi siempre digo que hago muchas cosas por los demás y eso me ayuda a salir adelante, eso me ayudó a empezar a comer, eso me ha frenado muchas ideas dañinas sobre mí… durante un tiempo puede sostenerse pero creo que ese argumento se acaba. Es cierto, puedes querer al del frente mas que a ti misma, pero ese argumento no se sostiene, igual un día esas personas no están por cualquier razón. Quererse a una misma, hacer las cosas por una misma, a mí me resulta más difícil, desde pequeña me decían, venga hazlo por mí, ya he hecho bastante… tengo que entender que las cosas las hago por mí, que a quien quiero es a mí, que quien tengo que valorarme soy yo. Hasta que no entienda eso junto a otras cosas, que ya os iré contando, me estoy poniendo muchas piedras en el camino. Gracias a todos los que leeis aunque no escribais… da calor saber que rondais por aquí y a los que escribís, por supuesto. Petons.

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