¿Miedo a pasear por la calle? ¿Me están mirando?

¡Hola a todos!

A veces pienso en cuánto me gustaría escribiros más a menudo, pero bueno, aquí estoy. La verdad es que bastante contenta porque en cuatro meses en Madrid he avanzado muchísimo y estoy a punto de entrar en una de las revistas de primera línea en la que quiero trabajar.

Hoy quería hacer un ejercicio de memoria de lo que suponía salir a la calle estando enferma. Se me olvidan las cosas, la verdad, pero quiero hacer un esfuerzo por si os sentís identificados. Recuerdo ir por la calle y compararme con prácticamente cualquier chica, comparaba las piernas sobre todo, pensaba si eran más o menos gordas que las mías y si me venían de frente pensaba que irremediablemente estas chicas estaban pensando lo horrible que yo era. Es muy fuerte, lo sé. Cuando iba con mi novio era TERRIBLE, le preguntaba constantemente: “¿Esa está menos o más que yo? ¿Menos, verdad?” O bien “Jo… yo quiero ser así…”, cuando veía a una chica esbelta y atractiva. Sinceramente, vaya mierda de vida. ¿En serio pensaba que eso era la vida real? ¿En serio pensaba que los demás se tomaban la molestia de dejar a un lado sus pensamientos y centrarse en mí pensando en sus cabezas lo horrible y gorda que se suponía que yo era? Pues sí, en ese momento lo pensaba.

Por otro lado, recuerdo mis inicios en la enfermedad, aunque por aquel entonces ni se me había pasado por la cabeza que yo pudiera estar enferma. A los 15 años iba con unos pantalones muy apretados, recuerdo que eran acampanados, se llevaban allá por el 2000. La moda era la moda y las chicas íbamos casi todas con camisetas cortas, así que andaba por la calle metiendo tripa, pero amigos, no metiendo un poco de tripa, no, AGUANTANDO LA RESPIRACIÓN. De verdad que cuando lo he recordado casi me echo a reír. Cuando pasaba por algún reflejo me miraba de reojo (no fuera a ser que me vieran mirándome o algo parecido) y me venía abajo. Eso también me pasaba en las tiendas, iba tan peripuesta y era pasar por un espejo y hundirme en la miseria. ¿Esa era yo? ¡Qué horror! Y la verdad es la siguiente: me sentía TAN MAL por dentro que yo misma veía ese dolor en mi aspecto. Por eso se dice siempre que cuando alguien es feliz se ve radiante y atractivo. En cambio, yo me sentía mal por muchos motivos.

Angustiante, ¿verdad? Pero no penséis que yo lo sentía como algo tan horrible, era el pan de cada día, lo tenía normalizado. Es ahora cuando pienso en esto que se me hace en parte un nudo en el estómago y pienso lo remotamente distinta que era mi concepción de una vida real. Ahora ando por la calle tan tranquila, os lo aseguro, y es lo que quiero que os quede claro. AHORA ANDO TRANQUILA, TRAN-QUI-LA, sin comparaciones, sin culpabilidad, sin ralladas mentales, simplemente siendo yo yendo de un lado para otro, y con la de reuniones que tengo desde que soy freelance nada más me faltaría ir pensando en “tonterías” (ya me entendéis).

Así que si en algún momento habéis ido por la calle y habéis sentido algo de lo que he escrito recordad que se puede cambiar, OS LO PROMETO. ¿Cómo? Pues nada de varitas mágicas, aquí toca lo de siempre: currar, trabajar duro, así que ya sabéis. Meta: paseos tranquilos.

4 Respuestas a ¿Miedo a pasear por la calle? ¿Me están mirando?
  1. Susana

    Hola Rosa!! ahora que estoy en una nueva fase de mi tratamiento he decidido echar un vistazo más a fondo de estos blogs de ABB.
    He empezado leyendo este post tuyo. Me he sentido completamente identificada contigo en él. Mientras lo leía pensaba lo increible que era que dos desconocidas se sientan exactamente igual de mal en algo tan rutinario como salir a la calle… todas y cada una de tus palabras parecen escritas por mi. Malditos síntomas que nos han condicionado tanto la vida…
    Gracias por escribir y ayudarnos a las demás a seguir luchando

    • Rosa

      Hola Susana :)
      Recuerdo cuando escuchaba chicas el día de su alta contando su historia me sentía igual, era casi mágico, como si esas chicas estuvieran hablando a través de mí, ahí es cuando te das cuenta de que ciertamente estamos hablando de enfermedades con sus propios patrones que se repiten.
      Yo os ayudo a luchar, pero las que lo dais todo para curaros sois vosotros, así que me siento orgullosa y feliz por formar parte de vuestra recuperación con mi blog.
      Un abrazo enorme, aprovecha todo lo que puedas de tu tratamiento, verás lo rápido que siguen mejorando la cosas.
      Un abrazo enorme.

  2. Clara

    Hola Rosa! Veras, encontre esta pagina por la revista glamour! Empece a leer y me pareció interesante. La verdad es que me pasa exactamente lo que escribes en esta entrada…cada palabra…pensaba que solo me pasaba a mi. Estoy segura de que no tengo una enfermedad ahora mismo, y no me veo capaz de llegar a más, pero creo que tengo un problema o me estoy volviendo un poco loca. No es normal que piense todo lo que pones…o que al entrar en un probador no me atreva a mirar al espejo (Con lo que me gusta ir de compras…)
    Necesitaba escribirlo aunque me siento fatal, porque sé que hay personas que de verdad están mal…pero te he leido, he visto tus videos (me he partido de risa también) y me decidí a escribirte algo.
    Gracias

  3. Rosa

    Hola Clara!
    Si eres incapaz de mirarte al espejo, de hacer cosas que realmente te harían vivir una vida plena, entonces, Clara, de verdad que te recomiendo que vayas a un especialista, porque no eres feliz así, no tiene nada de vergonzoso acercarse a una clínica para que valoren qué te ocurre realmente, quizá necesites un poco de ayuda, nadie dice que estés enferma, pero no dejes que esto se haga más grande, porque no se trata de lo que seas capaz de hacer, se trata de lo infeliz que puedes llegar a ser si no solucionas esos detalles de tu vida.
    Un abrazo enorme, gracias por escribirme :)