…y poder contarlo. El don de la elección.

A veces no soy consciente de que quienes llegan a leer mis post y los de las/os otras/os bloggers son quienes aún tienen ese “don” de la elección, o familiares, amigos, profesionales, interesados que buscan apoyo o información. Me aterra pensar que un porcentaje de quienes no nos leen son chicas y chicos a los que no les dio tiempo a acudir, porque el parásito de la enfermedad les consumía y no quisieron o porque no pudieron pedir la ayuda que necesitaban; chicas y chicos que no pueden contar hoy la entrada ni la salida de esta terrible vivencia que a pesar de todo te brinda algunas enseñanzas una vez retornas al pensamiento sano y en el proceso de recuperación. RECUPERAR: tu vida, tus proyectos, tus relaciones, tus sueños, tus hobbies…

Hace unos días me llegó un comentario en un post del 2008 “Días de playa”. Me escribía de forma anónima una persona dejando constancia de que una compañera suya durante el proceso de tratamiento había fallecido por un tumor cerebral, mas encomiaba y aplaudía la increíble mujer de la que se trataba y lo mucho que luchó hasta atravesar las primeras etapas del tratamiento. La enfermedad no le ganó la batalla, pero por desgracia hay enfermedades que no te dan la opción de elegir si entras o si sales, se imponen, sin distinción, a los soñadores, a los maestros, a los asesinos, a los mezquinos como a los benévolos, a los geniales como a los terribles, sacan de ti el mayor deseo de supervivencia porque si algo existe es esta vida que es apenas un viaje para escribirlo…

¡19 años! Qué de experiencias extraviadas en un libro al que de repente han arrancado las páginas y cuánto aún por conocer. Página en blanco que ha llorado sus letras de tinta. Mancha de tinta en el suelo, flor de tinta, primavera de tinta. Pájaros con alas.

¡Cómo te hace la pérdida mirar hacia aquellas cosas que cobran súbitamente importancia! Porque sólo nos queda aferrarnos con garras a su enseñanza. No quiero pensar en ella y llenarme de dolor. Voy a intentar pensar en ella como esa “persona increíble que luchó hasta el último momento”. Ojalá haya prendido la llama de muchas otras recuperaciones y que quienes la conocieran hayan empleado toda la fuerza que les transmitiera, ese último ejemplo, para salir hacia adelante, sacar de esa cajita que guardamos recelosos todos los miedos de ese mundo en que no dejamos que nadie penetre, al que escapamos, al que huimos; introducir en esa cajita nuevas palabras para nuestra historia…

…y poder contarlo hoy. Y poder sorprenderme ante el misterio de las páginas que se escriben en este preciso instante.

Si estás leyendo esto también tú puedes. ¿Tendrás siempre esta elección en tus manos?

Ojalá no sea demasiado tarde

no sea demasiado tarde

demasiado tarde

tarde

e

.

.ojepse la esrarim a opmeit ad sanepa Y .asap adiv al euqroP

ardnaS : odF

2 Respuestas a …y poder contarlo. El don de la elección.
  1. Osi Responder

    Qué gran privilegio poder leerte y comprenderte!!!!

  2. Sara Responder

    Preciosas palabras, como siempre.

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