Archivo mensual: julio 2014

Optimismo vs Pesimismo

`` EL OPTIMISTA TIENE UN PROYECTO, EL PESIMISTA UNA EXCUSA´´

Quizás no estáis leyendo a la persona más optimista de este mundo, pero que si día a día lucha por ser un poco más optimista.

Ayer mismo no tuve un buen día y volví a casa algo negativa, sin embargo no hice nada en ese momento por cambiar esa actitud. Hoy decidí no seguir así e intentar buscar “el lado buena de las dificultades” que me pone la vida.

Muchas veces cuando estamos mal debemos quitar piedras o moverlas de nuestro camino, de otro modo, si no cambiamos la actitud, más piedras se acumularán hasta hacerse un muro que imposibilitará seguir nuestro camino.

Siempre he estado muy unida al “pesimismo” y todo lo que ello me conlleva: mucha frustración, apatía y desanimo, sin embargo, me he dado cuenta que no es un buen compañero en mi vida y mi camino, de hecho nunca me ha aportado nada.

Creo que no es tarea fácil que una persona pase un día  “de ver el vaso medio vacío”, a otro día inmediato a que “lo vea medio lleno´´. El optimismo es una actitud frente a la vida que creo que hay que trabajarla día a día: creo que el cambio radica en la manera en la que enfocamos las cosas. Pienso que no se trata solo de una actitud, sino un modo en el que vivimos los acontecimientos que nos ocurren.

El pesimismo es muy autodestructivo, nos hace creernos incapaces de lograr nuestras metas, por el contrario creo que el optimismo conlleva ser una persona entusiasta, dinámica, emprendedora, con afán de superarse, luchadora que cree en sus posibilidades, habilidades y capacidades para lograr cualquier objetivo que se proponga.

Sin duda una persona positiva tiene mejor actitud a la hora de enfrentarse a sus problemas y buscar las soluciones, ventajas o salidas. Además el optimismo nos hace tener mejor disposición hacia los demás en cualquier ámbito: en el trabajo, en conocer nuevas amistades, en la pareja… Siempre cuando conocemos a alguien solemos esperar una reacción y actitud que sea positiva y abierta.

En muchas ocasiones en las que sólo nos centramos en lo negativo, dejamos que pasen de largo muchas oportunidades. Esto fácilmente puede ilustrarse con un ejemplo como puede ser simplemente el suspenso de un examen: esa situación de agobio y auto machaque emocional que nos hacemos por no haber rendido en una materia, puede hacer que nos bloqueemos autocastigándonos sin ver que el tiempo que estamos perdiendo en agobiarnos lo podríamos utilizar en avanzar y estudiar otra materia.
El pesimismo no solo anula aquel objetivo que no hemos conseguido sino que desvaloriza todos los demás logros que hemos ido consiguiendo anteriormente.

Muchas veces atribuimos erróneamente el pesimismo como una característica personal e incluso como si se tratara de un estado anímico, por otro lado, mi propia experiencia me hace creer que no es así, y que se debe a un conjunto de circunstancias temporales: nos centramos en creernos que porque hayamos tenido acontecimientos malos en el pasado, también van a estar en el presente y futuro en vez de pensar que porque hayamos tenido malas experiencias en el pasado, no tiene por qué ocurrir lo mismo en el futuro.

Quiero acabar esta reflexión personal con esta frase: No es más optimista el que menos ha fracasado, sino quien ha sabido encontrar en la adversidad un estímulo para superarse, fortaleciendo su voluntad y empeño. Finalmente decir: en la vida triunfan los que tienen más capacidad de luchar sin perder la sonrisa.

Mi historia

foto blogMe llamo Marta tengo 23 años y vivo en Sevilla, y me he animado a escribir en el blog 1espejo1000ventanas, aunque no todavía totalmente recuperada pues no tengo un alta médica, pero si con mucha ilusión os puedo contar y transmitir como está siendo mi proceso de recuperación en mi día a día así como mis avances. Si algo tengo claro y he aprendido es que de este infierno, de esta enfermedad, se puede mejorar pero eso si: con lucha, constancia y perseverancia, tres palabras que creo que como persona pueden definirme.

La soledad es un sentimiento que junto con muchos miedos, autoexigencias y perfeccionismo e inseguridades han estado muy presente en mí desde muy pequeñita y junto con el miedo al rechazo hizo que los dos ejes que gobernarán mi vida fueran: cuerpo y comida. Ello hizo que comenzara mi vida enfermiza esclava de multitud se síntomas y de la gran obsesión por la imagen.
Llevo desde los 15 diagnosticada con esta enfermedad aunque es verdad que no recuerdo muchos momentos de mi vida en los que no haya estado presente.

Ahora después de muchos tratamientos y terapeutas conocidos desde que puse el pie en el Centro ABB aproximadamente dos años y medio de tratamiento que son los que llevo decidí soltar de la mano a mi mayor enemiga, a esta enfermedad, que me ha quitado tantas cosas. Ahora quiero vivir y quiero seguir mi camino pero claramente sin ella…. por eso desde aquí con mis experiencias y mis historias quiero animaros a que también vosotros lo hagáis y que ganemos esta batalla.

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