El más difícil

Cuánto cuesta ese último peldaño… Después de todo lo que he avanzando no entiendo cómo me parece imposible subir el escalón que me lleva a la meta. Imposible, yo no debería usar ese término porque precisamente estoy aquí para demostrar que se puede, que toda la lucha tiene su recompensa. Yo sé que se consigue paso a paso, con esfuerzo pero se puede. He podido en mil ocasiones, he subido casi la escalera entera a pesar de que alguna vez también bajaba alguno, he aprendido a descartar esa palabra de mi vocabulario diario porque yo también puedo. Y ahora también podré pero este paso se está resistiendo. Hasta ahora no me había puesto plazo para la meta y quizá eso ha sido lo que ha hecho que siga luchando sin ver el final ni lejos ni cerca, sólo ir avanzando hasta llegar. Sólo tener claro que duraría lo que fuera necesario pero quería salir completamente curada.

Empecé contando los días que llevaba, supongo que por ese afán de control que nos caracteriza, hasta que el psiquiatra me “descubrió” y tuve que dejar de hacerlo. Quizá era la clave, no preguntarme cuando llegaría. Ahora eso me está costando. Estoy en otra fase del tratamiento y quizá pensaba que una vez aquí todo iría más rápido pero, a pesar de todo lo que he conseguido y todas las cosas que he cambiado, esta que me queda pendiente parece eso… imposible.

Aceptarme. Me pregunto si llegará el día que lo haga. Aquí también ha habido muchos cambios. La relación con mi cuerpo empieza a normalizarse en el aspecto que puedo hacer cosas sin que mi físico me condicione, ya no me amarga el día como antes. He aprendido que independientemente del peso puedes hacer lo que quieras, lo que marca la báscula no es lo que marca tu valía como persona o tus aptitudes o cualidades. Es importante haberlo entendido y no dejar que esas sensaciones guíen mi vida y mis decisiones. Ahora tengo herramientas para frenar, o por lo menos disimularme a mi misma, esos pensamientos que se repiten pero a pesar de todo aún no me gusto. Tengo un IMC normal pero no estoy feliz con mi cuerpo. No me recreo en ello, y eso es algo bueno que he aprendido también, pero no puedo evitar sentirme aún mal cuando veo a alguien que ha adelgazado o veo fotos mías de cuando estaba más delgada. Mi psicóloga me dice que entonces tampoco me gustaba ni era feliz. Tiene razón pero ahora estoy convencida, o quiero pensar, que ahora sí lo sería. Antes no lo veía pero ahora seguro que sí. ¿De verdad o aún mi mente es capaz de dominarme en estos momentos? No sé que quiero creer, una cosa no me hace feliz, la otra hace que vea que aún me queda camino por recorrer…

Me gusta escribir, me ayuda y me relaja y hacerlo aquí sé que es positivo para mi y para las personas que están pasando por lo mismo y puedo ayudarlas a que vean que se puede, animarlas a seguir luchando porque vale la pena. Pero a veces también yo necesito ánimos y entonces no sé si puedo ser de mucha ayuda… Me repetiré el mensaje que me ha ido funcionando y que me costó tanto creer ¡¡yo puedo!!

12 Respuestas a El más difícil
  1. Sara Responder

    Seguro que conseguirás subirlo, Susana. Aunque no te niego que sí, es cierto, después de tantos escalones subidos cuando parece que está ya todo hecho una dice: “éste es el definitivo, ¿estoy preparada?”. Y claro que lo estás, no me cabe duda.

    • Susana Responder

      Gracias Sara por tus ánimos!!! veo que aún hay veces que confian más en ti los demás que tú misma pero eso es algo que también estoy trabajando y como todo lo demás ¡yo puedo!
      No sé si estoy preparada o no pero como dices es el definitivo y lo que sé es que quiero subirlo!!
      Gracias 😉

  2. Carlota Responder

    Hola guapa,
    Por experiencia te digo que ese último escalón es difícil de subir, por miedo, porque la enfermedad nos ha acompañado mucho tiempo y a veces da miedo perder esa identidad, ese último hilo de control… pero se puede, y seguro que podrás. A mí me costó mucho, pero lo conseguí, y un día no me daba cuenta de si la gente adelgazaba, no me comparaba y me gustaba tal y como soy, aunque a veces, no me guste mucho, pero vi que le pasa a todo el mundo. Un día la cabeza hace como un “click” y se suelta del todo, has pasado lo más difícil, así que mucho ánimo porque seguro que pronto, podrás despedirte de esto para siempre.
    Un fuerte abrazo

    • Susana Responder

      Gracias por tus palabras Carlota, gracias por compartir con nosotras tu experiencia. Espero hacer ese “click” muy pronto.

  3. silvia Responder

    Hola Susana yo he empezado este mes de octubre a ir al centro y espero algun dia poder deciros que yo tambien he salido de esto, leeros me da mucho animo

    • Susana Responder

      Claro que sí Silvia!! el primer paso es el más difícil pero tú ya lo has hecho. Estás en tratamiento, estás en el camino correcto…
      Me alegra mucho saber que mi experiencia puede ser de ayuda, quiero transmitir que no es nada fácil pero podemos conseguirlo

  4. M Responder

    Digamos que me encuentro en el mismo punto del que tú hablas. Hace unos meses mi psicóloga me dijo que ya no me podía ayudar más y nos despedimos con una “Que vaya bien. Gracias por todo”
    Sé que falta el último empujón, que ahora voy haciendo mi vida, que si he llegado hasta aquí es gracias al cuerpo que tengo y no al que me gustaría tener, pero sigo pensado muchas veces que tengo que adelgazar, que no me gusta mi cuerpo y necesito cambiarlo. Me miro al espejo y lloro…
    Pero me siento sola, ando desesperada, finjo que estoy bien, en casa piensan que ya está todo arreglado, pero el sufrimiento sigue presente. No sé qué hacer a estas alturas. Cuando el problema era físicamente evidente todos tendían su mano, pero ahora…

    • Susana Responder

      Buenos días,
      no sé que debes hacer…yo aún no “camino” sola. Aún estoy en tratamiento y soy muy consciente de que la curación total quizá no llegue nunca. Saldremos de esta y aprenderemos mil cosas pero tendremos que estar siempre al pie del cañón porque es nuestro talón de Aquiles y a la mínima volveremos a entrar en ese círculo. Lo que creo que yo haré en ese caso, si llego a ese punto de encontrarme de nuevo sufriendo y fingiendo, es volver a pedir ayuda antes de caer de nuevo al vacío. Cuesta mucho recuperarse pero sé que se puede y espero poder todas las veces que pueda pasarme. Por si no puedo sola, pedir ayuda es la opción.
      Por este y otros motivos yo sé lo que es sufrir en silencio porque físicamente no lo parece, la frase de ¡pues tienes buena cara! me repatea el higado… no esperes que nadie te tienda la mano y empieza por tendértela tu sola. Si no puedes con ella, pide ayuda profesional de nuevo. Y aquí nos tienes también
      Un abrazo enorme y ¡ánimos!

  5. Marta Responder

    animo guapa!!!! :) lo conseguirás!! un besito de tu compi de blog!!

    • Susana Responder

      Gracias Marta! Las “compis” sois un referente para mi.
      Me siento feliz de que también me leais.
      un beso

  6. Osi Responder

    Susana,
    Muchas gracias por el testimonio. Yo también sigo en tratamiento desde hace más de cuatro años, pero como dices, espero llegar al peldaño final y lograr una relación de estabilidad y equilibrio con el trastorno que me permita sortear obstáculos y vivir lo más sanamente posible.
    Gracias y ánimo!

    • Susana Responder

      Gracias a ti Osi por leerme y opiniar.
      No importa si son dos, tres o cuatro años para salir de esto, el TCA seguro que lleva muchos más años en tu vida y, como en todo, hay momentos más fáciles y otros más duros pero si sigues luchando lo conseguirás. Lo importante es salir de aquí lo más fuertes posible porque seguramente esto será algo contra lo que tengamos que luchar siempre
      Ánimo! !

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