“Me querré curar cuando esté más enferm@”

Pensando en la entrada que escribí sobre las 5 mentiras que te impiden soltar la enfermedad, se me ocurrió que me olvidé de una bastante importante. La de no estoy suficientemente enferm@. Me quiero curar pero aún no, porque primero quiero tocar fondo.

No sé si es algo que os pasa u os ha pasado, pero a mi y a otras chicas de mi grupo nos pasaba. Yo sentía que mi TCA era un poco de broma, un TCA de segunda. Nunca estuve en infrapeso, mi IMC siempre se ha mantenido en un rango normal. Además jamás vomité, ni una sola vez, porque me daba mucho asco y no me salía. Mis síntomas eran la restricción (que nunca fue extrema), la toma de laxantes y pastillas y los atracones. Y una obsesión con la comida que no me dejaba hacer ni pensar en nada, mi cerebro se convirtió en una máquina de contar calorías y no tenía espacio para mucho más.

Sin embargo, no sentía que yo entrara dentro de la categoría de anorexia ni de bulimia, sentía que mi TCA no era serio y que no merecía ser ayudada, porque había fracasado en la enfermedad. Comparaba mis síntomas con los de las demás constantemente para reafirmar esa idea. Se me ocurrió que para merecer ayuda, antes tenía que emplearme más en empeorar para desarrollar un TCA “de verdad”, porque con esos síntomas de pacotilla, ningún psicólogo me iba a tomar en serio. Lo mío no era enfermedad, era capricho, una niñatada para llamar la atención.

Curiosamente, las chicas con las que yo me comparaba y admiraba por lo enfermas que estaban pensaban exactamente lo mismo. “Si que me quiero curar, pero antes quiero tocar fondo”. Si ellas vomitaban tantas veces, se comparaban con otra que vomitaba más, si estaban tan delgadas que dolía verlas, se comparaban con otra que lo estaba aún más, o decían que sólo les faltaba perder uno o dos kilos más.

La pura verdad es que nunca sientes que hayas tocado fondo, porque siempre puedes estar peor. Me gusta la expresión tocar fondo porque me parece muy ilustrativa. El TCA es como un pozo, y en un pozo sólo puedes ir en dos direcciones: hacia la luz o hacia el fondo. Cerca del fondo todo está negro, no ves nada ni nadie a tu alrededor aunque los tengas cerca, no te ves a ti misma, porque todo está oscuro. El tratamiento de un TCA consiste en escalar hacia la luz.

Cuesta trabajo, pero a medida que vas avanzando sientes el calor más cerca y el camino se hace cada vez menos duro. Esperar a estar más hundid@ en el pozo para pedir ayuda no tiene ningún sentido, porque cuanto más te adentras en la oscuridad, más difícil es salir de ella. Si quieres curarte, cada paso que das hacia el fondo es un paso más que tendrás que dar en la otra dirección. Más vale emplear toda tu energía y toda tu rabia en salir del TCA, porque tarde o temprano tendrás que hacerlo.

Me gustaría poder decir que un TCA es un pozo sin fondo, pero no es así. Tocar fondo significa acabar en el cementerio. Disculpad la crudeza del post, pero me parece que hay que decir las cosas por su nombre. Un TCA es una enfermedad con una tasa de mortalidad importante y no hay que tomarlo a la ligera.

Tal como han escrito muchas de mis compañeras de blog, un TCA es muchísimo más que el síntoma. Si estas obsesionad@ con la comida, si necesitas controlarla excesivamente, o si se te escapa del control, si te sientes mal dentro de tu cuerpo, si tienes baja autoestima, si vomitas o ayunas ni que sea muy ocasionalmente… Tienes un problema y no hace falta esperar a que sea más grave, busca ayuda ahora, te garantizo que un profesional, si es bueno, te tomará en serio y te dará la atención que merece tu caso.

Y si estás empeñad@ en tocar fondo, por favor, empieza desde hoy a utilizar toda esa energía y toda esa rabia para empezar a caminar en la otra dirección, que en el otro lado no es que se viva mejor, es que simplemente se vive.

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9 Respuestas a “Me querré curar cuando esté más enferm@”
  1. Nadia Responder

    Es… Impresionante.

    Me he sentido identificada con esta mentira. Yo nunca he sentido que he tocado fondo. Por que como tú dices, tocar fondo por duro que suene, es acabar en el cementerio muerta.

    Ahora me pasa que por ejemplo miro atrás (y aún sabiendo que estoy enferma), y digo: “Antes casi toco fondo. Antes estaba peor”, pero… “Ahora no necesito tratamiento, lo controlo y no estoy tan mal como antes para necesitar tratamiento”. Esto lo pienso ahora cuando tengo unos días de esos en los que siento total control y ME CREO (en mayúsculas porque es un error como una catedral) que lo domino y que no va a pasar nada. En esos días siento que he fracasado a la enfermedad como dices en el post y que no estoy tan mal.

    Luego, claro, veo que no, y más ahora que alguien externo (sin conocerte de nada), me “entiende” (o me siento identificada), y veo que un TCA tiene muchos “niveles”, “gravedades”, “fases”… En la que en cada una hay que darle la importancia que se merece. Da igual que no esté tan enferma como antes. No necesito estar tan mal para necesitar tratamiento y salir finalmente de esto…

    Un besito!

    • Júlia R. Responder

      Hola Nadia!

      Yo creo que solo el hecho de sentirse mal con el propio cuerpo y tener obsesión con la comida y el peso, aunque no haya conductas con la comida, ya merece un tratamiento. Para qué esperar a que aparezca el síntoma para tratarse y empezar a quererse? Cuanto antes, mejor.

      La enfermedad no es algo que se vaya solo. Por lo que yo he podido ver (que no soy ni médico ni psicóloga ni nada) solo va a peor, o se transforma y se convierte en otro tipo de conducta dañina… No vale la pena esperar para empezar tratamiento según el nivel de “gravedad”. Además, un@ mism@ no puede evaluar objetivamente esa gravedad cuando está enferm@, por mucho que nos parezca que si, que controlamos y que somos muy racionales pese al TCA, no es cierto. Es algo que se nos escapa de las manos y necesitamos ayuda externa, sea cual sea la “fase” o la “gravedad”.

      Ánimo guapa, un beso!

  2. Sara D. Responder

    ¡Guapa, no nos conocemos pero… parece que soy yo la que estoy escribiendo! Bueno, sólo que tú lo dices mucho mejor :) ¡Espero que nos conozcamos pronto!

    • Júlia R. Responder

      Muchas gracias Sara! (: Ojalá, pero nos pillamos un poco lejos! Habría que hacer un encuentro de blogueras! Un besoooo!

    • Tina Responder

      He escuchado algo de hacer un viajito?… Me apunto! 😉 jejejeje (pero en verano a Sevilla no… que hace mucho calóóóóó!)… Aunque siempre podemos buscar un punto intermedio como por ejemplo Punta Cana, no?… jajajajaja….

      Un beso chicas!

  3. Rosa Responder

    Hola!
    Me siento super super super identificada con “NO ESTOY SUFICIENTEMENTE ENFERMA”.
    Ya comenté que cuando fui a ABB estaba convencida que me dirian que todo era pasagero… No podia imaginarme que tenia un TCA.
    Cuando empecé el tratamiento, esta idea se magnificó pq me comparaba con el resto de chicas del grupo, y yo ni estaba en infrapeso ni vomitaba y esto me hacia sentir menos enferma. Me sabia mal no tener estos sintomas y sentia que no me merecia estar en el grupo… Por suerte, dia tras dia, he ido cogiendo conciencia de la realidad y que no hace falta tocar fondo para estar enferma.

    La idea de hacer un encuentro de blogueras me gustaaaaa!!!!!

    Besos!!!!!

    • Júlia R. Responder

      Hola Rosa!
      Pues no, no hace falta empeorar más para empezar a mejorar, poco sentido tiene…

      Un beso! :)

  4. Rocio Responder

    No puedo estar más de acuerdo contigo. Es tan real todo lo que dices. Yo no encontraba mi sitio ni en la enfermedad: mucho, mucho control, pero ni peso bajísimo, ni atracones, ni vómitos.
    Sin embargo, ahora desde la salud siento que sí toqué fondo, porque desde el momento que cogí el teléfono y llamé a ABB sé que fue porque había tocado mi propio fondo; sé que no es el fondo que yo quería tocar, pero llegué a uno que, afortunadamente, me hizo pedir ayuda.

    • Júlia R. Responder

      Hola Rocio, gracias por comentar!
      Entiendo perfectamente lo que dices, mirando atrás yo también tuve momentos en los que me hice tanto daño a mi misma que me paraba a pensar y decía, pero cómo he llegado a esto? En qué se ha convertido mi vida? Me acuerdo perfectamente de esos momentos tan dolorosos, pero entonces no lo veía como tocar fondo… en fin, me sirvieron para pedir ayuda y para decirme q mi misma que no quería volver a hacerme tanto daño, eso es lo que cuenta.

      Un beso y felicidades por haber salido de esto (o por estar en ello)!

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