Me quiero mucho (bullying 1)

El programa sobre bullying emitido ayer en TV3 (podéis verlo aquí, aunque está sólo en catalán) me removió las entrañas. Ver a esos chicos y chicas (much@s con TCA) decir que llegaron a sentir que eran una mierda, que se autolesionaron y que quisieron cambiar su físico para ser aceptad@s me duele, porque me veo a mi misma en ell@s.

Yo sufrí bullying desde los 13 hasta los 16 años. Construí una máscara de chica fuerte y madura que pasa de lo que le digan los demás y que no le importa no tener amigos. Pero la verdad es que vivía con miedo a ir al colegio y en permanente estado de alerta, atenta para ver por dónde me iba a caer la próxima humillación. Intentaba estar preparada para poner cara de “no he oído ese insulto que todo el instituto acaba de escuchar”.

Si no pedí ayuda era por miedo a que eso sólo agravase la situación. De hecho fue lo que pasó cuando conté en mi casa lo que sucedía: mi madre fue a hablar con el colegio y se organizó una reunión con los padres de uno de los chicos que me acosaba, el líder. Todo quedó en advertencias, no se tomaron medidas y el bullying se volvió más intenso. Se dio a entender, o así lo entendí yo a partir de entonces, que no había más solución que que yo me enfrentase a ellos o que los ignorase. Yo no me veía capaz de plantar cara a 4 chicos sin ningún tipo de apoyo y opté por ignorarlos. “Ya se cansarán”, me decía la gente.

Pues durante casi 4 años no se cansaron y estuve “ignorándolos” cada día. “Ignorando” que cada día me tiraran a la cabeza bolitas hechas con de papel de aluminio del bocadillo mientras bajaba las escaleras, que me rompieran el estuche, que me robaran el MP3 y el móvil, que me escupieran, que les dijeran a los otros que no se juntaran conmigo, que me amenazaran con pegarme a la salida y que intentaran convencer a otros para que lo hicieran, que me llamaran gorda, mora, deforme, monstruo y por encima de todo fea. Fea, fea, fea, fea, fea, fea, fea… Un día tras otro esa palabra se fue haciendo un lugar bien grande en mi cerebro.

Uno de los chicos que aparecían en el documental decía que le dolieron más los insultos que los golpes. Las heridas físicas se curan rápido, pero las psicológicas quedan abiertas durante mucho tiempo. Cuando en bachillerato dejaron de acosarme, yo ya me había acostumbrado a hacerme bullying a mi misma. A decirme “Júlia, eres fea, gorda, deforme, rara, eres un monstruo, nadie quiere estar contigo, tus amigas sólo están a tu lado porque les das pena, no le importas a nadie, no tienes nada bueno, eres una mierda”. Cada día me repetía eso y me alejaba de la gente de mi alrededor.

Hoy quiero viajar en el tiempo e ir a ver a la Júlia de hace 10 años. Va a 2º de ESO y está sentada en clase, haciendo ver que nada le afecta porque ella es de acero blindado. Me acerco a ella y la abrazo. Permito que se deje caer sobre mí y que llore en mi hombro, porque sólo necesita sentir la cercanía y la calidez de otro ser humano, alguien que le diga que todo saldrá bien. Júlia, eres una chica estupenda, guapa, inteligente, capaz, independiente, divertida, llena de amor para dar y digna de recibirlo todo. Deja de hacerte la fuerte y pide ayuda para que alguien pare esta situación. Tú no puedes arreglarla sola, déjate ayudar. Todo saldrá bien y podrás ser una persona normal, porque de hecho ya lo eres. No eres un monstruo.

No vas a estar sola. Yo estoy aquí y no me voy a ir. Te quiero mucho. Me quiero mucho.

naricorn

Me quiero mucho.

PD: no creo que lleguen a leerlo, pero me gustaría felicitar a todas las personas que han participado en el documental por su valentía. Y especialmente al chico que acosó a otros. Es difícil hablar del bullying desde el papel de víctima, pero aún más desde el de agresor. La víctima es socialmente aceptada, el agresor no, y sin embargo este también sufre. Pero de esto hablaré en mi próximo post.

6 Respuestas a Me quiero mucho (bullying 1)
  1. Sara D. Responder

    Pelillos de punta, Júlia. Gracias por tu lucidez.

    • Júlia R. Responder

      Gracias Sara :)

  2. Rosa Responder

    Me ha encantado el texto, sobretodo el final, donde recuerdas a la Julia pequeña que necessita apoyo.

    • Júlia R. Responder

      Muchas gracias Rosa!! La Júlia mayor también necesita apoyo pero a veces se olvida…

  3. Iona Responder

    Guapa meva <3 quina nostàlgia… T'estimo

    • Júlia R. Responder

      Ionaaaaa! <3

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