Archivo mensual: octubre 2010

Reflexiones

Nadie podrá condenar a otra persona a la ceguera eterna y a vedar sus ojos ante este cielo inmenso.

Aquellos que se baten ante su duro presente, aquellos a los que un triste devenir atienden o esos otros que cargan con su pasado, siempre podrán hallar algo de calma, un instante de sosiego, mirando al cielo. Porque el cielo nunca es igual, cambia cada día.

Así como nosotros cambiamos cada día.

Esa es la paz que encontramos al alzar la vista hacía la eterna bóveda celeste. Sabemos que tenemos que elegir y que nuestro paisaje no será jamás el mismo. Irá cambiando lentamente, las nubes iran reptando poco a poco, la noche caerá aun más inmensa y luego, unas horas mas tarde, de nuevo un sol reluciente y claro volverá a nacer.

Aunque nos encontremos ante una dura situación, aunque temamos afrontarla, desde el momento en que tomamos una decisión, desde el momento en que no la tomamos, ya hemos elegido, ya el viento ha desplazado un pedazo algodonado de nosotros, y así, poco a poco, cambiamos y amanecemos con nuestro propio paisaje.

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