Archivo mensual: enero 2013

Necesidad de comer dulces*

“Cuando nacemos, lo primero que degustamos es la leche materna. Este alimento primero le envía de inmediato una señal a nuestro cerebro que nos informa que esa persona con la que mantenemos contacto nos está nutriendo de AMOR. El primer lazo afectivo que forjamos al llegar a este mundo es el vínculo materno y, en consecuencia, nuestro primer apego. Este acto (el amamantamiento) permite al recién nacido comprender que, a través de ese lazo, de ese amor, se nos alimenta y se nos protege.

Por lo tanto, cuando no nos sentimos completamente amados o minimamente cuidados o necesitamos afecto y demostraciones de amor, nuestro cerebro nos demanda el consumo de algún alimento con contenido de azúcar para “TAPAR” el hueco de carencia afectiva. Sin ser conscientes de esto, por supuesto, podemos consumir de manera desmedida alimentos o bebidas dulces perjudicando nuestro organismo y, para mayor agravante, sentir posteriormente una depresión O tristeza que parece escasa de argumentos.

Una de las alternativas para solucionar esta problemática es, entonces, el comprender esta falta de cariño y el VERBALIZARLA. Comunicar a los otros que necesitamos un abrazo, un cuidado, un beso, mimo o palabra… e indefectiblemente la necesidad -aparentemente física- que sentimos por comer dulces desaparecerá. A-dicción significa No-decir, por lo tanto, la salida más práctica es aprender a hablar respecto de nuestras emociones, ya que toda adicción tiene origen en alguna carencia o mala experiencia de índole afectiva…”

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