Esperanza | Montse

Al encontrarme con una persoña muy conocida le pregunto po su hija.
“Bueno ya sabes, un día bien y otro muy mal” está muy rebotada consigo misma, pero bueno esto ya es para siempre.

NO! .. No podemos tirar la toalla. Conformarnos es lo facil. Aunque no tengamos claro que pasará, aunque se nos haga interminable el camino.

Teneís que tener esperanza en la curación.

Si habeís hecho el paso de empezar el tratamiento, no lo dejeís. En esta lucha está la felicidad de vuestras hijas. Tenemos que ser perseverantes y luchar. Vale la pena pasar por todo, el final es lo que importa.

No os conformeís con verlas un día bien, luchar, luchar hasta el final os aseguro que siempre llega.

Los éxitos siempre exigen esfuerzo, perseverancia y mucho amor.

Adelante! QUIEN DICE QUE NO PUEDE?

Montse

Tiempo de valoración | Asun

En el momento en que Nerea entró en valoración, empecé a sentir la tranquilidad que da el control de la situación, la sensación que dejas de dar tumbos para decidir ponerte en manos de profesionales que de verdad te pueden ayudar.
Muchas veces me he planteado ¿Por qué tardé tanto en dar ese paso si era consciente de que mi hija necesitaba ayuda? Me imagino que me paralizaba el miedo; la culpabilidad que me producía el hecho de tener que aceptar qué parte de responsabilidad tenía yo en todo lo que estaba pasando; el creer que nuestra buena relación, nuestra capacidad de diálogo, nos iban a ayudar a salir de todo esto sin necesidad de ayuda, porque no la necesitábamos, porque yo, su madre, con mi cariño, mi apoyo iba a ser capaz de recomponer todo aquello que estaba mal. De lo que entonces no me daba cuenta era que debía de dejar de mirarme a mi misma, de compadecerme, de sentirme el centro del dolor, para mirarle a ella y preguntarme ¿Qué es lo que mi hija necesita de verdad? Y todo pasaba por soltar, por aceptar que esta vez, yo no iba a ser capaz de protegerla sola.

El tiempo en que Nerea estuvo en valoración fue un tiempo de incomprensión, de desconcierto, pero básicamente fueron semanas de ir aceptando poco a poco la realidad. Yo no entendía cómo ella no hacia todo lo posible para librarse de esta situación, cómo sabiendo con certeza que entrar en Hospital de día era dejar el instituto, sus amigas, el teatro… cómo sabiendo todo lo que estaba en juego, seguía intentando engañarnos, si la báscula acabaría traicionándola. Y así fue, ante la sorpresa de todos nosotros, Nerea no avanzó en esas semanas, sino todo lo contrario, seguía adelgazando día a día, seguía tirando el almuerzo, negándose a merendar… Recuerdo mis reproches por no poner nada de su parte en curarse, recuerdo como cargaba mi impotencia, de alguna manera sobre ella, pues … yo seguía sin entender nada.
Recuerdo mi estupor cuando al cabo de unos meses, ella, ya consciente de muchas cosas, me contó que el día que Raquel le dijo que tenia que entrar en Hospital de día porque durante las Navidades había adelgazado 2 Kg., llegó a sentir alegría por haber superado, de alguna manera, la dura prueba de “sobrevivir” a unas Navidades no sólo sin engordar, sino además adelgazando.
Sólo tiempo después entendí que esa reacción se había producido precisamente por sentirse acorralada, era la respuesta de la enfermedad hacia nuestro control, era el intento de evitar la inseguridad que le producía no controlar la única cosa que en esta vida le hacia sentirse segura, la comida (que sinsentido ¿no?)
Para mi todo era absurdo, Ilógico, incoherente, la realidad me superaba, él no comprender me llenaba de angustia, hasta que decidí contemplar la situación bajo otro prisma, dejar de mirar a través de la lógica, del sentido común, porque en esta enfermedad, no encuentras nada de todo eso.
Fue difícil, de hecho hoy todavía me cuesta aceptar algunas cosas, pero he aprendido, que en eso consiste en parte esta enfermedad, en perder la realidad de vista, en ver lo que no existe.
Pero el tiempo te devuelve poco a poco a la lógica, y superados los primeros meses, fuimos viendo como Nerea avanzaba, empezaba a aceptarse, a reconocer lo que le pasaba, a saber escucharse y sobre todo a quererse y ahora… ¡me gusta tanto mirarla!, tambien en sus malos momentos, porque claro que los tiene ¿Quién no? Pero es capaz de pararse, de hacer un alto cuando se da cuenta que las cosas empiezan a tambalearse, es capaz de pedir ayuda y yo me siento tranquila y feliz al verla caminar poquito a poco hacia delante.

La primera vez que Raquel me habló de 1espejo1000ventanas, recuerdo que llegué a casa y enseguida entré el la Web. Desde entonces he pasado muchos ratos leyendo testimonios de otras niñas, de otros padres, pero nunca me animé a escribirles. En aquellos días me hubiera ayudado haber escrito algún comentario, haber hecho algunas de las preguntas que me rondaban por la cabeza, pero nunca me decidí, es curioso…en cambio ahora estoy, escribiendo sobre nuestra historia, ¡no me lo puedo creer!… Por desgracia, la inseguridad, tambien forma parte de mi carácter y es evidente que paralelamente al proceso de mi hija yo estoy haciendo el mío.
Pero en todo en este tiempo me he dado cuenta lo bueno que es que podamos compartir nuestras experiencias, nuestras opiniones, poder establecer diálogos, pues eso nos ayuda, nos enriquece a todos y os animo desde aquí a que lo hagáis, porque creedme, todos nosotros tenemos algo que explicar, alguna pregunta, alguna opinión, algo que puede ayudar, que puede servir a los demás.

Un beso

Asun

Primer post | Asun

Hace unos días, en una de las terapias de padres, Marta nos comentó la posibilidad de participar en este blog; yo había entrado en “1espejo1000ventanas” en algunas ocasiones, sobre todo en los inicios, en los peores momentos, y recordaba lo importante que había sido para mí descubrir otras historias que se parecían tanto a la nuestra, y ver cómo habían evolucionado. Era como descubrir una luz al fondo. Por eso no me lo pensé demasiado y le comenté a Marta que me encantaría poder participar.

Sé que escribir en este blog, será bueno para mí, me va a ayudar a ordenar recuerdos, sentimientos, me va a hacer analizar lo sucedido con la perspectiva que da el tiempo, pero sobre todo me gustaría poder ayudar a otros padres y a otras madres como me ayudaron a mí otros testimonios en aquellos momentos tan duros.

Recuerdo como si fuera ayer el día que decidí que debía de hacer algo por mi hija, y que lo debía de hacer de verdad, dejando de dar tumbos como habíamos estado haciendo durante más de 3 años. Era un paso difícil, era aceptar que mi hija era ANORÉXICA, aunque pediatras y especialistas no lo hubieran considerado así. Pero Nerea no estaba bien, y yo debía aceptarlo de una vez. Recuerdo que este sentimiento me persiguió durante mucho tiempo ¿Cómo era posible que yo, su madre, no me hubiera dado cuenta antes?

Recuerdo a Raquel dándonos el diagnostico delante de ella:- Nerea es una niña insegura con autoestima baja… -y yo pensar, – ¡se está equivocando, ésa no es mi niña!- y girar la cabeza y ver como mi hija asentía una y otra vez y… yo querer desaparecer. No entendía nada, Nerea siempre había sido “tan perfecta”. Es inteligente, una alumna brillante, guapa, líder entre sus compañeros, la nieta ideal, la hija que cualquier madre pudiera desear y en cambio… ella no se quería. Recuerdo el dolor que me provocaba el pensar que mi hija hacía mucho tiempo que no era feliz y que yo… no había sido capaz de darme cuenta. Tardé mucho en quitarme ese sentimiento de culpabilidad y ahora sé que fue un paso necesario y decisivo para poder empezar, de verdad, a ayudarla. Ahora ya he entendido que no tiene ningún sentido buscar culpables, aunque a veces sigo preguntándome ¿Por qué a mi hija?

Eso, quizás ha sido y sigue siendo para mí lo más doloroso, saber que mi hija hubo un tiempo que no fue feliz. Por eso cuando la miro ahora y veo a una mujercita aprendiendo a aceparse, a quererse, cuando le miro a los ojos y me gusta lo que veo reflejado en ellos, siento que todo lo que hemos pasado ha valido la pena, que el camino recorrido, aunque haya sido muy duro, ha sido necesario y me siento contenta de poder seguir a su lado mientras sigue avanzando en él.

Seguiré explicando nuestras pequeñas historias, pero me gustaría que me preguntaseis todo aquello que queráis saber, todas aquellas dudas que tengáis, y poder compartir con vosotros, desde lo vivido, aquello que os pueda interesar.

Un saludo

Asun

Canvis | Àngels i Esteve

Ja fa més d’un any que no intervenim en aquest bloc, però no ha estat pas per manca de noves, simplement les idees que han anat fluint, estaven prou desordenades, com per poder-les expressar d’una manera coherent i entenedora per a nosaltres en primera instància.

El temps avança, i és en aquest trànsit, que hom reflexiona allò que traspua i que no acaba d’anar en la direcció desitjada.

No n’hi ha prou en pensar i actuar d’una manera coherent amb els pensaments i les accions del dia a dia. Cal donar cops de timó, que tot i anar amb el mateix sentit, cal modificar la seva direcció.

Voluntat d’enteniment, de millorar les relacions de comunicació,  de reflexió prèvia i d’avançar en la interrelació personal, hi són. Però amb el desig no és suficient, cal canviar en la comunicació, ja no verbal, sinó gestual i no parlada, per tal d’aconseguir obrir noves vies de comunicació, en què tots plegats, tant els emissors com els receptors, ens sentim prou còmodes i confiats, com per aconseguir el diàleg.

Diàleg entès com a primer pas de l’enteniment, trobada, i de relació amb els éssers estimats, els que ens importen de debò. I per aconseguir-ho, ens cal portar a terme canvis que a priori desconeixíem que calia fer.

L’evolució en la malaltia, junt amb l’adolescència, que hi afegeix un element distorsionador, ens frena a l’hora d’actuar. Per això cal canviar. Canviar, no en el sentit d’abandonar el camí traçat, sinó amb la manera de viure aquest camí, amb la manera d’expressar-lo i de compartir-lo. Ens cal el convenciment de seguir avançant pel bon camí, però amb una direcció modificada per les pedres que ens apareixen en ell. Aquestes, cal interpretar-les com a paranys que precisen de la voluntat d’enteniment entre ambdós, i per tant, no ha d’haver-hi sentiments negatius. Tan sols recordar, que amb l’amor pels fills/es, aquest camí mutant, ha de resultar necessàriament beneficiós i profitós per tots.

Doncs, qui dóna el primer pas?, nosaltres, ja que seguim sent el referent, tot i que de vegades ens pugui semblar que ja no hi contem. Els fills/es, han passat d’anar a darrera nostre, a anar al costat o al davant, i per tant, ja no portem el timó de la nau, tan sols acompanyar, recolzar, ajudar el fet que les decisions que prenen, siguin més meditades i responsables. El creixement és mutu, o no és.

Bé, per acabar, seguir agraint a les terapeutes, els missatges que ens van llençant, i que cadascú  de nosaltres hem de poder captar com a positius, tot i que de vegades, el dia a dia, ens faci veure tot el contrari.

Àngels i Esteve

La meta | Montse

JULIA ESTA DE ALTA!!!!!!!

No sabeís lo contenta que estoy. Mi felicidad se une a la de ella, entre lagrimas y alegría, es una aglomeración de sentimientos que surgen y que no puedo explicar.

Hoy tengo muy presente el primer día. Raquel, ya han pasado casi 6 años y es como si fuera ayer. También recuerdo todas las terapeutas que han pasado por el Centro, cada una de ellas con un recuerdo muy especial.

El Doctor Armengou y Julia de paquete en su moto. Las angustias de sus escapadas, su primer día con Vera en la Vall, su bajada de etapa I a cero, sus semanas y findes fuera de casa y las venidas de otras niñas a nuestra casa.

Todo es un recuerdo imborrable para mi, que como ya he dicho siempre me ha enriquecido como persona y me ha dado la gran oportunidad de crecer en la virtud de la paciencia.

Muchas gracias por todo lo que habeis hecho por mi hija.

CREO QUE JULIA SE MERECE LO MEJOR, POR QUERER VIVIR Y DARSE LA OPORTUNIDAD DE SER  MUY, MUY FELIZ!!!!!!!!!!!

Un abrazo,

MONTSE

Mi fe | Montse

Cuando pienso en el tiempo transcurrido desde que Julia entró en el Centro, todas las sensaciones se juntan. La angustia, la tristeza, la tranquilidad, el esfuerzo, etc.. Son años de lucha, de centrar toda nuestra vida en torno a la anorexia, terapeutas, medicación, comidad, reuniones.

Ahora entrando en la recta final, puedo decir que aceptar la anorexia de  mi hija, fué como una bendición de Dios, que me reafirma en la idea de que nada sucede por casualidad,

TODO ES PARA BIEN.

Espero que entendais mi manera cristiana de ver las cosas. Nunca había escrito nada desde este punto de vista, pero os garantizo que mi fe, me ha ayudado mucho en este camino. Aunque a veces me he preguntado, ¿Porqué Dios mio me envias esto?

VALE AL PENA PASAR POR TODO.  EL FINAL SIEMPRE LLEGA.

Un beso a los padres que estan sufriendo.

Quants serem avui a dinar? | Àngels

Un dels elements utilitzats pels terapeutes del centre ABB són les assistències d’algun pacient/a a casa, ja sigui en cap de setmana o durant un període més llarg. Aquesta pràctica, fa que cada dia sigui diferent, que t’obligui a viure dia a dia, amb una previsió mutant. Com a pares, hem hagut d’aprendre a viure amb aquesta nova situació, que si bé pot aparentar un cert esforç, el resultat d’aquestes experiències són, tant per les nostres filles com per nosaltres, enriquidores pels nou reptes que sorgeixen, pel fet de veure a una altra persona diferent de la teva filla/fill de quina manera li afecta la malaltia, quin ha d’estar el teu suport, i per tant, ens fan evolucionar a conèixer millor aquesta malaltia. Fruit  d’aquestes coneixences, d’aquesta visió més global, ens permet afrontar els nous reptes plantejats per les nostres filles.

Algun cop, sorgeix a l’hora de tasques quotidianes, com és el cas de parar la taula per dinar, bàsicament en cap de setmana, que ens preguntem, i avui quants serem a dinar?, i no és que haguem perdut l’oremus, sinó que simplement les nostres filles, mitjançà el centre, ens van anunciar a mitjans de setmana la possibilitat de tenir algun company/companya del centre a passar el cap de setmana a casa, i arribat el dia som un més a la família o bé a l’inrevés, la teva filla s’ha d’anar i som un de menys. Cal fer mentalment, un joc de “tètrics”.

Passat aquell cap de setmana “diferent”, i de retorn a la vida més quotidiana, fem balanç de com ha anat, i més enllà de la problemàtica logística, concloem que ha estat una experiència enriquidora per totes les parts. Uns per recordar-nos que no som el centre del món, i altres per adonar-nos que podem seguir ajudant.

Una abraçada per a totes/tots,  Àngels.

Julia | Montse

Estoy contenta po Julia, por muchas razones. Una de ellas por  la capacidad de tomar deciciones importantes, que pueden parecer difíciles, en una persona que aún se considera insegura.

Estoy orgullosa porque aún angustiada o teniendo miedo a quivocarse, decide lo que es mejor para ella.

Que orgullo poder disfrutar de ella día a día, enfadada o triste, divertida y alegre, con todos sus defectos y virtudes (que son muchas).

Gracias Julia por aprender tantas cosas importantes a tu lado. Estoy orgullosa y quiero que sepan  todos lo mucho que te quiero.

Un beso a las madres que estan luchando para  ver  felices a sus hijas.

Montse

Pal de paller | Àngels

A mesura que va avançant l’evolució de la malaltia, més te n’adones que has d’estar al costat de les teves filles, sent el referent inalterable front els aires nous que bufen. Tot i així, no resulta senzill, ja que a l’apropar-se no depèn de tu, sinó d’elles. Els hi fas palès que ets allà, però sense pressionar. I aquest paradigma d’estar, però no intervenir, et situa en una posició d’observador i no pas d’actor; situació un tant incòmoda i no desitjada, però necessària per a elles. És un tornar a començar, però amb un passat que no oblidem i que moltes vegades ens condiciona.

Per l’edat de les filles, malgrat la malaltia, es barreja l’adolescència. La frontera entre les dues línies és molt fina, tant, que de vegades ens costa saber-nos moure per ella i ser coherent amb les decisions a prendre. Et preguntes, si no tingués aquesta malaltia, li deixaria fer això? o allò?. Són els mateixos límits que cal recordar i marcar?. Les reunions amb les terapeutes ens estan ajudant a visualitzar aquesta línia fronterera, però el dia a dia és nostre, i cal avançar acceptant que ens equivocarem, que caldrà reordenar les explicacions.

També és ben cert, que la constància, amb un bon sac de paciència, ens està ajudant a recórrer aquest camí, que n’és ple d’obstacles, que cal anar superant. Els informes que hem de presentar a les terapeutes, ajuden a parlar-ne més amb la parella, a ser més conscients de la progressió de les filles a curt termini, i ens plantegem dubtes sobre l’evolució, i els nous escenaris que va prenent la seva maduració. Mà ferma, però amb afecte.

Una abraçada per a tots.

Què ha fallat? | Àngels

Quan a l’estiu del 2008 vàrem anar a buscar a les nostres filles a l’Aeroport del Prat, després d’haver passat un mes a Irlanda, la sorpresa del seu aspecte físic va ser determinant. Al començament del nou curs, les nostres filles, demanen ajuda al centre ABB i ens comuniquen que les hem d’acompanyar per tal de tenir una entrevista amb la Raquel, psicòloga del centre…

Entre d’altres, et diuen que l’aspecte físic el recuperaran relativament aviat, però que el més important, és el que hi ha al darrera, la immaduresa. Que aquest aspecte cal tractar-lo amb paciència, valentia, sinceritat i sense fre.

En sortir de l’entrevista, ens preguntàvem, “què ha fallat?”, “en què hem fallat?”, si semblava que tot anava bé, bones filles, bones notes, integració en el col•legi, bones jugadores de bàsquet,… Gradualment, les havíem anat deixant sortir, per tal d’augmentar la seva independència i maduresa.

Després d’aquest gran cop moral, t’aixeques i mires endavant. Et dius a tu mateix, cal ajudar-les i per tant, és necessari que assumim aquesta nova situació el més aviat possible… No gens fàcil al principi, hi ha dubtes, inquietuds,…

Comences explicant a la família i al cercle més íntim d’amics, la nova situació. Aquests primers passos ens van ajudar a no sentir-nos sols ni aïllats. Algunes maneres de fer del dia a dia havien canviat, i calia donar-li la màxima normalitat, per tal d’ajudar a les nostres filles a avançar per aquest nou camí, que tots hi estàvem implicats.

De mica en mica veus que hi ha un final en aquest camí i això t’anima encara més a seguir endavant.

Una abraçada per a tots els que estem implicats, i ànims per anar superant conjuntament amb les nostres filles i fills aquesta malaltia.

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