¿Merece la pena curarse?

Dice un refrán que “Sarna con gusto no pica”, y algo parecido pensaba yo cuando estaba metida de lleno en la Bulimia Nerviosa.

A veces pensaba que era un suplicio pasar hambre; y cada vez que me daba un atracón quería desaparecer del mundo sin dejar rastro.

Notaba que mi rigidez para hacer las cosas me hacía perderme muchas de ellas, y que mi miedo a fallar me hacía no intentar.

Pero también pensaba que todo esto me compensaba, que era un coste que estaba dispuesta a pagar. Para mí, curarme era coger peso, perder mi tesoro más preciado.

Siempre pensé que si engordaba no podría ser feliz, que me sentiría aún más inferior al resto del mundo, que los demás no me valorarían. Era, por tanto, un “pequeño” sacrificio que había asumido: debía estar a dieta el resto de mi vida.

Cuando una/o está metida/o en la enfermedad, es muy fácil plantearte si realmente merece la pena curarse. Es un cambio demasiado grande, que asusta, y mucho.

Pero hoy, muy cerca ya de firmar mi alta de tratamiento, puedo afirmar que ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida.

Porque no se trata de una simple dieta, sino de tu salud física, mental y social; porque hipotecar una vida sí es un coste demasiado elevado; porque sentirte gorda/o no es la causa de sentirte inferior, sino la consecuencia.

Supongo que aquéllo que se escapa de nuestro control o de nuestro conocimiento asusta, al menos a mí me pasa. Pero hay que intentarlo. Confiar en que se puede vivir mejor. Me gustaría gritarlo y que llegase a mucha gente: Merece la pena curase.

0 Respuestas a ¿Merece la pena curarse?
  1. roser Responder

    gracias, confío!
    y felicidades rosa!! 1abrazo.
    roser

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Por favor, introduce tu nombre, correo electrónico y un comentario.