Detrás de las palabras
Martes, 10 de Noviembre de 2009 por Rosa López
La semana pasada me propusieron desde la clínica asistir a una de las sesiones de un curso sobre TCA que se impartía en la Escuela Superior de Hostelería. Mi aportación iría tras la ponencia de psicólogos y psiquiatras para así poder hacer hacer llegar a los oyentes un caso real desde una propia paciente. Estaba algo nerviosa al principio pero al final todo fue bien; les conté cómo se siente alguien que intenta tomar las riendas de su vida a través de la comida (ya sabéis, la impotencia, el control…) y me sorprendió que estuvieran tan interesados en hacerme preguntas sobre el tema. Al terminar la sesión incluso se acercaron para saludarme, darme las gracias y repetirme varias veces lo valiente que era, dijeron que les había sorprendido la vivencia en primera persona de alguien que hubiera sufrido un TCA.
Todo esto me ha hecho pensar en los mitos, mentiras y obviedades que se pasan por alto que rodean este tipo de enfermedades. Ya no me refiero sólo -que también- a que las únicas imágenes que se asocien a un transtorno como este sean las de chicas con un bajo peso extremo (que son las que más llaman la atención) sino a que a veces, más que desde la ignorancia desde el no haberlo vivido personalmente, tendemos a olvidar que detrás de una terminología hay personas que SE SIENTEN MUY MAL. Sí, como en cualquier otra enfermedad, personas que sienten y que sólo han podido afrontar su vida desde un punto de vista enfermo. Intenté hacerles ver que durante el TCA aparentemente yo parecía una persona de lo más normal, una persona fuerte, viva, que llevaba adelante muchos proyectos que no tenían por qué salir mal, pero que en realidad el problema estaba dentro.
Una vez le dije a una compañera en su terapia que no sintiera culpable por estar enferma, le pregunté algo que a mí misma me sirvió para darme cuenta de que no era culpa de nadie: ¿Si hubieras podido vivir tu vida de manera sana y distinta lo hubieras hecho? Ella me respondió que sí y en esa respuesta iba implícito algo muy obvio. Un enfermo lucha por curarse, no estamos hablando de caprichos, a nadie le gusta vivir sufriendo, ¿verdad?.
Cuento todo esto porque antes de entrar en el centro ABB veía los TCA como enfermedades para gente muy específica (modelos, artistas, gente muy delgada…); si hubiera sabido que nadie está a salvo de algo así quizá hubiera dudado, hubiera pensado que todo lo que me pasaba encajaba en el perfil.
Quizá hubiera necesitado algo más de información, como la que os estoy dando ahora a vosotros. Ojalá os sirva para abrir algo más los ojos.
¡Muchos muchos ánimos, de verdad!
Enhorabuena Rosa, por tu valentía y fortaleza de afrontar este largo camino.Y más el de aceptarlo y exponerlo a personas que estamos implicados en este difícil campo de la Alimentación y la Nutrición. Pero al final has visto que merece la pena. La salud se valora cuando no se tiene. He estado en este seminario tan interesante que ha culminado con tu vivencia y tratamiento. Has tenido suerte de dar con estos profesionales que te han guiado por el camino correcto .Así que ánimo y espero que ayudes a muchas y muchas personas que hoy en día se ven implicadas en este tipo de trastorno incomprendido pero real. Te mando un beso muy fuerte y mucho ánimo guapa, vales mucho.
Hola Rosa: me ha encantado tu intervención de hoy en la Escuela de Hostelería. Has contado tu experiencia, que como ya te dije, va en la línea de la crisis de la adolescencia, aunque en esta ocasión se reflejó en los TCA. Pero lo has expuesto muy bien, o mejor dicho, lo has comunicado muy bien. Creo que esto puede servir a muchísima gente.
Te deseo mucha suerte. Ahora que ya has superado todo eso, seguro que serás mucho más feliz que la mayoría, porque vas a valorar mucho más todo lo que vas consiguiendo.
Gracias a ambos, de verdad. Ha sido un placer poder compartir con vosotros algo tan personal. La verdad es que cuando uno se siente sano se ve capaz de afrontar la vida -tanto lo bueno como lo malo- con mucha más fuerza. Y así es como me siento yo ahora.
Un abrazo.
Me ha gustado mucho tu post, Rosita, porque es un tema que me toca la fibra sensible. Esta semana, en concreto, hemos vuelto a dar en una asignatura de mi carrera (Medicina) los TCA, y de nuevo han salido fotos de chicas en una delgadez extrema, de aspecto exageradamente desnutrido. ¿Acaso es ése el único perfil de las/os chicas/os enfermas/os? ¿Acaso es eso lo más frecuente?? Ains….
En fin, un beso muy grande, y enhorabuena por esa conferencia, guapa.
rosas (rosa lópez y vallellano),
tb soy paciente de abb, pero de bcn, tb viví en propia piel,… esa difícil aceptación del TCA,… creía q era imposible, pues no se decía para nada con mis principios, ni con mi estilo de vida, ni con mis vivencias, ni con mi carácter, ni tan siquiera con mi trabajo…
y… ¡qué equivocada estaba!… creí q me habían vendido un diagnóstico… una vez me hicieron la diagnóstica… q poco sabia de todo esto…y cuanta mala información existe alrededor de todo esto… totalmente mediática y sensacionalista… ¡qué rabia, joder! y perdonarme la expresión, pero GRACIAS POR LUCHAR PARA ACLARAR LAS COSAS, POR ESCRITO, EN CONFERENCIAS Y A VUESTROS CERCANOS,… pq yo ahora, aunque cuesta salir y escuece mucho… ojalá hubiese aceptado y hubiese visto que algo me pasaba con la comida, … bueno ojalá hubiese aceptado que tenía un trastorno.. ojalá hubiese empezado antes a actuar, pq cuanto más tiempo pasa, más enquistado está todo en nuestro coquito, verdad??
no me lamento. ahora estoy en buenas manos, … mi vida a cambiado casi por completo… pero todo es para ganar mi AUTONOMIA VERDADERA Y MI LIBERTAD SANA.
Ahora sé y entiendo como detrás de un TCA… hay más q un peso, una comida, una talla, una imagen, un espejo…
LA COMIDA ES UNA TAPADERA…
- una autoestima a nivel del metro… totalmente subterranea…
- un miedo a no caer bien, a no agradar, a decepcionar,…
- un pánico a sentirte y que te sientan débil y frágil…
- un autoconcepto distorsionadisimo,.. donde nos posicionamos como nuestras propias enemigas…
- un enfado se traduce en un ayuno, un vómito era un llanto no llorado, un atracón una angustia no hablada,…
… y 3 billones de etcétera… relacionados con luchar más por los otros y por no herir, ni fallar, ni decepcionar al otro… que solo pasa por hacernos daño a nosotr@s mismas…
un abrazo fuerte guapas,
roser
solo una preguntita ¿ya estais casi a punto del alta?… tengo miedo que esto sea muy largo… aunque intento poner toda la carne q puedo al asador… sobretodo en el tema de intentar afrontarme a todo aquello a lo q he tenido o tengo miedo o pánico,… y para los q no sepan del tema.. quiero que quede claro que no hablo de MIEDOS CON LA COMIDA,.. ESO ES SOLO LA TAPADERA.. LA VIA DE ESCAPE.. EL TUBO PARA CANALIZAR… mil millones de sensaciones, sentimientos, impotencias, palabras no dichas, …
a cuidarse muchachas, “prohibido tirar la toalla”.
Roser_
Que bien has contado la triste realidad de un TCA, algo escondido en un cuerpo aparentemente bonito y que en realidad es un saco de tristeza, dolor, angustia, dolor y más dolor. Como tu, yo estaba estupenda, con un peso quizas algo por debajo pero no exagerado, la gente lo veía normal. Pero además era super trabajadora, iba vestida a la ultima, mi pelo siempre a la peluqueria impecable, y mil etceteraS, todo para que no se reflejara por fuera lo mal que estaba por dentro. Cuando entré en el centro y empecé el tratamiento, también en ABB, lo primero que me dijeron mis allegados mas cercanos, mi novio etc, era que mi mirada empezaba a ser bonita, que estaba guapisima, y que brillaba con luz propia. Ese mensaje se iba repitiendo y yo pensaba, ahora, ahora que estoy comiendo es cuando estoy más linda.
Y estaba más linda cuanto más sacaba el dolor que llevaba dentro, hasta que me deshice de él por completo y ahora, …….estoy más linda que nunca.
Espero que las personas que les esté pasando lo que nos pasó a nosotras por la cabeza piensen un poquito en el daño que estan padeciendo y con este, es imposible estar bella, IMPOSIBLE
Roser y Ana, no puedo menos que deciros que se nota que sois unas campeonas
Gracias por vuestros comentarios, me han encantado, de verdad.
Un beso grande.
Hola ,
Soy una paciente que estoy siguiendo tratamiento en mi ciudad.
Suelo leer vuestros escritos, y quería dar las gracias por las enseñanzas y ánimos que personalmente me dais.
Leer lo que escribes me ayuda y me acompaña.
Muchas Gracias
Feliz Navidad y Próspero año nuevo