cuando el camino se vuelve más duro…

es duro enfrentarse a la comida…
Cuando entras en tratamiento lo primero que tienes que superar es el miedo atroz al “plato” y llevar una alimentación mucho más adecuada. Debes ordenarte con la comida y perder el miedo desmesurado al descontrol.
Y pese a que cuesta, la única manera de vencer el miedo es enfrentarte a él y comprobar que no pasa nada y, comprobar que hay detrás de tanto miedo.
Llegado este punto, el camino se vuelve aún más difícil porque topas con aquello más profundo. Topas con lo intangible, los sentimientos, aquellos los cuales comida esconde, aquellos los cuales comida tiene sumergidos.
Y es aquí dónde pica, y es aquí dónde duele trabajar. Porque hablar de comida, de lo gorda que estás, de lo enferma que te encuentras, eso… eso… es fácil, chicas.
Pero no es tan fácil hablar de lo que una siente, de cómo se siente versus la família, de cómo se siente cuándo actúa y de cuáles son sus limitaciones.

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