La vuelta al cole
Martes, 29 de Septiembre de 2009 por Rosa López
Porque no somos un par de adjetivos, somos muchísimo más. Somos virtudes y defectos. Pero por aquel entonces yo ni siquiera me había planteado algo así. Sentirme bien implicaba que los demás me vieran bien, no que yo me sintiera bien conmigo misma. Lo estudios fueron desde entonces una enorme preocupación. Claro que en mi vida había cosas maravillosas, hubo muchas risas y muchos momentos buenos… Pero algo fallaba, algo que había dentro de mí.
La exigencia me trajo muchísima competitividad y frustración. Siempre tenía que acabarlo todo la primera, siempre tenía que ser la más eficaz. Daba igual si con ello sacrificaba mi tiempo, si me ponía nerviosa. Lo importante era levantar la mano la primera, que me conocieran (para bien o para mal). En la universidad la cosa fue a más -quizá porque también fue a más el síntoma-. Ahora estoy en 3º de carrera y el año pasado (en segundo) ya estaba en la clínica ABB, pero cuando empecé la carrera aún no sabía que estaba enferma. Todo lo veía como un reto, pero no como ahora, eran retos obsesivos. Quería que los profesores recordaran mi nombre y que mis compañeros supieran que yo era una gran amante de la literatura con lo que luego me sentía obligada a sacar mejor nota que ellos. Cuando hacía un examen y salían las notas miraba persona por persona para comparar mi nota con la de los demás, daba igual si les conocía o no… Me machacaba por no conseguir destacar. Era un maldito sinvivir.
Está genial preocuparse por los estudios y por nuestro futuro pero como todo hay que considerarlos una parte más de nuestra vida, no un todo. Hay algo que me ha servido muchísimo y es conocer mis propios límites, saber cómo funciono. Por eso yo no empiezo a estudiar tres meses antes, porque no podría, estudio lo que puedo y punto. Y la frase de “es que si me pongo más sacaría unas notazas…” me la guardo, porque antes la decía cada dos por tres pero ahora sé que los resultados no dependen de lo que podría o no llegar a conseguir, lo que importa es lo que consigo y sentirme a gusto con ello.
[Hoy ha sido mi primer día de clase... y puedo decir que pese a los nervios el balance ha sido positivo, quiero aprovechar al máximo mis años universitarios, ¡me lo merezco!
Y estés haciendo lo que estés haciendo... ¡TÚ TAMBIÉN!]