Y entonces llegaste tú…

Bueno, aquí estoy de nuevo, cumpliendo compromisos propios…y asumiendo ciertas postergaciones.

Hace muchos años llegó al mundo mi hermano, Toni, con él vi amenazado mi trono hogareño…yo tenía nueve años y hasta entonces había sido la reina de la casa, todo giraba entorno a mí. Poco a poco, tuve que ver como mis padres tenían que compartir su cariño entre dos, algo normal en una familia, que a mí me provocó un sentimiento de abandono…en ese momento me revelé contra el mundo. Me alejé de mis padres, ya que los culpaba por haberme abandonado y no le dí una oportunidad a mi hermano…eso significó mucho peso para una niña que tan sólo tenía nueve años. Y no lo supe gestionar.

Empecé a “llevar las riendas de mi vida”…pero más lejos que crecer e ir viviendo la vida, serena y loca (según se mire) de una adolescente. Yo, me aislé, yo me tragé esa rabía que me provocaba haber quedado desplazada de mi familia y mi adolescencia se convirtió en una rebeldía que nadie entendía.

Yo tampoco la entendía, llegó un momento de mi vida que ni yo misma podía controlar la rabía o la tristeza, y ya no sabía qué procedencia tenía. Sólo identificaba, que todo empezó después de la llegada de mi hermano.

Ahora, veo el porqué de ese sentimiento y lo que me perdí de este ser estupendo. Siempre fuimos dos extraños que se cruzaban por el pasillo o se dedicaban a chincharse el uno al otro. Claro, yo lo quería, pero no podía mostrárselo porque siempre me había comportado así con él. Los dos nos volvimos duros frente al otro…pero claramente, nos importábamos. Era muy extraño y contradictorio.

Cuando mi hermano se enteró que estaba muy enferma…lloró, supongo, yo no lo ví, pero ahora que lo conozco más, seguro que lloró (es un llorón). Tan sólo tenía 18 años, y su “hermana perfecta” estaba completamente hundida, me vió volver a casa, me vió autolesionarme, me vió en mis peores momentos…jamás ha ido al centro a entrenarse…pero sorprendentemente, siempre ha sabido lo que tenía que hacer conmigo. Toni, yo no te tengo que perdonar, al contrario, quizás tú a mí sí, te culpé de algo que tú ni siquiera sabías y me perdí muchas cosas de tí.

Ahora eres intocable para mí, ahora que te veo feliz, al lado de esos ojos azules, yo soy feliz…y ahora que tengo la suerte de estar más cerca tuyo intento disfrutar cada momento, aunque a veces se me escape la antigua rabía…

Cuando te ví aparecer el otro día con ese tatuaje y me explicaste su significado…”significa tu libertad”, me quedé parada, y pensé…todo lo que yo pueda hacer se queda pequeño, mi hermano se ha tatuado algo mío para toda la vida…me hice pequeñita. Cómo podía demostrarte cuanto te quiero…bueno, no he encontrado mejor manera que contándote el porqué de muchas cosas y dedicándote este espacio tan mío.

Gracias por existir pequeñajo…eres de lo más importante de mi vida, intocable!

Te quiero

Pat

PD: la misma sonrisa, eh??

PD: Ah! se me olvidaba, quería decirle a mi cuñada, que…gracias por no juzgarme nunca…eres un amor!

Responsabilidades en en exceso…siempre son malas

Lo paso mal responsabilizándome “en exceso” de los demás. Me ahogo…y acabo teniendo ganas de llorar porque no consigo que los demás salgan de ahí.

Este fin de semana, he tenido ese problema. Tuve una cena con unas amigas el viernes, salí de allí sintiéndome culpable, frustrada porque alguna que otra se fue muy triste y porque yo no había sido capaz de cambiar las cosas. No estaban tristes por mí, ellas tenían sus problemas, pero yo los hago míos y es ahí cuando mi cabeza empieza a dar vueltas.

Si empezara a entender que quizás, sólo por el simple hecho de estar allí a su lado escuchándolas y en otros casos aconsejándolas desde mi experiencia, podría bastar, quizás si lo entendiera, podría sentirme más liberada. Porque es así, y me lo repito “NO PUEDES HACER TUYOS LOS PROBLEMAS DE LOS DEMÁS” y nada, que me vuelve a pasar.

Al final, salgo de allí y ¿sabéis lo que me pasa? que aparece la intolerancia…vamos que no las quiero volver a ver ni en pintura, porque ya que no las puedo ayudar y encima me hacen sentir mal…qué fuera, qué no las quiero (cuando en realidad las quiero un montón)y me aislo…y me siento débil y me aparecen dudas.

Pues nada, que me doy cuenta de que es cosa mía. De que soy yo la que tiene que poner las cosas en su lugar, y que no puedo estar en todos lados, ni proteger en exceso a los que quiero…no puedo ser la mamá de nadie, cada quién tiene que empezar a volar por sí mismo. Debo entender que las personas que me rodean tienen derecho a pasar sus momentos tristes. YO, sólo puedo estar ahí, A SU LADO, dándoles la mano.

Me encantaría poder asumirlo con más facilidad, pero claro un comportamiento que tengo tan adentro y que he tenido toda mi vida incluso con mi madre, pues díficil de cambiar. Bien, el primer paso es darse cuenta…el segundo ponerme límites y el tercero aplicarlo, os cuento la próxima vez…ya que ésta, como véis no me salió muy bien. NO ME RINDO. VAMOS PATRI!!!

Besos,

Pat

pd: A MIS COMPIS! ÁNIMOS A TODAS

Pensamientos negativos

He remontado un fin de semana difícil.

No es fácil salir de un pensamiento negativo de tí misma cuando entras en la rueda. Para machacarnos somos perfectas y para pensar que nuestra vida es una mierda más aún.

Este fin de semana, ha sido muy complicado, yo no me lo he puesto nada fácil…ya venía de una semana difícil, de pasar muchos nervios por mi abuelo (que todavía sigue ingresado), con mi madre…que creo que estoy viendo por fin las cosas claras (falta que actúe, claro) y con muchos otros temas que estoy postergando por tener algunos miedos escondidos…y claro, decidí lo peor que podía decidir…dejarme llevar por la ofuscación. HASTA DÓNDE ERES CAPAZ DE CAGARLA? (total…)

Suerte que tengo personas a mi lado que me hacen cambiar de opinión, pero ya me gustaría poder ser más rápida a estas alturas y poder darme cuenta y no cerrarme tanto durante algunos momentos. Y no tener vergüenza de coger el teléfono y pedir ayuda…y es tengo vergüenza de haberme comportado así…de no haber querido saber nada de la vida, que me está dado tantas cosas desde que me di la oportunidad de vivirla.

Me pesan este tipo de comportamientos. El darme por vencida cuando tengo muchas cosas por las que luchar, cuando creo que lo puedo hacer mejor y cuando por ello puedo perder a personas a las que adoro. Qué es lo que se nos cruzará en la cabeza, en esos momentos? Por qué tanto menosprecio hacía nosotras mismas? Por qué esa manera de castigarnos y hacer sufrir a los de nuestro alrededor?

Todas esas preguntas, aún me cuesta responderlas…porque cada vez creo que nos es justo para nadie…ahora, aquí, en la tranquilidad de mi cama, pienso en ello y en lo innecesario de todo esto. En la poca autoestima que continúo teniendo y en lo que me pesan este tipo de situaciones en mi vida, que me impiden hacer muchas cosas que realmente deseo.

No es justo, pero ahí estoy, volviendo a remontar. Es domingo por la tarde y mañana empieza una nueva semana…nadie dijo que fuera fácil, pero yo pienso seguir plantándole cara.

Besos a tod@s,

Pat

PD: creo que la foto te la debía…vaya impulsividad la mía…ahora rompo fotos, tú!

 

Distorsión sobre “mi persona”

A veces me pregunto si yo alguna vez seré normal…

Es muy duro decir eso, porque por lo tanto ya te estás etiquetando como “anormal”…o en mi caso “bicho raro” o “borde” y eso me hace meterme en mi mundo, un mundo que excluye a mucha gente y al que ni yo misma me acuerdo como accedí.

Esto de tener más sensibilidad de lo normal o dejar al viento mi tristeza, pues tiene su precio frente a un familia que no está acostumbrada a hacerlo de esta manera.  Hoy no sé bien, bien lo que quiero escribir pero me siento mal después de una visita de mi madre al centro ABB.

Hoy tenía la fantasía (las fantasías son lo peor en nosotras) de que después de casi un año, mi madre, por fin, se interesaba por mi, y lo que es peor, pensaba que cuando nos encontráramos a la salida del centro todo sería como yo lo había planeado, todo habría cambiado y sería idílico…ELLA, POR FIN, ME ENTENDERÍA.

Claro, no ha pasado, el viaje de tren ha vuelto a ser silencio entre nosotras…y yo estoy perdida, y empiezo a sentirme culpable y tampoco sé de qué. Las fantasías no me sirvieron de nada y me han hecho sentirme más frustrada frente a ella. Hoy no puedo, me cuesta mirarla a la cara, ¿tengo miedo? ¿de qué?…¿qué hecho mal?

Pero no, no es eso lo que tengo que pensar,porque ese tipo de pensamientos obsesivos no me dejan actuar. Lo que tengo que pensar es que soy yo la que debe cambiar, y qué yo tengo derecho a decidir, a vivir mi vida, aunque ella no esté de acuerdo.

Pat

 

 

 

Piedritas en la ventana

Estaba buscando un poema que no sé si me atreveré a leer en la boda de mi mejor amiga, aquella amiga de la infancia, que parece que pierdes…porque no ves en mucho tiempo…pero vuelve una y otra vez…porque ella es fuerte, como vuestra amistad y porque un TCA no pudo romper con todo lo que habíamos pasado juntas durante tantos años…

Pues eso Sonia se casa hoy a las 18h de la tarde, todo el mundo nervioso y mirando al cielo a ver si nos da una tregua. Yo tengo mil miedos para el día de hoy, pero quiero dejarlos aparcados porque HOY ES SU DÍA, porque ella se lo merece y porque ella es muy importante para mí.

Pero a lo que iba buscaba ese poema y encontré este otro que nos puede venir muy bien a aquellas que estamos más bien bajitas de ánimo. Allá va:

Piedritas en la ventana:

De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que está ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme la cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas
quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuando mi historia va a ser computada
quien sabe qué consejos voy a inventar aún
y que atajo hallaré para no seguirlos
está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca
está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana.                                                                                                                      

Gracias Sonia…te deseo lo mejor y más. Te quiero mami.

Pat

PD: Chicas no sabéis cuanto necesitaba leer lo que me habéis escrito en el anterior post…me ha hecho reír, llorar, emocionarme y pensar que hay que seguir pese a todo. Sí, claro, cada vez soy yo misma y eso es lo que me tengo que ir creyendo a diario.

PD: Lloro, abuelo, lloro por ti…pero creo, y pienso que saldrás de ésta. ¡Peores batallas hemos ganado! (estoy tan lejos…y quizás eso es lo que me duela más). Esta foto va por ti, la playita de Zahara…tu vida…es mi mundo. Te amo.

Miedo…huir

Tengo miedo y tantas ganas de salir corriendo. Todo a mi alrededor está nublado, ¿por qué me siento tan vulnerable?

Intento identificar todas mis preocupaciones, todo lo que me hace temblar y aislarme…y me cuesta. Lo hago, tengo momentos de claridad y después otra vez…siento que todo es muy difícil.

Esther, me dijo que volviera a escribir en el blog, ¿Qué por qué no lo hacía?…bien es lo de siempre, no quiero que la gente me vea triste, ni siquiera vosotr@s que no me conoceis. Quiero que todo esté bien a mi alrededor y así encontrar el camino para sentirme bien…pero ¿qué pasa si las cosas, si la gente que me rodea tampoco está bien?…ya no sé dónde caer, dónde meterme.

Es justamente lo que me está pasando ahora, todo está revuelto a mi alrededor y yo no consigo encontrar la calma que me dé el aliento que necesito. No soy la que soy en realidad y siento que no tengo fuerzas…y no me gusta, yo he estado mejor…yo he creido en todo…y ahora estoy paralizada.

No me gusta ver la vida pasar, quiero formar parte de ella, quiero hacer lo que yo quiero y vivir o equivocarme. Si no digo lo que pienso, ya no soy yo y si me aislo tampoco soy yo…y ahora, a estas alturas odio tanto no ser yo.

El caso es que no me estoy quedando parada como en otras ocasiones, me escondo lo menos posible ya que sé que no me sirve, voy a prácticas (de las que no me puedo quejar, la verdad), estoy con mi pareja, sigo yendo al centro (me cuesta más que nunca) y voy quedando con mis amigos…pero tengo ese nudo en el estómago, ese vértigo que me bloquea y me hace sentir que no soy nada y que todo lo que pasa a mi alrededor tiene una culpable…YO.

Joder! Me sale, el “debería” por todas partes, me sale “la exigencia” por todo los poros de mi piel y me sale “la culpabilidad”…siento la mirada que me juzga, mi propia mirada, la peor mirada que yo misma me puedo ofrecer.

Siento, toda esta parrafada, pero también necesitaba hacerlo para romper con el pensamiento de “tengo que transmitir siempre fuerza y buen rollito si no la gente no me querrá”. Aquí estoy, y estoy un poco chunga…sólo es eso.

A las personas que han seguido aquí en mi ausencia…gracias…

Pat

Mythos!

Hacía tiempo que no escribía, he estado de vacaciones en Murcia y ahora vuelvo a marchar a Menorca con unas amigas, estoy teniendo un veranito movidito…lleno de lecciones que espero poder ir compartiendo con vosotros.

Hoy voy a contaros el miedo que me da tener una relación de pareja. Desde mi anterior relación, de la que acabé con una dependencia y con una autoestima por el suelo…no me he permitido tener una relación en condiciones…y es que a veces las personas hacen tanto daño…

El caso es que me cerré en banda a SER YO con alguién, a entregarme más de la cuenta, nunca nadie volvería a hacerme sentir así…y claro esa falta de libertad no me permitía poder llevar una relación normal…o me ponía por encima de la otra parte de la pareja…no mostrando mis sentimientos para no volverme a sentir pequeña…o por otro lado, huía me daba miedo a sentir más de la cuenta y que me hicieran daño y me utilizaran.

Ahora sé que parte de lo mal que fue con mi anterior pareja, fue mi culpa. Yo no me respeté nada con él, yo estaba tan hundida que no lo supe hacer de otra manera para no perderlo y, esa sensación de culpa hacía mi misma, del porqué había hecho las cosas tan mal y me había maltratado tanto, me ha costado mucho superarla.

Han sido muchas terapias hablando de él y de mí, de mis reponsabilidades y las suyas y ahora todo está claro, y ahora sí quiero, por fin tener algo normal en mi vida…porque esa antigua relación fue fruto de mi enfermedad, posiblemente, si yo hubiera estado bien, no me hubiera dejado machacar tanto por otra persona…hubiera podido decir “BASTA”.

Ahora entiendo lo importante que es la comunicación y el respeto hacía uno mismo. Ahora entiendo que sin eso es imposible poner límites a tu pareja y sin quererte a ti misma es muy difícil pensar que los otros te pueden querer por lo que eres.

Sé que será complicado, pero quiero, voy a poner todo lo que está en mi mano para conseguirlo. Con todo esto os quiero decir, que me cuesta hablar muchísimo de este tema, tengo mucho miedo a mostrarme tal cual soy, pero cuando lo consigo veo que las cosas van mucho mejor, me siento como si pudiera volar…porque yo tengo el control de mi misma y de un montón de situaciones que, antes, se me escapaban de las manos.

Nunca dejéis que nadie os pase por encima, nunca…debéis respetaros con vuestras parejas. Si ellos están es porque os quieren tal y como sóis, basta de aparentar, porque decir lo que piensas aporta beneficios y porque decir “NO” tiene un valor incalculable…cambian tanto las cosas…

Gracias Sylar, aprender una vez más.

Pat

PD: La foto es de Robert Doisneau…”El beso”…es una foto con amargos recuerdos, pero también es una foto que me hace creer en el amor de nuevo cada vez que la miro, así que la comparto con vosotras.

Tú eres más que un cuerpo…

Bueno, mi reflexión de hoy va dedicada a una chica que empezó con nosotros este blog y hoy en día lucha cada día en el centro ABB de Barcelona por ser más que un cuerpo, ella es una valiente

Este fin de semana me costó mucho comer, era raro, me estaba esforzando muchísimo con la comida y no entendía porqué ahora…esa dificultad, ese miedo. Bueno, cuando llegué al centro el lunes, me di cuenta del porqué me había costado tanto comer. ESTE FIN DE SEMANA, HABÍA SIDO YO MISMA…sin necesidad de gustar, seducir…lo había pasado bien con unos amigos a los que aprecio…sin nada más…sin dobles sentidos, sin necesidad de aparentar, con una ropa normal…nada rebuscarda…yo, porque yo soy más que todo eso.
Claro, era por eso, el esfuerzo había sido tan grande que, por supuesto, la enfermedad se me escapó por otro sitio, el de siempre, la comida. Y me lo tuve que permitir, y pensar…ESTÁS CRECIENDO…TÚ ERES MÁS QUE UNA ANOREXIA.

Porque no imagináis la identidad que te da tener un TCA, y quién diga que no…miente (frase recurrente en mi). Si no soy anoréxica, qué soy, no sé ser nada más que eso…uf! durante mucho tiempo he tenido esta creencia…que ya me resulta molesta. La enfermedad me molesta en muchas ocasiones, me hace la vida difícil y me hace ser dependiente de la gente para comer…y eso YA, no me gusta nada.

Pensando en esto, y escuchando a Leire en su terapia de la semana, decidí que iba a escribir sobre esto. Leire… quién me iba a decir que cuando la animaba por el blog…sería posible tenerla tan cerca cada día. Su frase fue “yo no soy nadie sin mi ropa o mi ropa lo es todo”…¿Sabéis?, eso me dolió, me dolió porque me sonó muy familiar. 

1. Yo no soy nadie sin mi cuerpo delgado.

2. Yo no soy nadie sin mi ropa.

3. Yo no soy nadie sin mi maquillaje.

4. Yo no soy nadie si no me limpio los dientes 40 veces al día.

5. Yo no soy nadie si no salgo totalmente conjuntada a la calle.

Creo que no hace falta que siga, ¿verdad?, todas conocemos tanto este tipo de pensamientos obsesivos que nos empujan a una esclavitud llena de apariencias… Lo que pasa es que cuando llegamos a esos límites tan obsesivos es porque ya todo se ha hecho grande a nuestro alrededor…ya no somos capaces de controlar nada que no sea, el rimel, la ropa o el peso que tenemos…ya la vida se nos ha escapado de las manos. 

Pero resulta que sí, que soy, que eres Leire, eres TODO Y MUCHO MÁS…sin todo eso, porque SER UNA MISMA tiene mucho valor y porque me he sentido tan bien de serlo, que tengo hasta buen rollo…aunque tenga otros problemillas en la cabeza…pero por ese lado…bien, muy bien y todo eso se debe a que lucho. Y voy a seguir luchando para conseguirlo siempre, y no en determinados momentos.

 Leire, gracias.  
Pat

PD: A las bloggeras, perdón por no dar señales de vida en estos días. Es que me voy de vacaciones y vengo un par de días…y así voy. Ahora me marcho a Murcia una semanita, a ver si desde allí puedo conectarme y responder. Sí?…sorry…son vacaciones…

 

Aprender…una vez más!

Bueno, este fin de semana estoy contenta conmigo misma…empecé la semana mal, peleas con mi padre, sentidos de culpabilidad que no podía quitar de encima, tristeza, al fin al cabo. Pero aquí viene mi tregua, la tregua que yo misma me concedí, porque las luchas que vences tú son las que mejor gusto de boca te dejan.

Me doy cuenta que cada vez peleo más por mi misma (no contra mi misma)…que no me quedo en la cama compadeciéndome de mi y que busco miles de alternativas a mi vida…a una mala contestación de alguién, a un cambio de planes que me desborda o a un sentimiento de soledad (parte de mis amigas están de vacaciones). Y es que voy creciendo, voy sabiendo gestionar que la vida va más allá de las cuatro paredes de mi habitación (que me hacen sentir tan segura) y eso me hace sentir tan bien. LUCHAR…me hace sentir viva!!

Este fin de semana he recuperado a alguién que me importaba mucho. Hace un año, ella y yo estábamos en Tarifa pasando las mejores vacaciones que he tenido nunca. Aún con la Anorexia disfruté como una loca, le debo muchas cosas a Mercé porque ella creyó en mí y me dio fuerzas cuando yo dudaba muchísimo. ¿Sabéis que pasó? aquello que pasa cuando tienes tanto miedo y te quedas paralizada…preferí callar por miedo a perderla expresando mi opinión y…finalmente, acabé perdiéndola…por no decir lo que pensaba. Supongo que sabéis de que estoy hablando. Bien, pues este fin de semana me he dado otra oportunidad y con miedo me fui a su casa, hemos llorado, nos hemos abrazado, nos hemos pegado algún que otro collejón y nos hemos reído mucho…¡qué bueno, qué suerte tengo de tenerte, neni!

Lección 1: Mi opinión cuenta, más vale enfadarse un par de días con alguién que no callar y perder a esa persona que significa tanto para mi.

Por otro lado, he visto la cara más amarga de la Anorexia. Noelia ingresó el martes pasado en ABB, y me ha hecho recordar tantos momentos de dolor…la verdad es que no me puedo sentir más identificada. Pero por eso sé que ella saldrá de esto.

Hace ya casi dos años, Silvia Bonás, una chica que también está en este blog hizo lo mismo por mi…y ahora se vuelve a repetir la historia pero con otras protagonistas.

El sábado por la mañana Mercé y yo cogimos nuestra radio, bikinis, comida y demás y dijimos a la playa…conversando con mi amiga, bueno mejor dicho, recibiendo lecciones sobre cómo asumir mi cuerpo, me llamó la mamá de Noelia…la chica tenía un momento malo, se había encerrado en la habitación y no quería salir.

Mercé y yo nos miramos y dijimos que en una hora más o menos, estaríamos allí…y allí que nos plantamos, dejamos la playa, el sol y fuimos a decirle a Noelia…que la gente estaba viviendo fuera y que se diera una oportunidad.

Noelia habló y habló durante dos horas que necesitó para comer (una comida normal)…la dejamos que hablara y se desahogara…lo necesita, lleva mucho tiempo callando sus sentimientos. Yo la miraba y pensaba en lo injusto de todo esto y su madre se emocionaba…¿sabéis lo que pensé? tranquila, ya estás en el buen camino…

Mercé y yo nos marchamos con la sensación de haber aprendido otra lección de esta enfermedad. SI QUIERES PUEDES... y ambas nos despedimos con el deseo de pasar miles y miles de ratos más juntas y con el deseo, FEROZ, de ver a Noelia dentro de unos meses SONRIENDO AL MUNDO!

Lección 2: ELLA YA HA DECIDIDO, ¿Y TÚ, QUÉ DEDICIDES?

Esto de vivir tiene tantos recobecos…¡es tan flipante!

PD: y porque no me quiero extender, pero ayer pude tener una conversación normal con mi madre y le dije muchas cosas que me dolían de esta familia…creo que me comprendió. Ah! gracias a mi grupo, Siroco, por demostrarme el viernes tanto, tanto cariño!

PD2: Esta foto significa mucho para mi, porque aquí empecé a APRENDER A VIVIR, la de la izquierda es Mercé, la de en medio Marta (que está pasando por un momento chungo y tiene todo mi apoyo, tú pots!) y bueno la otra…pos yo.

Subir y bajar…

    Admitámoslo…esta es una enfermedad de altos y bajos. Puedo estar bien y en un segundo puedo estar mal…jaja, ahora me río cuando mi madre me decía “hija, eres imposible…tan pronto hablas como tan pronto te encierras en tu habitación y cambias de humor, la luna te influye una barbaridad”…sí, sí, la luna o la anorexia. Aishh! cuantas anécdotas qué contar.

      Pues eso, que mi post de hoy es para deciros que, sí, estoy en un momento bajo, pero me lo permito. ¿Sabéis, me ha costado mucho asumir que debo convivir con las emociones negativas, que no las puedo ignorar toda mi vida y que también forman parte de todo el mundo. Por lo tanto, primero tengo que ser coherente con mis sentimientos y, después, no mostrar una MÁSCARA (palabra prohibida), pero, sobre todo, seguir mi vida aunque me sienta más vulnerable que en otros momentos.

Hoy he estado en la playa con una amiga, hoy he ido a mi taller de pintura, hoy he comido (porque estar mal no significa no comer, claro, pero lo recuerdo, por si acaso), hoy me he reído a carcajada limpia cuando mi gato, pobre, estaba llorando, porque mi gata “Candela” se había caído del balcón por la noche a la terraza de mi vecina y la echaba de menos…uf!! son cosas increíbles. Cosas que yo me merezco vivir y sentir…cosas que en mi momento de bajón pasan también a mi alrededor, ¡y qué coño, las quiero vivir! ya he perdido mucho tiempo!

Con esto os quiero decir que os aferréis a esas pequeñas cosas, esas que parece que no tengan importancia, pero que a una la hacen sentir más persona, como que forma parte de algo, no sé…una emoción al mirar las estrellas ayer en el “cine a la fresca” con unas amigas por la noche…o la mirada de un amigo que te dice “no seas boluda y cométe ese trozo de patata que te dejé para compartir”…es genial, porque me estaba cuidando y yo lo pude leer en sus ojos…me quiere y por lo tanto ME CUIDA, ah! es argentino…Juan, por eso escribí la frase así.

Esa pequeñas cosas que nos hacen sentir especiales, son esas y no otras las que andamos buscando como desesperadas por la vida. No os penséis que a la gente de a pie les pasan grandes cosas para sentirse mejor, no…la vida es mucho más simple de lo que nosotras buscamos, y yo pierdo tantas energías buscando y buscando.

Desde aquí os digo que sólo vosotras tenéis el poder de salir de vuestro ombligo, barriga, michelín izquierdo o derecho y fijaros en ese tipo de cosas. Recordad, sólo vosotras podeís decir BASTA, y encontrar el porqué de tanta mierda. Desde aquí, lo único que puedo hacer es cogeros la mano fuerte (virtualmente, claro) y deciros que todo puede ser DIFERENTE.

PD: Ah!! y que nada, nada…te da más fuerza que ir venciendo poco a poco esta mierda.

PD2: Ah!! otra cosa, nunca os acosteís diciendo mañana “intentaré” ponerme el bikini o “intentaré” comerme tal cosa…no, la palabra intentar en nosotros es bastante efímera, se la lleva el viento. Acostaros diciendo mañana iré a la playa porque yo me lo merezco, mañana comeré porque me lo merezco y hacezlo y después hablad y cagaros en todo, pero hablad, venid aquí y contadlo…después de la rabia y el miedo…llegará, os juro que llegará el sentimiento ese de orgullo…que sientes cuando haces algo por y para ti misma.

Pat

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