Buscando mi soledad…

Se me hace difícil escribir en estos momentos…en los que ando buscando una soledad. Es raro, ¿verdad?, a ver si me explico, porque siempre me cuesta.

Ha dos tipos de soledad, esa que te angustía…esa que hemos vivido en innumerables ocasiones, aquella que te hace mirar alrededor y no sentir nada, porque nada de lo que tienes te llena y nada de lo que ves te hace quererte más…esa que nos da tanto miedo. LA SOLEDAD RODEADA DE GENTE.

Bien, pues yo busco la otra, LA SOLEDAD QUE NACE DE MÍ, de dentro…la otra que me permita estar conmigo misma y hacer que me cuide, que me acepte, que aunque no tenga nada alrededor…me permita respirar hondo y finalmente, sentir paz. Esa, esa que me permita disfrutar de mí sin sentirme una fracasada por estar sola.

¿Qué significa para mi estar sola, aún, en este momento? …creo que no os podéis imaginar como se me cierra la garganta poco a poco, el estómago…todo va muy deprisa en mi cabeza…todo se convierte en miedo y todo es oscuro…dejo de ver, dejo de sentir y dejo de dejarme ayudar, para sentirme más sola. ¿Y todavía no sé de que tengo miedo? y busco a atrás…y encuentro una frase que me dijo alguien “con ese carácter tuyo, te quedarás, sola…” y me machaca y me da en la cabeza, en el corazón…para mi SOLEDAD es fracaso…y eso no es justo.

Porque soledad, no tiene porque ser FRACASO, porque soledad puede ser un viaje bien aprovechado…Creo que ha llegado el momento de dejar de correr delante de ella y mirarla de cara y seguir el viaje hacia mi misma…mil peldaños más que me lleven, al bienestar. A poder respirar al abrir las ventanas y a poder mirarme al espejo de una vez por todas.

Y también, creo, que todo el mundo debería parar y buscar su soledad o bienestar (como queráis llamarlo), si no, en un momento o otro de su vida…se verá atrapado por su propia soledad. Qué difícil es encontrar el equilibrio…pero deseo tanto sentirme bien conmigo misma…

Estoy sufriendo, pero es por mí y tiene que merecer la pena.

Pat

Reencuentro…

 

    Bueno, soy Imma (compañera de Patri) y pese a que me costará un poco, voy a aprovechar la oportunidad que me ha brindado para poder explicaros algo: el reencuentro conmigo misma. Y es que realmente me había perdido y no sabía quien era, había dejado de “existir” puesto que dejé de reir, disfrutar de los míos, dejarme llevar…incluso dejé de llorar, de sentir! ¿Cómo pude dejar de sentir? Lo cierto, es que no querer aceptar que no soy perfecta me llevó a intentar no ser humana, es decir, a no tener sentimientos.

Tengo 23 años y este último tiempo he estado empeñada en intentar convencer a todo el mundo (incluso a mí misma) de que comienzo a ser la Imma de antes de la anoréxia…pero me he dado cuenta de que eso es imposible, puesto que no soy la misma. He madurado, todo lo que ha pasado en mi vida ha pasado y más que borrarlo estoy aceptándolo, aunque duela; por eso no quiero ser la que era sino que quiero reencontrarme conmigo misma y dejar de demostrar.

Dentro de los TCA, la culpabilidad una vez que aceptas lo que te pasa, es una de las sensaciones claves; culpable por hacer daño a los que más quieres, por perder a gente en el camino, por perder al que quizás pudo ser el hombre de mi vida…perder todo eso y más por buscar algo que no existe: quererme a través de mi reflejo en un espejo. ¿Sabéis? Para quererse hay que mirar por esas 1.000 ventanas que tenemos a nuestro alrededor, en cada una de las mías están esas personas que me quieren y me aceptan tal y como soy: mis padres, mi hermano, mi cuñada,  mi tia, mi abuela (la niña de mis ojos), mis amig@s, la persona que me llevó a conocer el verdadero amor, Siroco… Toda esa gente me ha visto mientras me consumía poco a poco, pero nunca se han separado de mi lado pese a todo lo que les he maltratado.

Hoy me reencuentro conmigo misma, e intento dejar a un lado mi reflejo para centrarme en esas personas que hacen que la vida tenga sentido. Nunca imaginé que cuando dije no por primera vez a un polvorón de limón (mientras lo estaba deseando), eso me llevaría a vivir atrapada en la anoréxia. El camino es difícil pero no hay que vivir atrapada en ningún sitio, por eso: HOY ME REENCUENTRO CONMIGO MISMA PARA SER LIBRE.

Nunca dejéis de luchar por ser libres. Miles de Besos.

Siempre Maku.

 

 

Tormenta cruel…

 

Me va a costar escribir esto en este momento de mi vida…pero sé que debo hacerlo y que a much@s os puede servir para pensar en ello (además prometí hacerlo).No sé si llegaré a expresarme bien, espero pueda trasmitiros todo lo que quiero decir.

 

 

Si me preguntan: ¿existe un maltrato a las personas de tu alrededor mientras estás inmerso en un TCA?  yo respondo que SÍ, lo existe y demasiado cruel. Y que las personas que se quedan contigo pese a todo, jamás deberías dejarlas escapar.

Ahora mismo estoy sufriendo la crueldad de maltratar a alguien a quien amo con toda mi alma y he dicho basta. La Anorexia me estaba ganando y yo estaba hundiendo a esa persona y eso no me lo hubiera perdonado nunca.

Un día sin saber como, insultas, gritas, o simplemente con un tono adecuado aprietas donde sabes que más le duele. Sí, en cierta manera, te vuelves mala. Es así, cosa de la que posteriormente te autocastigas…es como una rueda viciosa que cuesta de entender.

Estás tan desquiciada, tan cansada de tu vida y de verte así (porque sí, tenemos momentos de lucidez y quién lo niegue miente) que tienes que descargar con alguien o centrarte en las debilidades de otra persona para atacar y sentirte menos mierda. Es muy cruel, pero es así. Una vez empiezas y ves que funciona y que la otra persona puede sentirse tan mal como tú, sigues, ya sabes que puedes hacer para hacerla caer, ya sabes que es tuya. Ya tienes TU VÍA DE ESCAPE, cada vez que la enfermedad te dé fuerte, ya tienes tu propio cojín.

Y esa persona baja la cabeza y se repite una y otra vez…”es la enfermedad, no es ella, es la enfermedad, aguanta…” Ufff! esta frase me hace llorar, qué difícil debe de ser para esa persona…

Es tan injusto…El caso es que cuando hacemos estas cosas, en otros momentos de lucidez…sentimos todo el daño que hemos hecho y nos sentimos malas, y en muchas ocasiones nos ponemos una máscara de malas y bordes frente a los otros, para protegernos para que no nos puedan hacer daño. Este problema, está claro viene de atrás.

En mi caso, creo que he arrastrado mi relación anterior, una mierda de relación anterior que me hizo sentirme la mujer más pequeña del mundo…y ahora he querido ser la intocable, la dura…nadie me iba a volver a hacer caer…nadie…y poco a poco he ido minando de inseguridades a la persona que estaba conmigo…haciéndola más pequeña y por lo tanto, haciéndola sentir igual que yo.

No sé si me he explicado bien, espero que sí (me ha costado dar ese ejemplo…y sacar una de mis debilidades aquí, en el blog, pero todo esto tiene que serviros de algo). No es así, como debemos sacar la rabía por estar enfermas, por sentir miedo de todo lo que nos rodea, no es con la gente que nos quiere…y todas debemos aprender de esto, porque a veces los miras a los ojos y ves lo mucho que te quieren pero lo cansados que están y entonces…en ese momento…te queda menos tiempo para reaccionar.

Yo he perdido ha tanta gente…cuando sólo quería que me quisieran por lo que soy…

Quien quiera ser así que me lo diga…Nadie se merece eso, yo me rindo.

Pat

PD: Mucha mythología.

PD: respondo este fin de semana, tengo que ducharme e irme al centro. Esta tarde quizás escriba Imma, una chica, a la que tengo en casa esta semana y que quiero que os cuente como ha sido su evolución, una luchadora nata.

A veces se ríe de mi…y yo le saco la lengua.

Hay días en los que ni yo puedo dar consejos…porque me cuesta seguir adelante. Me quedo sin aire, y me duele el corazón, pero el dolor es real, no miento, me duele tanto que quisiera arrancármelo, abrir mi pecho y zas…acabar con esto.

Veo que es la ANOREXIA lo que me duele y lo difícil que es salir de todo esto. Veo lo que me cuesta no opinar cuando me ponen la comida y tengo un día malo, veo lo que me cuesta relacionarme con mis amigos, veo los esfuerzos enormes que tengo que hacer para que no me venza la apatía…y no sentirme PEQUEÑITA…Uff! y es que, me da miedo esta lucha. 

Hoy me cuesta, y lleva días costándome…y necesito gritar, necesito fuerzas de algún lado para que se me permita ver el final del camino. A veces ni yo misma me permito estar cansada de todo esto…puta exigencia.

Es cierto, no estoy tan mal como puede parecer en este escrito…Nuria, pero es que me canso y es que muchas veces se ríe de mi y me da tanta rabía verme caer…¿Puede ser que el costarme hacer las cosas bien, me provoque este estado? ¿Puede ser que darlo todo, estar al 100% en el tratamiento, esforzarme para ser completamente honesta, me provoque esta presión en el pecho?…

A veces me hago un lío para encontrar dentro de la cabeza el porqué de tantas cosas que siento en mi vida. Algunos dirán que pienso demasiado, pero es que antes de entrar al tratamiento…mi vida corría tan deprisa que ni siquiera me permitía cuidarme y respetarme y creo que ese vacío era mucho más oscuro que esto que vivo ahora.

Sí…sé que a veces me cuesta…pero es que hay algo que no me deja volver…y no sé lo que es, pero lo intuyo…porque cuando intento guiñarle el ojo a mi “amiga” la anorexia…entonces me sube un escalofrío por el cuerpo y cierro los ojos…y digo…jamás…jamás volverás a destruirme como lo hiciste aquella vez.

MANIFIESTO CONTRA ELLA…TE ODIO.

Pd: gracias por estar aquí en mi ausencia…Elvira, Moni, Ana B, Albaaaa…amores!

No quiero ser esclava…

Para mi cumpleaños decidí que iba siendo hora de superar un miedo (lo prometido es deuda), el primer remojón con las amigas, mostrar mi cuerpo…LA PISCINA, y allá que nos fuimos los que también decidimos que ya estaba bien y tod@s al agua!!! Hacía tiempo que no me sentía tan libre…supongo que desde el veranito pasado, que también me costó pero lo conseguí.

Esta es una imagen gráfica de otra superación y como yo lo consigo, ellas también lo consiguen y les tengo que agradecer que, aún costándoles un montón han estado hoy conmigo…porque una vez más. Un cuerpo, no es más que un cuerpo y recordad…hoy diréis que no porque tenéis “celulitis” (qué a veces habría que ver esa celulitis)…pero ¿MAÑANA? ¿por qué será mañana, por una variz, por una arruguita?…y se pasará nuestra vida sin poder disfrutar de la playa, la piscina…sólo porque nos da vergüenza o porque no nos lo podemos permitir…si supieráis qué poca gente se fija en esas cosas…qué triste! privarse de estas pequeñas cosas durante tanto tiempo, ser esclava de un cuerpo…ya vale, ya vale, ¿si?

Ahora que llega el veranito, ahora que me voy 5 días de vacaciones a Huesca a disfrutar, no quiero que el miedo a mi cuerpo me prive de un sólo momento de felicidad. Quiero disfrutar, porque siento que me lo merezco, porque ha sido una año duro…y porque la vida son dos días y porque esto del exterior es tan efímero y fugaz, qué cuando todo se vaya, ¡Porqué se va, señor@s! quiero mirar a atrás…y poder sonreír por todos aquellos momentos que por fin, me logré permitir…

Cuando vuelva, tengo una cuenta pendiente con un tema: “cómo maltratamos a la gente que queremos a través de la enfermedad”. Se lo debo a alguién.

Cuidaros muuucho, vuelvo del jueves!

Pat

PD: Quiero darle todo mi ánimo a Ana Bernárdez, mi Tortosina preferida. Que está pasando momentos muy duros y decirle que la quiero tanto…que me duele el corazón, porque el suyo es tan grande…que me trasmite todo lo que siente. Ánimo! titi…

Hoy cumplo 28 años!

Bien! ésta soy yo hace unos días, yendo a ver una exposición de fotografía al Caixaforum de Barna, ésta soy yo, SONRIENDO DE VERDAD.

Hoy 30 de junio, cumplo 28 años…alguién me ha preguntado ¿Cómo eras tú hace un año? Uff! la pregunta es muy difícil, supongo que igual, pero también supongo, que esa sonrisa que veis en esta foto no formaba parte de mi…ahora está y la he descubierto y aflora como afloran las lágrimas de mis ojos…ambas por igual…de igual modo, pero en momentos distintos…porque todas YA FORMAN PARTE DE MI…y cada día, poco a poquito…voy forjando, ÉSTA, LA QUE SOY.

Hace un año, TODO me costaba más…(pero hace un año)…y muchas, muchas cosas quedaron atrás. Durante este año, he podido disfrutar de unas vacaciones increíbles con mis amigas, he vivido más allá del centro (mi casa, al fin y al cabo), he estudidado…HE ACABADO DE ESTUDIAR mi especialización…y me siento muy, muy orgullosa! He visto crecer a mis GATOS, que han estado conmigo desde el principio de esta lucha…he visto a gente marcharse, pero también he sentido como mucha gente me cogía de la mano para seguir avanzando, pero sobre todo…y durante este último año, ME HE AFERRADO CON MÁS GANAS (SI CABE), A ESTO DE VIVIR!

Y admito, que sufro y lloro que te cagas en cada terapia, y los temas que estoy tratando ahora me duelen cada vez que me late el corazón y que muchas veces, me escondo para no sentirlos…pero ya no hay marcha atrás…esto es la vida, señor@s, y la quiero tal cual es y ya me he subido al carro y no me pienso bajar. Porque los TCA se pueden curar y porque yo voy a conseguirlo…quiero, quiero y quiero!!

SE IMAGINAN UNA VIDA SIN MIEDOS? Yo sí…o al menos pudiéndolos superar de manera normal, ese va a ser mi reto para este año…SOPLARLE A MIS MIEDOS…PARA QUE SE VAYAN, PERO LEJOS!

Gracias a tod@s los que han creido en mí…os debo tantos abrazos!! Y gracias a ti, Patri, por darte una oportunidad…titi!

Pat

PD: mis 28 y encima gana la selección la Eurocopa!! Qué bueno…!

 

El falso mito…

El falso mito del vómito y cómo se puede volver contra ti…es algo que muchas enfermas de TCA (trastornos de conducta alimentaria) no sabemos cuando no estamos en tratamiento.

Tras leer varios post de sobre la posibilidad de recaer, de hablar del vómito como si no influyera en nada en nuestro organismo…uff! me ha dado miedo.

Para nosotras es un arma a la que recurrir cuando vemos que ya no tenemos escapatoria, cuando piensas voy a hacer un esfuerzo y voy a comer y después no lo logras mantenerte en tu palabra…y sientes que ésta es la única forma de recuperar el aliento…uff! se me pone el pelo de punta recordando, con amargura, el verme allí en el wáter, llorando, desgarrándome la garganta y prometiéndome que esa vez sería la última y saliendo del lavabo, sintiéndome un poquito más pequeña…qué sensación, más real! Parecía que había encogido varios centímetros…sin luz, sin alma…todo se había quedado allí en la taza…esperando que el agua limpiara lo que ya no servía. Muy triste señor@s

Pero a lo que vamos, cuando empecé el tratamiento en “valoración” con un grupo de chicas que íbamos dos días por semana y teníamos que llevar nuestras libretitas con las ingestas…”penosillas” que hacíamos durante la semana…y algunas que queríamos salir de eso, éramos sinceras y poníamos cuántas veces habíamos vomitado…fue allí donde empecé a ser consciente de lo que esto podía conllevar en mi vida, aún así no me lo creí hasta que lo ví. Y es cierto, y no me invento nada y esto puede pasarnos a todas.

El vómito se puede volver contra nosotras, el vómito puede provocar un efecto rebote en nuestro cuerpo. Tenemos la creencia de que comemos y si lo vomitamos así no engordaremos. Pero no es así, nuestras tiroides cada vez se ven más dañadas y puede llegar un momento que reaccionaran volviéndose en contra de nuestro organismo. Sí, sí, es así, y no miento para nada. Unas tiroides dañadas pueden provocar un aumento de peso, es “el efecto rebote” del que os hablo…en mi centro hay un grupo de personas que tuvieron TCA, y eran vomitadoras natas y ahora tienen sobrepeso y tendrán sobrepeso toda su vida porque sus tiroides se vieron afectadas por el vómito.

Y es muy triste pensar que una persona que ha recurrido al vómito porque, entre otras cosas, se miraba al espejo y se veía gorda. Tras dañarse las tiroides, no pueda hacer nada para tener un cuerpo saludable porque su organismo se ha descontrolado y ya no hay manera de volver a atrás.

¿Por un momento, lo habéis pensado?, ¿lo que podría significar? Siento ser tan dura, pero creo que debo hacerlo. Por vosotras y por mi, porque para cuando se me pase por la cabeza piense en el daño que lo estoy haciendo a mi cuerpo…por no hablar de la pérdida de dentadura, el maltrato al aparato digestivo y sus consecuencias. ESTO NO ES UN JUEGO, y por lo tanto, evita las consecuencias, porque cuando quieras darte cuenta, quizás no tenga remedio.

Pensar en esto es lo único que me ayudó a quitarme de la cabeza el utilizar esa vía de escape y pensarlo, ahora, me da escalofríos…lo odio.

Besos a tod@s

 

Me faltan tantos abrazos…

Y cómo lo explico yo a mi padre que lo único que me ha hecho falta durante todos estos años han sido sus abrazos.

Mi padre y yo, una guerra abierta sin treguas…a ver quién puede más, a ver quién de los dos es capaz de hacerlo peor…quilómetros de distancia, en un salón de 20 metros cuadrados…

El caso,  es que creo que ambos queremos lo mismo, pero no tenemos ni idea de cómo hacerlo, nos hemos equivocado tanto durante tantos años. Qué parece algo imposible!

Pero yo sé que para llegar a tener una relación sana y fuerte, ahora debo parar y empezar a sacar la rabía que no me deja ni siquiera poder mirarte a los ojos. Y es que, a estas alturas, ya no sé ni de quién es la culpa…tengo tantas preguntas que hacer, tantas escenas en mi memoria que necesitan respuesta. 

Yo he vivido mi vida con un montón de exigencias y responsabilidades, tú has vivido callando todo aquello que te hacía daño y aparentando ser alguien qué no eres. Cada uno dándose la espalda para no sufrir, siendo los fuertes, las personas que jamás debían caer… y todo para qué, para no conocernos nada, para acabar teniendo miedo, incluso, a estar los dos solos.

Definitivamente, creo que cada uno debe pensar, meditar, por separado, aunque nos duela esta distancia. Debemos respetarnos para poder empezar a construir algo bueno, algo que lleva 27 años de retraso, yo quiero…pero, y tú? te dejará tu maldito orgullo…vaya enemigo más cruel te buscaste…no es justo. Piénsalo, pero yo sola no puedo solucionar esto.

A mi padre, me lo debía. Ojalá algún día podamos “compartir sueños”.

PD: A los padres: salieron de vosotros y no son tan diferentes a vosotros…es imposible superar esta enfermedad sin la serenidad y el apoyo de los tuyos…sólo consiste en tener un poco de paciencia, respeto y escuchar, escuchar un poquito más…porque después duele tanto…

Pedir ayuda…

Ese día estábamos todas despistadas…cada una en su mundo, NAVEGANDO por las calles del Borne en Barcelona, cada una con sus preocupaciones, sin detenernos, con recuerdos que nos dejaban dudas y un sabor un poco amargo en la boca, dando vueltas y más vueltas, pero UNIDAS. Soportando tristezas y compartiendo sentimientos, pero sobre todo mucha, mucha complicidad.

Y es que ellas SON MIS AMIGAS, hace ya algún tiempo que rondamos juntas en este viaje. Ellas me escuchan y me hacen entrar en razón y cuando pienso algo que no es correcto, ellas son capaces de decirme -Patri, para, ésto no está bien-. Con ellas no sólo sonrío y me pego dos fiestas, no, con ellas soy capaz de pasarme horas y horas hablando del porqué de mi tristeza, del porqué de una obsesión…con ellas soy capaz de llorar y lo más importante, SOY CAPAZ DE SER YO MISMA.

Y volver al día siguiente y darles la tabarra otra vez…ellas me quieren tal y como yo soy.

Sé que es muy difícil, plantarse delante de alguien y decir “estoy hecho una mierda y necesito ayuda”. Pero a veces el mundo necesita escuchar “estoy hecho una mierda” para no ser tan vanamente superficial. Fue una de las primeras cosas que aprendí con este tratamiento, SOLA no puedo, y por lo tanto, debo pedir ayuda. Y pedir ayuda, no significa ser molesta, ser pesada, ser insuficiente e incapaz. NO, señor@s, no…pedir ayuda es respirar con más libertad, porque simplemente, eres más humano, eres más real y te das cuenta de que la gente de a pie, tienes los mismos locos pensamientos y miedos que tú . Os lo aseguro…porque a mi, ya no me pesan tanto. 

Es muy difícil decir BASTA y coger esa mano que te ofrece ayuda, es muy difícil enfrentarse a todo lo supone ese gran muro que me hace tener ganas de retroceder, porque detrás de ese maldito muro está la vida y la vida a veces me da un cague…

Cuando esto me pasa pienso, llevo dos días pensando(eh!)…¿y qué puedo perder si salto ese muro?…y sabéis que me respondí ayer…sólo puedo perder este maldito MIEDO. ¡Y qué coño!, ¿no es eso lo que yo quiero perder?, no es eso lo que no me permite, en muchas ocasiones respirar…debo ir más allá, dar el paso de vivir, no puede ser tan malo.

Bueno, no sé si me habéis entendido, estoy un poco filosófica…el tema es que hay que pedir ayuda…¡jo! Pues eso, alá! no me enrollo más!

¡Por las tardes junto a vosotras MIS AMIGAS! Gracias por cogerme de la mano y ayudarme a saltar, gracias por respirar conmigo, gracias mil gracias o cuatro mil! 

(eii, que faltan muchas eehh! os tengo acá dentro..en el corasssónnn!!)

Besitos a todos los bloggeros!!

Qué me quitó la Anorexia

Porque la misma confusión
Que sientes tú, la siento yo
Yo me limito a seguir
La ley de mi corazón

Y dime si sientes lo mismo
Y dime si estás conmigo o contra mí

Hoy empiezo con una canción de Amaral…venía en el coche y he dejado de cantar, para escucharla y he pensado en nosotras…en lo confundidas que nos sentimos cuando estamos en el pozo de la Anorexia. Y creo que debía crear un post para qué nos repitamos las unas a las otras las cosas que nos quitó o nos está quitando esta enfermedad, ahí van las mías…que no son pocas:

1. Mi identidad, creo una Patri muy diferente a la que en realidad soy y estoy conociendo.                              

2. Mi libertad…la posibilidad de no verme condicionada por la comida, el cuerpo, mis miedos. Perdí la posibilidad de ser yo misma.

3. Mi independencia como persona, dependía completamente de ella. Y me tuve que mudar con mis padres de nuevo para poder recuperarme.

4. Mi trabajo, tenía un trabajo estable en una editorial.

5. Mis amigos, ya no podía irme de fiesta con ellos, ni compartir comidas…siempre llegaba después de las comidas y me perdía todas las conversaciones…perdí mi vida social.

6. La posibilidad de reirme de mí misma…con lo bueno que es eso.

7. La luz de mis ojos, el brillo de mi pelo, la fortaleza de mis huesos y de mi corazón…cuando entré al centro…tenía bajo mínimos los niveles de sodio y potasio…y eso quería decir que me podría haber dado un ataque al corazón en cualquier vómito.

8. La posibilidad de tener hijos…perdí la menstruación (menos mal que la recuperé, porque eso es algo que no me hubiera perdonado en la vida)

9. Perdí a la que era mi pareja…era imposible dar algo de mi en aquel estado…inviable.

10. Perdí la relación con mis padres, hermano y familia…los necesitaba pero los alejaba…les hablaba pero no era yo. Los necesitaba y no era capaz de decirlo.

11. Perdí mi capacidad de concentración, no me he podido leer un libro hasta meses después de entrar en el centro.

12. Perdí la seguridad en mi misma…porque la Anorexia te da una seguridad totalmente falsa.

13. La capacidad de valorar las cosas, ya nada era importante para mí…porque siempre quería más.

14. Perdí miles de eventos, miles de reuniones, miles de rayos de sol, miles de momentos de playa, miles de excursiones, miles de salidas con las amigas, miles de pequeños momentos…por miedo a vivir.

15. Perdí mucho dinero, con compras compulsivas para saciar mi ansiedad.

16. Perdí en muchas ocasiones mi dignidad ante personas que me humillaron…yo no tenía fuerzas para defenderme.

17. Perdí la capacidad de respetarme a mi misma y ser coherente con mis sentimientos. En muchas ocasiones dije que sí cuando era que no…

18. Ah! sí…he perdido mucha memoría…no recuerdo casi nada de lo que estudié cuando estaba mal con la enfermedad. Suerte que he podido volver a estudiar…

19. Perdí la posibilidad de quererme a mi misma…por lo que soy y llevo dentro…la posibilidad de asumir que soy como soy…sin necesidad de un peso…perdí la perspectiva de mi misma.

20. Pero creo que lo más importante fue perder LAS GANAS DE VIVIR…

Y podría seguir, y podría seguir descargando toda la rabía que tengo ahora mismo hacia la enfermedad. Quiero que quede claro que la Anorexia no se escoge, yo no escogí perder todas estas cosas…simplemente, pasó porque tenía que pasar…porque en su momento yo no sabía o no pude hacerlo de otra manera…fue mi manera, como lo es o fue de mucha gente. Esta mierda, es imposible de escoger…

Pero os vuelvo a decir, que así como las perdí…he recuperado muchas de estas cosas y si no, estoy en ello. Y que creo firmemente, y cada día con más certeza, que es posible vivir de otra manera y que, NO, NO Y NO quiero volver a vivir y sentir…lo que sentía cuando ella estaba conmigo.

AHORA ESTA SOY YO…. Y PUEDO MIRARME DE FRENTE:

 

 

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