Mi historia
Feb 24th, 2009 by smaylinch
Bueno, me cuesta mucho explicarme pero voy a intentar hacerlo lo mejor que pueda para poder ayudar a cualquiera y que no pase por lo mismo que yo, o si lo está pasando que pueda pedir ayuda, que seguro que la necesita.
No sé exactamente cuando empezó mi enfermedad. De pequeña recuerdo haber tenido una infancia feliz, veranos en casa de los abuelos, en el parque con los primos, ir a ver a los reyes magos… Esa fue una de las principales razones por las que me costó tanto aceptar que yo podía estar enferma, ya que no tenia motivos para estarlo. Eso sólo se lo podía permitir las personas que habían sufrido. Yo no había sufrido lo suficiente como para podérmelo permitir. Creía que había tenido un camino de rosas, pero me he dado cuenta que no son las acciones lo que afectan a las personas, sino el cómo las vives, y yo las vivía con demasiada intensidad.
Recuerdo cuando me quedaba a comer en el cole, no me gustaba nada la comida que ponían y siempre que podía intentaba ir al baño para poder tirar lo que fuese. Acababa siempre la última y me quedaba con las cocineras charlando. Me hice amiga de ellas y ya entonces las “manipulaba” (aunque no conocía el concepto de manipulación) para que me pusieran menos. Ya entonces tenia estrategias para comerme el postre antes que el primero o el segundo. Los bolsillos de la bata habían llevado de todo, y cuando me pusieron la ortodoncia encontré un sitio donde guardar más comida. Era un “as” para hacer trueques, me sabía todos los trucos. Tenia a los monitores del comedor hartos, me llevaban al lavabo a comer y llegué a ir la clase con la bandeja.
En esa época no estaba muy bien con las compañeras de clase. A la “lider” no le caía muy bien, me pasaba las horas del patio jugando con mi prima o mi hermana, que eran más pequeñas. Recuerdo una vez que estaba sentada en un rincón del patio y vinieron las de clase y empezaron a darme pataditas en los pies y a hablar conmigo como riéndose de mi.
Cuando terminaba el cole, a la hora de la merienda, tenia hambre y, a parte de la merienda que me daban mis abuelos, les pedía dinero para comprarme más o le pedía a mi abuela chocolate con pan o alguna cosa para picar. Eso se convirtió en costumbre, y pronto en casa de mis abuelos ya tenia siempre mi propio chocolate.
Ya en la ESO mi madre vio que estaba cogiendo peso, y empezó mi laaaaaaaaarga carrera por los dietistas. En 10 años me recorrí: naturopatas, dietistas, acupunturistas, equipos de dietistas,… en un año perfectamente podíamos ir a 2 o 3 médicos probando pastillas de aquí para allá, siempre con los mismos resultados, porqué las primeras semanas yo podía aguantar, podía hacerlo bien pero luego la ansiedad me comía por dentro y reventaba. No podía aguantar comer siempre lo mismo y saber que me tocaría comer la misma pechuga a la plancha de cada día.
En esos momentos yo no era feliz. Si se define la felicidad como ser capaz de mostrarse a los demás tal como eres, yo no lo era. Al menos en este sentido, porqué yo nunca me había gustado. No me había gustado mi cuerpo físicamente, aunque había hecho ver a la gente que no me importaba, sobre todo a mi madre, para que me dejara en paz con las dietas.
Durante estos años dentro de mí existían 2 Saras: la Sara que se dejaba ver y la que vivía por la comida.
La Sara que se dejaba ver había hecho una armadura tan fuerte que ha costado mucho romperla, pero era un máscara para que nadie ni nada le hiciera daño. Era la niña buena, la que siempre decía que sí, la que se reía de todo, la ingenua, y la hija buena.
Pero también estaba la Sara pendiente de la comida, la que tenía tanta ansiedad que se atracaba y después hacía las ingestas que le tocaban, que se levantaba llorando y su única motivación para ir a la Universidad era saber que pararía antes de llegar a casa para comprar comida porqué no podía soportar haber tenido que sufrir los comentarios de compañeros de clase.
Lo peor de todas es que ninguna de esas dos personas era yo. He tenido que encontrar el punto medio entre ambas para poder saber quién soy en realidad ya que hasta ahora existían en mi un Dr. Jekyl y Mr. Hide.
Durante mi primer año en la universidad me volví bastante antisocial, sólo hacía lo que me tocaba y vivía para la comida. Mis amigas habían quedado en segundo plano. En mi segundo año las relaciones sociales mejoraron, hice nuevos amigos.
En uno de los mil dietistas que mi madre me llevó, dio en el clavo. Había hablado con una amiga suya y supongo que ésta sospechando la situación, la condujo hasta aquí. Recuerdo que mis padres habían hablado con Raquel pero tampoco sabían muy bien de qué iba esto, y me acuerdo perfectamente de la primera reunión. Entramos los tres, mi padre mi madre y yo en la sala con Raquel. Ésta empezó a hablar y a decir como “seguramente” me sentía yo. Que era una persona insegura, que tenia muchos amigos a los que escuchaba pero que no les contaba las cosas importantes, que era responsable, que patatín que patatam… Hasta ahí todo bien, yo iba diciendo que sí sorprendida de que me conociera tanto… pero entonces llegó al tema estrella: LA COMIDA. Decía que yo comía a escondidas, que seguramente compraba comida o que la cogia de casa sin que nadie se diera cuenta. Habló también de varios rituales que yo sí que hacia pero evidentemente todo eso lo tenia que negar porqué no les podía decir a mis padres que era en realidad esa persona. Total, que salí de ahí mintiendo a mis padres pero contentísima sabiendo que por fin había alguien en la tierra que me entendía, no sabia cómo, pero Raquel había descubierto todos mis secretos sin conocerme. Después descubrí que 2 pisos mas abajo habían 30 chicas que habían actuado igual que yo durante mucho tiempo en sus vidas y que me comprenderían como nunca nadie lo había hecho.
Tu historia se parece mucho a la mia, espero q ya estes mucho mejo, me alegro d q ayan podido ayudarte. Un beso
Que bien Sara que puedas hablar con tanta concienca, que hayas llegado hasta aquí, te ha costado mucho trabajo, te felicito, has hecho un gran trabajo, para que las dos Saras se pusieran deacuerdo y pudieran expresarse de forma más sana y coherente… una vez más esto nos dice que se puede. El trastorno por atracón es muy desconocido y hay gente que pasa años haciendo dietas desconociendo que puede tener un trastorno mental, es muy bueno que puedas explicar aquí tu historia. Seguro que será de gran ayuda, t’estimu.
Hola, me alegro mucho por ti, y espero q sigas bien. La verdad es que leyendo lo que has escrito parece q casi todo lo he escrito yo, menos el final, ya que nadie sabe eso de mi.
Un beso
ola angela,
si has pasado por esto no se como estaras ahora pero yo te recominedo que se lo cuentes a alguien, y si ahora mismo no puedes, sigue escriviendo me te ayudare en todo lo que pueda pero se como te sientes en estos momentos y necesitas a gente al lado, apoyate en ellos.
puedes contar conmigo.
un beso, Sara
Es increíble lo identificada que me siento contigo. Toda tu historia…es casi como si la hubiera escrito yo. Absolutamente todo. Yo tampoco se lo he contado nunca a nadie, me da verguenza, miedo. Miedo a que me desenmascaren y vean que por dentro estoy rota. Se desde hace cosa de dos meses que lo que tengo se llama trastorno por atracón. Hasta ahora pensaba que era falta de voluntad, pero saber que es una enfermedad me ha echo casi obsesionarme con el asunto, y no precisamente para mejor. A veces el saber que es una efermedad me da la excusa que necesito para sentirme mejor y darme atracones.
Es demencial.
Y se lo quiero contar a alguien, de verdad, lo he intentado un par de veces con mi madre y con mi mejor amiga, pero no he podido. Antes de empezar cambio de tema y hago que se olviden. Me da miedo que mi madre sufra por mi más de lo que ya lo hace. Y me da vergüenza que mi amiga lo sepa, que sepa que soy incapaz de controlarme. A veces me enfado con la gente que me conoce por no darse cuenta, pero es lógico, lo escondo todo muy bien, y si alguna vez es más evidente le hecho la culpa a las hormonas o al tiempo. He pensado en ir a un psicólogo pero solo tengo el dinero de la beca que es para pagar el alquiler del piso. Se que es una actitud algo estúpida, pero NO QUIERO que mis padres se enteren.
He estado leyendo mucho y tengo claro desde cuando me viene el problema. Empecé a engordar a los 1o años más o menos y, como a ti, me llevaron de dietista en dietista. Me han presionado mucho con los kilos de más, sobre todo mis tías y mi abuela. Al parecer para ellas una persona gorda es solo eso, un persona gorda, y por más méritos que haga, seguiré siendo su querida sobrina la gorda. He oído montones de veces: Es una lástima, es hasta bonita de cara, y encima lista, pero esta tan gordilla…
Las visitas familiares se me han echo insoportables desde hace un tiempo.
Me siento atada a la comida y no se como liberarme.
Gracias por hacer este blog, de ahora en adelante tienes una fiel lectora.
OLA CRISTI,
realmente tu historia y la mia son muy muy parecidas, lo de las tias, lo de no saber que tenias, lo del miedo a desenmascararte… todo lo que cuentas lo he vivido.
es muy duro dar el primer paso, a mi me costo mucho decidirme a decirlo de una vez, estube 2 meses encerrada en casa con mi madre para que nadie me viera durante las horas que se suponia que estar en la uni. pura mentira…
pero quando me decidi fuí como un rayo, me hice una lista de todo el mundo a quien devia decirselo y empeze a disparar. en un par de semansa se lo conte a todos mis familiares y amigos con el objetivo de que mi vida no canviara tanto al entar en el centro.
pero realmente ellos te dan el apyo las fuerzas y los límites que necessitas para salir de esto, la contencion es lo p`rimordial, y solas no podemos contenernos.
si yo fuera tu, me pondria una fecha límite y para obligarte mas a decirselo, les diria ya por telefono que les deves decir algo y que la proxima vez que os veais te obligen ellas a que se lo cuentes.
gracias por leerme y estoy aqui para ayudarte.
cuenta conmigo para loq ue seam, aunke a veces tardo en contestar te contestare.
un beso enorme y mucha fuerza
Muchas gracias por contestarme, te he echo caso y se lo he contado a alguien y la verdad si me he sentido mejor. Aunque siento verguenza. Me queda mucho que hacer, ya me he puesto en contacto con la fundación ABB de Sevilla y me van a hacer una entrevista.
Creo que he conseguido dar el primer paso, aunque me ha costado bastante.
Lo malo es que no se como decírselo a mis padres. Me aterroriza como puedan reaccionar, y se que voy a necesitar su apoyo, pero me da miedo.
Creo que le he dado una forma a mi mascara tan distinta a la realidad que quitármela les va a doler mas a ellos que a mi. Soy su niña, fuerte y decidida, la que no se deja vencer por tonterías.
Es horrible pensar que nadie me conoce realmente.
Espero poder entrar al centro pronto y ayudarme a mi misma a salir de aqui.
Espero seguir en contacto contigo, porqjue me ha ayudado leerte.Me da fuerzas.
Un beso y mucha fuerza para ti también,
ola cristi.
me alegro, me alegro mucho de que se lo hayas contado a alaguien. se com te sientes, pero has dado el primer paso que es el mas importante, lo has aceptado, y quieres tirar para delante. eso es lo mas importante y esencial para poder salir.és el paso que mas cuesta.
yo te diria que hagas lo mismo con tus padres y se lo dijeras. no se si tu crees que lo dejabas ver poco o como eres delante de ellos, pero los padres no son tontos y saben que estas sufriendo. seguamente lo primero que haran sera sentirse culpables por no haverlo visto. pero mas adelante lo veran claro. esta enfermedad nos ha tocado como una loteria. nadie tiene la culpa. pasa por un cumulo de situaciones, que no sabemos afrontar en ese momento y las resolvemos a nuestra con la comida. en el momento no lo sabemos hacer de otra manera. NADIE TIENE LA CULPA.
espero que te ayude. un besazo y gracias por las fuerzas, pero te las regalo que ahora las necessitas mas que yo. un besazo.
¡Hola Sara!
Fuí a la entrevista en la fundación ABB y estoy descorazonada, la verdad. Es demasiado caro para lo que me puedo permitir, incluso con el seguro escolar. Y para colmo hace dos semanas que fui y todavía no se lo he contado a mis padres. No puedo, cada vez que lo intento las palabras no me salen.
No se si voy a poder yo sola, lo estoy intentando y he reducido los atracones, me he echo una especie de planing.He echo un plan de comidas que cumplo a raja tabla (no de dieta, si no de horarios y comer despacio y todo eso) Escribo cada vez que como lo que siento, y como me siento antes.Digamos que me esto autopsicoanalizando sola. Pero lo he llevado bien casi dos semanas (en las que no me he dado ninguno), pero ahora llevo dos días incontrolable. ¿esto es siempre así? Supongo que ahora solo tengo que empezar de nuevo y no desanimarme por el fracaso.
Perdona que te moleste, pero en realidad ahora mismo no se a quien acudir que me entienda. Y se lo tengo que decir a mi madre al menos. Se lo voy a decir.
Gracias por leerme.
por cierto,¿ te importaría darme tu correo?
hola Cristi
Se que es caro, yo lo llevo pagando ya un tiempo, pero quando empiezas a estar bien, el precio se reduce… y si se lo dices a tus padres estoy convencida que podreis llevarlo entre todos.
El planing sola, que puedo decir, sí, es siempre así, yo lo intente mil veces, y todas las que estamos ahí, pero esque estas enferma, no es una cosa que tu puedes controlar. Igual que una persona que tenga problemas de corazón no lo podra solucinar sola. Necessitamos ayuda de especialistas y de la gente que nos rodea. Yo siempre he pensado que el poder de este tratamiento es la contencion que des de fuera se te da. Es una enfermedad que nos hace movernos por nuestros impulsos, de manera que nos incapacita para contolarnos en los momentos críticos. La contencion de los demas que conocen tu situacion e te obliga aunque tu no quieras a segir adelante. Nosotras devemos volver a empezar con algunas cosas y necessitamos que nos ayuden pk sino volveremos a cometer los mismos errores. Por muy caro que pueda parecer, yo estube tirando por el lavabo casi 5 euros diarios durante 1 año, más todo lo que no tire y k me metia en mi cuerpo… creo que con ese dinero me podria haber pagado una año de tratamiento. Y habria sido un dinero muy pero k muy bien gastado.
Respecto a lo de tu madre, yo te aconsejo que lo hagas en frio, sin rodeos, y tajante… esta noche o mñn por la mñn le dices: mama kuando nos veamos luego te tengo que decir una cosa MUY IMPORTANTE y que no puede esperar quiero que me obliges a contartelo si yo me voy por las ramas. Si le dices eso a tu madre kundo os volvais a ver supongo y espero que aunke te tenga obligar se lo vas a tener que decir.
decir la primera frase no es tan dificil, lo dificil es contarselo. pero entonces ella ya estara allí para ayudarte. predispuesta y preparada. azlo así y casi te aseguro que podras hacerlo.
espero que la proximaves ya este en marcha nuetro pla.
muchos besos y mucha muchissima fuerza.
pd: con lo del mail no te lo puedo dar por aki asi que lo siento pero a malas si me necessitas pregunat en ABB, o dame tu el tuyo… comprende que no puedo poenrlo aqui colgado lo siento.
un besoo