Archivo mensual: octubre 2012

SI o NO? Que decides? :)

SI a la vida, a la espontaneidad y a la alegría….y NO a la autodestrucción, al vivir siempre mirando hacia fuera y juzgando solo el exterior y a la visión negativa de las cosas y las personas.

SI al disfrutar el AHORA  y las pequeñas cositas del día a día…. y NO al vivir siempre en un futuro “ideal y perfectamente maravilloso” que solo provoca frustraciones y no permite poder apreciar todas las cosas y personas buenas que nos rodean.

SI a la SALUD, al cuidarse y respetarse a un@ mism@ y a querer dar una buena imagen… y NO a las obsesiones, al valorarse sólo por un número o una talla y a los extremismos.

SI al marcarse OBJETIVOS REALISTAS y luchar para conseguirlos mientras DISFRUTAS DEL CAMINO… y NO a los objetivos irreales y frustrantes que realmente ni deseamos ni necesitamos y que van en contra de nuestra salud, bienestar y felicidad.

SI a cuidar a la familia, a los amigos y a todas las personas que queremos, compartiendo experiencias, vivencias y momentos de felicidad y de tristeza sin perder nunca nuestra ESENCIA y LIBERTAD INDIVIDUAL… y NO a la dependencia, a las relaciones tóxicas y negativas para nosotr@s y a las comparaciones.

SI al EQUILIBRIO entre las diferentes parcelas de nuestra vida… y NO al valorarse y quererse solo por un parámetro!!!!

Que decides????? :)

Un besazo a tod@s y ANIMO!!!!!!!!!!!!!!!

Y una última frase para acabar que a mi siempre me ha ayudado mucho: “Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único…” :)
Marta

 

desprenderse de antiguas ideas :)

Hoy os dejo un cuento de Jorge Bucay que siempre me ha hecho pensar mucho: el elefante encadenado. Disfrutadlo!! :)

 

“Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me
gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la
atención el elefante que, como más tarde supe, era también el animal
preferido por otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacía gala
de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales… Pero después de
su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante
siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que  aprisionaba una de sus patas.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenaS enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un  animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la
estaca y huir.
El misterio sigue pareciéndome evidente.
¿Qué lo sujeta entonces?
¿Por qué no huye?
Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté  entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó
que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: «Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?».
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo, olvidé el misterio del elefante y la estaca, y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían
hecho esa pregunta alguna vez.
Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta:
El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de  que, en aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus
esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él.
Imaginé que se dormía agotado y que al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día, y al otro…
Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque, pobre, cree que no puede.
Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer.
Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo.
Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza…

Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos pensando que «no podemos» hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo, cuando éramos pequeños, lo intentamos y no lo conseguimos. Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca podré.

Hemos crecido llevando ese mensaje que nos impusimos a nosostros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca. Cuando, a veces, sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas, miramos de reojo la
estaca y pensamos:  No puedo y nunca podré….”

 

¿CUANTAS VECES CREEMOS QUE ES IMPOSIBLE SUPERAR MIEDOS, OBSTÁCULOS, RETOS… POR EL SIMPLE HECHO QUE UN TIEMPO ANTES NO PUDIMOS?

¿CUANTAS VECES NOS SENTIMOS ATADOS A VIEJAS CREENCIAS SOBRE NOSOTROS MISMOS BASADAS EN EXPERIENCIAS PASADAS Y NO NOS DAMOS LA OPORTUNIDAD DE CAMBIAR LA IDEA SOBRE NOSOTROS EN LA ACTUALIDAD?

¿CUANTAS VECES NO ESCUCHAMOS A LAS PERSONAS DE NUESTRO ALREDEDOR QUE NOS DICEN QUE TENEMOS UNA IDEA EQUIVOCADA SOBRE ALGO QUE NOS PERJUDICA MUCHO Y SEGUIMOS OBSESIONADOS CON ELLA AUNQUE NO NOS HAGA FELICES?

ANIMO A TOD@S LOS QUE DIARIAMENTE LUCHAN POR LIBERARSE DE SU PROPIA ESTACA!!!!!

UN BESITO,

MARTA

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