La reina sin trono

Hola a todos. Y perdón por este paréntesis más bien grande… Os cuento un poco como va la cosa por mi vida y me gustaría que vosotros hiciérais lo mismo, por si en algo os puedo ayudar. A lo que voy. No voy a engañar a nadie. Me encuentro en una etapa de bajón bastante potente. Creo que estoy llegando al núcleo de mi enfermedad después de más de tres años de tratamiento. No es que antes no lo hubiera hecho pero es que ahora doy pasos que me llevan a conectar de plano con este núcleo duro y siento un desgarro enorme por dentro. Me explico. Soy narcisista al máximo. No es que me guste reconocerlo pero lo contrario no me ayudaría demasiado. Eso implica que todo lo que sea delegar, ver a gente que hace las cosas bien o mejor que yo y todo lo que vaya por ese camino me hace sentir como una reina destronada o sin trono. y Creedme que es un sinvivir. Es como sentir que no vales nada. Mi trabaja es muy absorbente pero es que en él he fundamentado mi autoestima todos estos años. Me sacas de esto y me siento como una colilla o peor. Y últimamente siento que no valgo ni para eso. Que estoy cansada. Frustada. Que no soporto la presión, las responsabilidades y todo lo que conlleva el trono así que he decidido ceder la corona. Como comprenderéis decirle a mi jefe esto no ha sido nada fácil. Ni yo lo he digerido. Sé que lo voy a pasar fatal. De hecho ya lo estoy pasando mal. Lo analizo todo, tengo las neuras a flor de piel y con la comida estoy regular. Vuelco mucho en ella y me descontrolo. Lo dicho, un bajón. Pero creo que debo invertir mucho en este momento porque es la clave, el click que me falta. Ahora mismo estoy escribiendo, por ejemplo, sola en la oficina porque estoy de guardia, y tengo un nudo en el estómago del quince de pensar que he hecho algo mal o que algo va a salir mal mañana. Es una sensación que últimamente me acompaña mucho y que me quita casi la respiración. Pero seguiré luchando por calmarla. Espero que también con vuestra ayuda y ánimos. Un beso enorme a todos….

4 Respuestas a La reina sin trono
  1. victoria Responder

    la verdad es q yo tbm estoy pasando por un bajon muy grande. Las peleas con mis padres son cada vez mas frecuentes y solo pienso en cumplir de una vez los 18 para poder irme de casa. Estoy muy mal en casa y siento q hasta por un momento mis problemas con los atracones han pasado a un segundo plano.
    Espero q puedas encontrar el equilibrio en tu trabajo y q las cosas t vayan mejor, creo q deberias pasar un periodo mas trankilo q te permita pensar y tranquilizarte. Un besote y muchos ánimos.

  2. Inés Responder

    “Sí que vales”, mi marido me repite hasta el inifnito, pero no sirve, en mi cabeza sigo con la misma idea: “no valgo”, “nada de lo que hago sirve para nada”.
    Pero sí que valgo o, al menos, en eso tengo fe: en que algún día no necesite de nadie para saber que valgo mi peso en oro, que lo que tengo dentro brilla.
    Tú brillas, Cristina (y tú también, Victoria), se ve a kilómetros de distancia: a unos 500, que yo vivo en Madrid. Pronto lo verás tú también.

    Mil besos,
    Inés

  3. HOUSE Responder

    Hola Cristina.

    Soy el padre de una ex-paciente que en septiembre hará un año que fue dada de alta, y que a sus 22 años, felizmente, ya ‘solo’ tiene los problemas de cualquier joven de su edad, que no son pocos (aunque a veces creo que ella tiene más…, dada su innata capacidad de autogenerarlos…).
    Digo ésto para que sepas que conozco (y mi mujer también…) la enfermedad ‘de cerca’, y precisamente por eso debo decirte que, en mi opinión, las sensaciones / reacciones que tienes no son exclusivas de esa (ni de ninguna otra) enfermedad, aunque ciertamente se agudizan en ciertas tipologías, hasta el punto de llevarlas a extremos insostenibles, que mucha gente, por otra parte, sostiene (o mejor dicho ‘arrastran’…) toda su vida; por tanto nade de que ‘…es la enfermedad que vuelve…, o que nunca se acabo de marchar…’, vale?
    Bien, lejos de decirte ‘ánimo, y ya verás como todo sale bien’, debo decirte que, la verdad, es que NO siempre todo sale bien (si me apuras, en muchas ocasiones…), y es a eso a lo que nos debemos enfrentar ‘la mayoría de los mortales’ un día tras otro (y sabes muy bien que, en realidad, no dejamos de ser unos privilegiados…), por lo que mi único consejo, si me lo permites, es que sigas tomando decisiones como la que nos has contado, decisiones que hablan por tí más que tú misma (aunque tu parece que no te escuchas demasiado…) y dicen que eres una valiente, y solo los valientes se equivocan, y si algo no evoluciona como tu deseas (bienvenida al Club…!!), asúmelo lo mejor que puedas, laméntate 5 o 10 minutitos (o algo más si tienes tiempo, pero sin ‘pasarte’…) y de nuevo ‘al ruedo’, a tratar de cambiar aquello que creas que es mejorable, o a ‘digerir’ aquello que no lo es, o no puedes mejorar.
    Se que suena sencillo (será porque en realidad lo es…?), y personalmente creo que algo que puede irte muy bien es mirar (y ver) muy a menudo ‘hacia fuera’ (de hecho creo que lo ideal sería vivir ‘fuera’ de uno mismo…), respirar hondo, no para saber que hay otros mucho peor que nosotros mismos (que también…), sino para contrastar nuestro, a menudo, absurdo orden de prioridades y ponernos (a nosotros y a nuestros ‘problemas’) donde realmente corresponde en cada momento.
    Tu ya sabes que no serás ni mejor ni peor porque tu Jefe, en éste caso, te lo diga (probablemente él tendrá el mismo problema con SU jefe…) y por tanto, lo realmente importante es que hagas en cada momento aquello que creas que debes de hacer, y si aciertas, perfecto, y si no (bienvenida de nuevo al Club…!!!), a almacenar la ‘lección’ en el disco duro (aunque a veces se borra…), y a seguir…
    Por tanto, lame tus heridas lo estrictamente necesario como para saber que las tienes, pero caigas en la tentación de crear un escudo que te proteja de todo (porque en realidad te acaba aislando del mundo real…) o que te haga huir a una realidad virtual que no existe más que en nuestro ‘otro yo’, por muy còmoda que se pueda estar en ella, y tu lo sabes mejor que muchos por lo que ya has pasado, no?
    Pues esa es tu ‘ventaja’, que en realidad conoces muy bien a esa persona que tienes delante del espejo, y sabes qué le va bien y qué no.
    Espero poder haberte transmitido algo positivo que te sirva de alguna ayuda, pero si lo que haces y decides es lo que crees que debes hacer/decidir (nunca se está seguro completamente de nada, pero la duda permanente no es buena compañera de viaje), es más que suficiente, aunque te genere angustia.
    Por cierto, creo que en tu caso no se trata de ‘La Reina sin trono’, sino de ‘La Reina valiente’ (que decidió renunciar al trono para ser ella misma…y dejar de sobrevivir, para empezar a vivir…)
    Un besote.

  4. cristinagonzalez Responder

    Gracias a los tres por vuestros ánimos y vuestros comentarios. A ti, Victoria, sólo te digo que creo que no es una cuestión de cumplir los 18 y marcharte de casa. Sé de buena tinta, por las terapias y las compañeras, que parece que esa es una solución cuando en realidad es una huida hacia delante. Tendrás que asumir que tú tienes algo que ver en los conflictos, más que tú la enfermedad. Y para domarla debes domar estas peleas también. En fin, sé que suena muy difícil pero se puede. A mí me pasaba lo mismo con mi novio hasta que me di cuenta de que lo pagaba todo con él. A Inés, si yo brillo, seguro que tú también. Pero no se trata de que te lo diga nadie. Si supieras la de veces que me lo han dicho a mí durante años. Hasta que no me lo crea yo (en ello estoy) nada de nada. Por último, al padre de la ex pacientes (perdón pero no sé tu nombre) decirte que me has emocionado sobremanera con tus palabras. De verdad. Veo que has entendido muy bien la enfermedad y sobre todo la vida. Me has alegrado la tarde. Besos a todos

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