Reflexión sobre la sociedad

Cuando estaba enferma solía preguntarme cómo se sentirían las chicas delgadas con cuerpos perfectos cuando se miraban al espejo. Me daban envidia, me las imaginaba felices, sonriendo, en fiestas, vistiendo lo que querían, saliendo con quien querían, teniendo trabajos perfectos, con sonrisas blancas, dientes alineados, un pelo que nunca se encrespaba, un bronceado natural, sin celulitis, con las uñas cuidadas, siempre bien depiladas, oliendo genial…

Poco más y me las imagino ganando la lotería.

No sé quién me metió en la cabeza esa idea, no sé de dónde salió. A veces me molesta escuchar que los TCA son culpa de cómo funciona la sociedad, de la publicidad, los cánones de belleza sin sentido, de la exaltación y la apología de la delgadez, de los retoques fotográficos y las mentiras de Hollywood. Siempre he estado en contra de ese pensamiento diciendo que si fuera así todos estaríamos enfermos, pero no todo el mundo cae en un trastorno alimentario aunque viva rodeado de vallas publicitarias con chicas de Victoria’s Secret en bikini y chicos con cuerpos de gimnasio anunciando perfumes de Dolce&Gabbana.

Pero poco a poco estoy cambiando mi manera de ver el mundo. Creo que sí, que esta sociedad sí nos empuja a sentirnos esclavas (más a las mujeres que a los hombres, aunque cambia a pasos agigantados), a sentir que debemos ser PERFECTAS, que desde que a mediados del siglo pasado bombardearan a la mujer norteamericana con publicidad de chicas rubias de cintura estrecha, pelo perfecto y sonrisa eterna esperando al marido en casa, hasta el día de hoy en el que te anuncian cámaras fotográficas con anuncios en los que aparecen grupos de chicos y chicas altos, delgados, rubios, a la moda y con dinero, es imposible no ceder ni un poco a ese ideal de perfección, a creer que si nuestras vidas o nuestros cuerpos se alejan de esos modelos somos unos fracasados.

Una reflexión que necesitaba compartir con vosotros. Creo que por el bien de nuestra salud mental es mejor alejarse de esa publicidad tan “hecha para soñar” que en realidad daña nuestros valores más humanos y nos convierte en robots que ansían ser tan rubios, ricos, delgados y guapos como ellos.

3 Respuestas a Reflexión sobre la sociedad
  1. Marta

    Estoy tan de acuerdo!!!
    Y es tan liberador darte cuenta de ello. El problema es que yo lo he hecho a los 30, mientras que a los 15 y 20 seguía siendo esclava de esa publicidad tan engañosa y amiga del photoshop.
    Protejamos a nuestras niñas por favor!!! Vivan las mujeres reales que no desean ser perfectas porque son únicas.

  2. luisa

    ojala se den cuenta en esta sociedad

  3. Rosa

    Qué preciosa frase Marta, mujeres reales que no desean ser perfectas porque son únicas. Y es lo que intentaré inculcar a mis hijos cuando los tenga, chicos y chicas, que son únicos, que el ser humano puede mejorarse siempre a sí mismo, pero respetándose, tanto física como psicológicamente, y no por deseo de parecerse a nadie de cartón piedra.

    Luisa, yo desearía mejor que todos aquellos que están en el poder manteniendo este tipo de cánones de belleza fueran un poco más comprensivos con los valores del ser humano… ojalá algún día ocurra.