Mi historia

Mi historia realmente empieza en 2011, cuando aún vivía en Barcelona con mi familia. Siempre había sido la niña buena, tímida, intentando no ocasionar ningún problema, obedeciendo y muy independiente. Siempre estaba dispuesta a ayudar a los demás, pero nunca pedía ayuda, nunca me abría a explicar mis problemas, miedos e inseguridades. En casa las cosas no andaban muy bien, y yo empecé a controlar lo que comía, al sentirme completamente descontrolada por dentro. Al principio todo era normal, no parecía ser un problema y la comida no controlaba mi vida. No fue hasta que en 2012 mis padres y yo nos mudamos a Dinamarca, dejando mi hermano mayor en Barcelona, que todo empezó a empeorar.

En casa no expresaba mis emociones, no explicaba como estaba ni todos mis miedos de empezar una vida nueva en Dinamarca. A la vez, experiencias muy negativas en el colegio donde iba que se juntaban, y me hacían sentir muy sola. El ejercicio empezó a ser mi obsesión y la comida me aterraba. Me sentía sola, descontrolada, no sabia que me pasaba, y no era feliz.

Finalmente, un día me ardé de valor y decidí pedir ayuda a mis padres. Gracias a ellos, asistí a un medico y finalmente me diagnosticaron anorexia nerviosa y empece un tratamiento ambulatorio. Entonces todo estalló, al principio parecía funcionar, pero no era suficiente, no conseguía recuperarme fisicamente, me era imposible conectar conmigo misma y ceder el control.

Finalmente, en julio del 2014 nos mudamos otra vez a Barcelona, para estar toda la familia reunida y poder recuperarme del todo. Fue entonces donde empecé en ABB, en valoración. Iba siguiendo todas las pautas, pero ni mis padres ni yo teníamos más fuerzas, e ingresé en hospital de día. Al ingresar, yo misma hice el click y decidí acabar completamente con la voz de dentro que me controlaba, decidí tomar el control yo misma y curarme. No quería seguir escuchando la voz enferma que no hacía más que hacerme sufrir. Estuve poco tiempo en HD, no llegó a dos meses, y entre todo el equipo decidimos que pasaría a externas. A día de hoy es donde me encuentro, en externas, haciendo terapia para no volver a descuidarme de mi misma nunca más, a controlar mi vida y poder ser feliz.

En estos dos años he aprendido muchísimo, he aprendido a vivir. A estar conectada con la Cèlia de mi interior, a cuidarme, a quererme y aceptarme. He aprendido que para pedir ayuda no hace falta ponerse enferma, que la comunicación es muy importante y tengo que expresarme. Aún me queda mucho que aprender, que trabajar y aceptar. Hay días de todo, algunos más negros que otros, pero poco a poco lo voy logrando, poco a poco voy teniendo más días felices que tristes.

Decidí abrir el blog para compartir mi historia, para dar fuerzas, para compartir cositas que voy escribiendo des de hace tiempo que nunca me he atrevido a enseñar y para que todo el mundo sepa que sí, que hay salida, que un TCA tiene solución y se puede ser feliz con una misma.

Un beso!

“Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarte a que te devore desde el interior”. -Frida Kahlo

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