Consiguiendo la tranquilidad

Hace 5 meses que decidí dejar París y volver a Barcelona. Los motivos? Me sentía sola, atrapada en mi cabeza, en mis planes, en mi intento de controlarlo todo y toda la gente de mi alrededor y a mi misma y a mi cuerpo y sus funciones básicas, y cuanto más intentaba controlar las cosas, más se me escapaba todo de las manos. Cada vez tenía más insomnio y más ansiedad y más miedo. Miedo a quedarme sola, a que mi pareja me dejara, a quedarme sin dinero, a quedarme sin amigos, a suspenderlo todo, y por encima de todo miedo a seguir viviendo con miedo durante toda la vida.

Lo he pasado mal durante estos meses. He estado muy triste, tan triste que no quería salir de la cama ni quería comer ni quería hablar ni quería ver a nadie, sólo quería sentarme en la ducha durante horas, como si el agua caliente fuese a fundir mi cuerpo para llevárselo por el desagüe. He sentido que ya no podía más y que no iba a poder nunca y que nunca iba a estar bien.

En estos meses no he estado sola. Mi terapeuta me ha dado mucha confianza, me ha hecho sentir que estaba allí para lo que necesitase, al ritmo que yo lo necesitase y que no me iba a presionar ni a juzgar. Me alegro infinitamente de que Raquel me pusiera con él, no hubiese podido tener un terapeuta mejor.

Mi madre tampoco hubiese podido portarse mejor conmigo. Me ha dejado mi espacio, mi tiempo para estar mal y estar tirada en la cama hecha un trapo. Ni presión, ni miradas de reproche. Me ha acompañado en este proceso, observándome de cerca pero respetando mi ritmo y mis decisiones. Me ha dado todo el cariño, la comprensión y la ayuda que podía darme. Una vez más, gracias por todo Mami, lo digo más sinceramente que nunca. Creo que nuestra relación ha salido muy reforzada de este episodio y eso no tiene precio.

Hoy le decía a mi terapeuta que estoy mejor de lo que nunca había estado. Tuve un momento parecido cuando por fin conseguí estar bien con la comida y el cuerpo, pero fue distinto. Me sentía eufórica, como si hubiese llegado al final de una carrera. Ya está no? Estoy curada! Ahora la vida va a ser de color rosa! Y para celebrar que era la nueva Júlia curada y todopoderosa me fui a París a hacer mis sueños realidad.

Ahora me siento más serena. Estoy contenta y tranquila (parecen adjetivos tan corrientes pero ay! qué difícil es conseguirlos!) pero sé que tengo que ir con cuidado para no volver a pegármela. A veces el hecho de estar bien me pone presión, pienso que ya nunca más puedo estar mal, porque ahora ya he llegado a la meta y tengo que ser la campeona siempre. Pero eso es muy poco realista, y a lo que me lleva es a no escuchar las alarmas cuando suenan, sino a ignorarlas y esperar que dejen de sonar. Y entonces viene cuando me la pego y pienso, pero qué hago mal? Si yo era perfecta y todo me iba muy bien!

Parece que SuperJúlia ha quedado atrás y espero que no vuelva, porque me trae muchos dolores de cabeza.

PD: Os dejo un vídeo que representa cómo se siente una persona con Trastorno Obsesivo Compulsivo y ansiedad. No tengo TOC pero muchos días me he sentido así, y creo que much@s chic@s con TCA también (cambiad el 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, por “he comido demasiado doy asco estoy gord@”)

https://www.youtube.com/watch?v=fuii8_No1Cs

2 Respuestas a Consiguiendo la tranquilidad
  1. Tina Responder

    Creo que nuestro terapeuta está pasando una época de grandes cambios con nosotras.

    Yo estos días también le estoy transmitiendo esta fuerza y el me transmite (como siempre ha hecho) lo que dices en tus líneas.

    Yo también he tenido toda la suerte del mundo estando con él… Es grande, grandísimo y gran profesional!

    La verdad, es que debemos agradecerlo, porque eso es lo que nos guiará para llegar a la serenidad y libertad…

    Me alegro mucho de leer estas palabras y BIENVENIDA a Barcelona nuevamente 😉

    Un besito Júlia!

    • Júlia R. Responder

      Merci Tina un petonet! (:

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