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10 recomendaciones para Navidad

Cena-de-NavidadEstos días donde todo pasa alrededor de celebraciones, en torno a la mesa y la comida, pueden ser esperados por pacientes, familiares y entorno cercano a los mismos con una mezcla de emociones y dudas: alegría, miedo por la comida, dudas sobre cómo compartir los momentos en la mesa o con otros familiares que no estén incluidos en el tratamiento, con los amigos, ilusión por estar juntos, o interrogantes sobre cómo serán estas fechas con la enfermedad bajo tratamiento….

Es importante poder adaptarnos lo mejor posible y que la persona con TCA no se sienta especialmente observado. Posiblemente serán unas Navidades diferentes en estos detalles, pero siempre es muy importante pensar que no es para toda la vida y que todo esto en poco tiempo se irá normalizando.

Aquí hay algunas recomendaciones que nos han llegado de la experiencia de personas que han pasado por el tratamiento y sus familiares, así como de los profesionales que les acompañan. Creemos que pueden ser útiles para aquellos de vosotros que os encontráis con vuestra primera Navidad en tratamiento sobretodo, y también para los que llevan más tiempo puede serles de utilidad:

1. Estas fechas son un momento, por lo general, de reunión con familia y amigos. La familia tiene el derecho y el deber de vivirlas, en la medida de lo posible, lo máximo acorde con la tradición que las que se hayan vivido en el pasado si así lo desea. No es necesario alterar las celebraciones que normalmente se realicen.

2. Mantener el plan alimentario tal y como se ha indicado en cada caso, adaptándolo lo más posible al Menú Navideño.

3. Estar en tratamiento no significa no poder celebrar con normalidad. A la hora de las comidas lo más probable es que, como pasa en el día a día, los pacientes estén preocupados por la comida: porque son comidas más copiosas o porque se pueden alargar las sobremesas, o por el tipo de alimentos que habrá. Si la persona está angustiada sentada a la mesa tras haber finalizado la comida, tal vez se puede trasladar la sobremesa a otro espacio (el salón), o retirar la comida de la mesa para evitar que el motivo de preocupación esté presente. La merienda puede ser algún alimento propio de la Navidad ( turrón, polvorón, …).

4. Es un buen momento para dejar que la comida no cobre protagonismo y que la persona se pueda enfocar a muchas otras cosas que hay presentes en estas fechas: las personas con las que comparte estos días, el recuerdo de las que igual ya no están, la celebración en sí, la vivencia de las tradiciones en plenitud (cosa que igual no ha podido hacer en mucho tiempo por culpa de la enfermedad)…

5. Es importante que la persona que está en tratamiento se sienta incluida, necesaria y valorada en la preparación y vivencia de lo que sucede en su casa. En las primeras etapas el paciente no puede ni decidir ni opinar sobre la comida, pero sobre todo los otros aspectos de la organización de las fiestas sí.

6. El significado especial de estas fechas, el tiempo para compartir juntos, las actividades que se planean hacer, los regalos materiales y no materiales que se reciben… todo ello son magníficos aliados como puntos de apoyo para no dejar que la preocupación por la comida tome protagonismo. Pueden tenerlo en cuenta y recordarlo si aparecen momentos de dificultad.

7. Sobre todo en las primeras etapas del tratamiento, en las que el síntoma está más activo, hay que recordar la importancia de mantener una doble visión sobre la persona que está en tratamiento por parte de los padres y personas cercanas: por un lado está la persona enferma y por el otro la sana. En este sentido, si en alguna ocasión hay situaciones difíciles tener presente que el enfrentamiento no es nada personal contra la familia, es la enfermedad que habla y lo haría así ante cualquiera que intente erradicarla.

8. Poder preguntar abiertamente como está la persona en tratamiento. Si necesita alguna cosa, cómo se encuentra, …

9. Contar con los recursos que el tratamiento ofrece: el grupo es una potente red de apoyo, de la que no sólo se beneficia la persona que pide ayuda sino también la que la da. Facilitar en la medida de lo posible el contacto con los compañeros de tratamiento.

10. Estas fechas no son sólo momentos de reunirse y comer juntos, pero puede que por el miedo a engordar u otros motivos relacionados con el síntoma, esta idea acabe siendo la que más peso tenga. El tratamiento está diseñado precisamente para que la comida deje de ser la protagonista y aparezcan aquellas cosas que realmente hacen de estas fechas un momento especial, sean las que sean en cada casa.

¡Felices Fiestas!

Buenos días,

pensaba seguir hoy con el interesante artículo sobre el Arteterapia, pero como son fechas muy especiales creo que puede esperar.

Las Navidades son momentos difíciles para quienes sufren un trastorno alimentario. No sólo son días de comidas abundantes, sino también de celebración y relaciones sociales, lo que para alguien que se encuentra mal puede resultar muy doloroso.

Por eso hoy, desde aquí, quería aprovechar para dar ánimo a quienes estáis luchando para salir de la enfermedad. Todos los días del año, pero de forma muy especial ahora, os animamos a seguir adelante con la ayuda de quienes os rodean y el apoyo de los profesionales. Para que las Navidades de 2011-2012 puedan ser mucho mejores.

¡Felices Fiestas!

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