Archivo mensual: octubre 2010

La ortorexia

Con la ortorexia terminamos esta serie de entradas destinadas a la definición de los trastornos alimentarios.

La ortorexia

La ortorexia es la obsesión por comer sano y es una enfermedad aún muy poco estudiada, por lo que en la actualidad se trabaja como un tipo peculiar del pensamiento y conducta de la rigidez anoréxica.

Sus síntomas clave se definen en la actualidad siguiendo los criterios diagnósticos de Bratam:

• Dedicar más de 3 horas al día pensando en su dieta sana.
• Preocuparse más por la calidad de los alimentos que por el placer de consumirlos.
• Disminución de su calidad de vida conforme aumenta la pseudocalidad de su alimentación.
• Sentimientos de culpabilidad cuando no cumple son sus convicciones dietéticas.
• Planificación excesica de lo que comerá al día siguiente.
• Aislamiento social provocado por su tipo de alimentación.

El factor que mejor definiría este tipo de trastorno es la obsesividad por comer comida “supuestamente sana” que interfiere en la vida normal del paciente y que incluso, por la excesiva selección y restricción alimentaria, genera problemas médicos.

Insisto una vez más en que estos síntomas podrían darse de forma aislada sin llegar a constituir un cuadro de ortorexia y que en ocasiones, mezclados con otros, pueden ser parte de un trastorno alimentario no específico y no por ello menos importante. Por eso, ante la duda, siempre es mejor consultar a un profesional que estudie el caso concreto.

La vigorexia

En lo últimos años han aparecidos nuevos términos para denominar enfermedades en desarrollo entre las que se encuentran la vigorexia -a la que dedicamos la entrada de hoy- y la ortorexia -a la que nos referiremos en el siguiente post-.

La vigorexia

La vigorexia consiste en la necesidad imperiosa y obsesiva de sentirse musculado para mantener la autoestima.

Entre sus síntomas clave se encuentran:

• La influencia excesiva de la silueta, el estado muscular y el peso en el ánimo del paciente.
• El exceso de ejercicios de musculación.
• Las alteraciones en la ingesta (atracones, restricción de líquidos, selección de alimentos, consumo de anabolizantes…).
• Anormalidades cognitivas semejantes a las de otros trastornos como la anorexia.

La novedad de esta nueva patología -que años atrás algunos ya sufrían pero que ahora afecta a un mayor porcentaje de la población- ha impedido que existan estudios tan rigurosos como los que se dedican a la anorexia o la bulimia nerviosas. No obstante, os recomiendo un interesante artículo del Dr. Enric Armengou que completa la información básica que desde aquí os he aportado. Podéis consultarlo pinchando AQUÍ.

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