Vivir en una noria

Aquí estoy. Hace un siglo que no escribo. Para variar sigo teniendo en la falta de constancia uno de mis mayores puntos débiles. Bueno, no sé si es una debilidad o algo con lo que tengo que aprender a convivir. Con esto y con otras pocas de cosas. Lo cierto es que llevo una racha, como os digo, que estoy montada en una noria. Lo mismo estoy arriba, viendo todo con una superioridad que da vértigo, y a mí más, que estoy casi en el subsuelo. Lucho, mucho, por encontrar un termino medio que no me dé tantos vaivenes pero lo cierto es que mi situación actual no es muy fácil que digamos. En el trabajo, como la mayoría de la gente que afortunadamente lo conserva, somos menos para lo mismo. Vamos, que sí antes andaba estresada y presionada ahora no tengo palabras para describir cómo me siento. Fatal es poco. En este punto lo que intento es controlar no dar rienda suelta a mis neuras porque a veces me vuelvo medio loca. Veo fantasmas por todos lados y, lo que es peor, muchas veces me los creo. Pero todo tiene su otra cara de la moneda y, como siempre tiendo a la negatividad, hoy quiero hablaros de lo que he descubierto de positivo. Lo primero, mi capacidad para comunicar lo que me pasa. Es algo inédito en mí. Antes no decía nada, me lo callaba, me atascaba, y ahora, aunque me cueste, me desahogo. Se me nota hasta en la cara y eso, aunque para muchos pueda parecer normal, para mí es fantástico porque nunca lo hacía. Me ponía la máscara y para adelante, sin dolor aparente. Sólo interno. Que es el peor. También siento una fortaleza enorme para salvar las situaciones límite que antes no tenía. Me explico. Si me pasa lo de ahora con el trabajo hace cinco años posiblemente estaría de baja desde hace días porque sería una especie de muñeca rota. Ahora me pego yo sola y hago lo imposible por llegar a mi casa con un ánimo que me permita desconectar y disfrutar de mi vida y mi novio. Por que sé que tanto una como otras con fantásticas y no quiero que se me olvide… Que en el calor del agobio me da por pensar que todo es una gran M y, sí, se me olvida. Así que, si os ayuda esto, intentad mirar lo bueno hasta en los momentos malos, os ayudará a no veniros abajo más de lo necesario. A mí me ayuda. Os seguiré contando… Y si puedo os subiré una foto, pero eso parece que es más difícil porque sigo sin aclararme con esto. Besitos

5 Respuestas a Vivir en una noria
  1. Sara Domínguez Responder

    Siempre es un gusto leerte, aunque sea de poquito a poco :)

  2. diego Responder

    Hola Cris. No se si te acordarás de mi… aquel chico alto catalán que iba de blanco y que fue tu pesadilla durante un tiempo.jejeje.
    Hoy estaba leyendo el blog y al ver el tuyo me ha hecho mucha ilusión poder comprobar que tu vida a cambiado tanto y que por fin vuelves a sonreir desde la tranquilidad del que sabe que está bien consigo mismo. Tu mejor que nadie sabes lo que has luchado y lo que te mereces vivir sin la enfermedad. Espero poder vernos algun dia y recordar anegdotas del pasado.

    un abrazo fuerte

  3. victoria Responder

    ufff, cuanto tiempo sien entrar, demasiadas cosas malas me han pasado. Un saludo Cristina q t vaya todo bien

  4. cristinagonzalez Responder

    Hola Vitoria. Me encantaría que me contaras esas cosas malas que te han pasado por si te puedo echar una mano desde mi modesta experiencia. Tu mensaje ha sido demasiado escueto. Anímate y hablamos. Besos

  5. victoria Responder

    son cosas q hacen q t olvides de la comida completamente, pero ya estoy mejor y de vacaciones!! Espero q tu estes bien, un beso

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