Archivo mensual: diciembre 2014

10 recomendaciones para Navidad

Cena-de-NavidadEstos días donde todo pasa alrededor de celebraciones, en torno a la mesa y la comida, pueden ser esperados por pacientes, familiares y entorno cercano a los mismos con una mezcla de emociones y dudas: alegría, miedo por la comida, dudas sobre cómo compartir los momentos en la mesa o con otros familiares que no estén incluidos en el tratamiento, con los amigos, ilusión por estar juntos, o interrogantes sobre cómo serán estas fechas con la enfermedad bajo tratamiento….

Es importante poder adaptarnos lo mejor posible y que la persona con TCA no se sienta especialmente observado. Posiblemente serán unas Navidades diferentes en estos detalles, pero siempre es muy importante pensar que no es para toda la vida y que todo esto en poco tiempo se irá normalizando.

Aquí hay algunas recomendaciones que nos han llegado de la experiencia de personas que han pasado por el tratamiento y sus familiares, así como de los profesionales que les acompañan. Creemos que pueden ser útiles para aquellos de vosotros que os encontráis con vuestra primera Navidad en tratamiento sobretodo, y también para los que llevan más tiempo puede serles de utilidad:

1. Estas fechas son un momento, por lo general, de reunión con familia y amigos. La familia tiene el derecho y el deber de vivirlas, en la medida de lo posible, lo máximo acorde con la tradición que las que se hayan vivido en el pasado si así lo desea. No es necesario alterar las celebraciones que normalmente se realicen.

2. Mantener el plan alimentario tal y como se ha indicado en cada caso, adaptándolo lo más posible al Menú Navideño.

3. Estar en tratamiento no significa no poder celebrar con normalidad. A la hora de las comidas lo más probable es que, como pasa en el día a día, los pacientes estén preocupados por la comida: porque son comidas más copiosas o porque se pueden alargar las sobremesas, o por el tipo de alimentos que habrá. Si la persona está angustiada sentada a la mesa tras haber finalizado la comida, tal vez se puede trasladar la sobremesa a otro espacio (el salón), o retirar la comida de la mesa para evitar que el motivo de preocupación esté presente. La merienda puede ser algún alimento propio de la Navidad ( turrón, polvorón, …).

4. Es un buen momento para dejar que la comida no cobre protagonismo y que la persona se pueda enfocar a muchas otras cosas que hay presentes en estas fechas: las personas con las que comparte estos días, el recuerdo de las que igual ya no están, la celebración en sí, la vivencia de las tradiciones en plenitud (cosa que igual no ha podido hacer en mucho tiempo por culpa de la enfermedad)…

5. Es importante que la persona que está en tratamiento se sienta incluida, necesaria y valorada en la preparación y vivencia de lo que sucede en su casa. En las primeras etapas el paciente no puede ni decidir ni opinar sobre la comida, pero sobre todo los otros aspectos de la organización de las fiestas sí.

6. El significado especial de estas fechas, el tiempo para compartir juntos, las actividades que se planean hacer, los regalos materiales y no materiales que se reciben… todo ello son magníficos aliados como puntos de apoyo para no dejar que la preocupación por la comida tome protagonismo. Pueden tenerlo en cuenta y recordarlo si aparecen momentos de dificultad.

7. Sobre todo en las primeras etapas del tratamiento, en las que el síntoma está más activo, hay que recordar la importancia de mantener una doble visión sobre la persona que está en tratamiento por parte de los padres y personas cercanas: por un lado está la persona enferma y por el otro la sana. En este sentido, si en alguna ocasión hay situaciones difíciles tener presente que el enfrentamiento no es nada personal contra la familia, es la enfermedad que habla y lo haría así ante cualquiera que intente erradicarla.

8. Poder preguntar abiertamente como está la persona en tratamiento. Si necesita alguna cosa, cómo se encuentra, …

9. Contar con los recursos que el tratamiento ofrece: el grupo es una potente red de apoyo, de la que no sólo se beneficia la persona que pide ayuda sino también la que la da. Facilitar en la medida de lo posible el contacto con los compañeros de tratamiento.

10. Estas fechas no son sólo momentos de reunirse y comer juntos, pero puede que por el miedo a engordar u otros motivos relacionados con el síntoma, esta idea acabe siendo la que más peso tenga. El tratamiento está diseñado precisamente para que la comida deje de ser la protagonista y aparezcan aquellas cosas que realmente hacen de estas fechas un momento especial, sean las que sean en cada casa.

Factores de riesgo en el desarrollo de un TCA

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Los factores de riesgo son aquellas circunstancias personales y contextuales que se ha detectado que son comunes en el origen de un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA).

Que se cumplan algunos de los siguientes factores no es concluyente de que la persona desarrolle un TCA, nos indican que hay mayor riesgo de ello:

  • · Marcada inseguridad personal y en las relaciones con los demás.
  • · Angustia, vacío interior –desmotivación y desvalorización.
  • · Baja autoestima, no hay capacidad de valorar lo que uno es y/o lo que uno hace.
  • · Gran auto-exigencia y perfeccionismo. Parece que nunca nada está suficientemente bien.
  • · Sensación de soledad, pese a estar o no acompañado/a.
  • · Excesiva dependencia del la valoración externa. La persona presenta un grado elevado de sensibilidad ante la opinión de los demás y ésta le afecta mucho.
  • · Dificultad en la comprensión, definición y expresión de los afectos. No entiende o no sabe definir lo que siente.
  • · Alta búsqueda de sensaciones. Dado que la persona le cuesta definir y poner palabras a lo que siente, puede compensarlo con una búsqueda de sensaciones extremas fácilmente identificables a través de conductas de riesgo (abuso de sustancias, relaciones de dependencia…).
  • · Demanda de estimación, muy a menudo solicitan la atención de manera poco madura y que el otro puede no saber interpretar.
  • · Dificultad para la resolución de conflictos.
  • · Estilo de personalidad: tipo dependiente (mi autoestima depende de cómo me vean los demás), tipo obsesivo-compulsivo (le doy muchas vueltas a las cosas y a menudo actúo sin poder evitar lo que hago), tipo narcisista (rechazo de todo aquello que no sea bonito de mi, relaciones con los demás en las que sólo puedo ser valorado en positivo).

Exigencias impuestas y autoimpuestas a la mujer trabajadora: su relación con los TCA

Artículo del Dr. Enric Armengou

INTRODUCCIÓN

En los últimos años el avance social ha permitido que la mujer vaya “empoderándose” de su realidad existencial. La socióloga estadounidense Margaret Schule define el empoderamiento como “un proceso por medio del cual las mujeres incrementan su capacidad de configurar sus propias vidas y su entorno, una evolución en la concientización de las mujeres sobre sí mismas, en su estatus y en su eficacia en las interacciones sociales”. Pero este empoderamiento  junto a la consecución de mayor libertad ha aumentado el nivel de autoexigencia y de competitividad de la mujer incrementando el grado de responsabilización y de estrés.

En el lado trágico de la realidad emerge una mujer post-moderna que como describe Gilles Lipovetsky está dominada por lo ‘efímero’. El cliché sería una mujer, enganchada a su imagen, compradora compulsiva, atrapada en la búsqueda de ser valorada, con vivencia de soledad que la compensa con hedonismo y buscando sensaciones intensas. Ésta, intenta controlarlo todo, sobre todo las emociones para que no le invadan y se muestra competitiva con los hombres, sí, pero sobretodo las demás mujeres. El fracaso de este cliché acaba abocando, cada vez a más mujeres, a los dos extremos del caos. La restricción, rigidez y control; la Anorexia Nerviosa. El exceso, confusión y descontrol, la Bulimia Nerviosa.

En el presente capitulo tras hacer una revisión de los Trastornos de la Conducta Alimentaria desgranaremos los factores psicológicos y psicopatológicos que en la mujer contemporánea facilitan la entrada en una enfermedad de este tipo. Finalmente aportaremos los factures de actitud existencial que desarrollan factores de resiliencia frente a estos trastornos en la mujer actual.

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