Firmando el alta
Domingo, 13 de Diciembre de 2009 por Rosa López
Puedo decir que ya soy ex-paciente de ABB.
Echando la vista atrás y sabiendo que voy a firmar mi alta por fin, me doy cuenta de todo lo que he aprendido. En el fondo yo no he cambiado, lo ha hecho mi manera de ver el mundo, mi filosofía de vida. Todavía recuerdo que en una de las terapias (una de tantísimas en las que reaccioné así al principio) me eché a llorar. Diego, uno de mis terapeutas, me preguntó por qué lloraba y yo no pude menos que responderle que en ese momento se me venía a la mente una cuesta muy alta, altísima, por la que yo no podía trepar. Así veía el tratamiento cuando tomé conciencia de enfermedad. Me dije: “Madre mía, lo que me espera…” cuando comprendí que no sólo mi extraña relación con la comida y con mi cuerpo entraba en juego. Comprendí también que si quería curarme, que si quería salir de ese TCA, debería ir poco a poco. Pero claro, yo siempre había ido corriendo a todas partes. Así que intenté no ponerme límite de tiempo y dejarme llevar. Y funcionó.
Os puedo asegurar que en apenas dos años estoy totalmente recuperada y eso que llevaba haciendo síntoma 8 años seguidos antes de entrar en ABB (y sintiéndome mal conmigo misma toda una vida…). ¿Qué quiero decir con esto? Pues que está más claro que el agua que si uno se propone salir de la anorexia, de la bulimia o del trastorno por atracón PUEDE hacerlo. Pero repito, hay que QUERER. Sé que cuando más se quiere es cuando se ha tocado fondo y cualquier cosa es mejor que vivir en una paranoia constante pero ojalá alguien lea esto ahora mismo, alguien que todavía no ha tocado fondo y piense: “Voy a pedir ayuda”. Siempre lo digo: cuanto antes mejor.
Hablaba antes de filosofía de vida; muchas veces se ve en reportajes personas enfermas de TCA hablar de que la enfermedad es su estilo de vida, como si fueran una tribu urbana. Es gracioso -irónicamente gracioso- que yo en su momento pensara lo mismo. Pensaba: “qué más les dará a los demás, yo soy feliz así”. Y ahora lo veo tan ILÓGICO. Me resulta tan incomprensible…
¿Por qué?
Es que se está TAN BIEN así: curada.

Por favor, no os perdáis esta sensación de seguridad, de tranquilidad, de LIBERTAD.
Rosa que bonito,
Me encantan tus palabras, pero sobre todo me encanta la frase final. Bien merecida libertad, claro que sí. Y sabes, conforme pase el tiempo te vas a alegrar un poquito de haber entrado, no por lo mal que lo has pasado sino por todo lo que has aprendido. Disfruta de esa libertad y como yo siempre digo, NO SE TE OCURRA BAJAR LA GUARDIA.
Besitos y nos mantenemos en contacto
ENHORABUENAAAA!
Maaaaarre mía, qué al leer tu post se me han saltado las lagrimillas, pues no sabía que ya tienes tu alta!!!
No puedo olvidar ese compromiso tuyo en el que te proponías escribir “sms imperfectos”, sin todos los caracteres y sin todos los acentos, te acuerdas tú?
Ni tampoco otro compromiso en el que tenías que subrayar con fosforito tu nota de un examen aunque hubieses suspendido, para que la pudiesen ver el resto de tus compañeros…jijiji.
Tampoco te puedo olvidar a ti, pequeña.
Un beso, y…hasta dentro de muy poco porque pienso quedar contigo.
Me alegro mucho rosa, hace mucho que no sabñia de tí y no sabes cuanto me alegro recibir esta noticia ya estamos todas en el final yo tambien tengo ya mi alta y la verdad es que es dificil de creer pero es cierto ya estamos de alta y lejos de todo eso que hemos pasado durante tanto tiempo, pero lo que si no se puede olvidar es de la gente que te encuentras en el cámino y que aúnque pierdas el contacto siempre acabas teniendo noticias y esta es la mejor noticia que puedo recibir hoy.
Felicidades y cuidate guapa