Hola Mundo

Primer Post – Reflexionando sobre mi tratamiento:

 

Tanto tiempo esperando el momento y ahora que se acerca no sé como reaccionar. Mi terapeuta dice que esto aún no es un alta pero para mi casi lo es. Es una mezcla de sentimientos, a ratos veo todo lo que he luchado y otras veces pienso que no ha sido tanto y he olvidado muchas lágrimas. ..es curioso el mecanismo d nuestro cuerpo y mente de olvidar el dolor en ciertos momentos.

Quiero mirar 21 meses atrás para no olvidar de donde vengo y valorar a donde he llegado. Después de 18-20 años he llegado a tener una relación normal y sana con la comida. Y estoy en un momento d aceptación de mi cuerpo en el que no creía jamás estar, aún queda un camino que recorrer pero después de lo andado este será un paseo por un jardín de flores. Recuerdo aquel 5 de septiembre de 2011. La extraña sensación de mi cuerpo, nervios por lo que venía, miedo por lo que se avecinaba. Y esa pregunta que me hacía ¿que hago yo aquí? Sabia que algo me pasaba pero no aceptaba que era eso. TCA. No, yo no era como esas chicas que me cruzaba en los pasillos, no quería verme reflejada en ellas. Pues si, lo soy, lo era. Una adulta que no sabe gestionar emociones, que no se quiere y no se respeta, perfeccionista y autoexigente, autocritica. Controladora. Que se siente gorda y se avergüenza de su cuerpo. Que ha dejado de hacer cosas en la vida por ese motivo. Que es una esclava de la alimentación….no atracones pero sí comer más de la cuenta por ansiedad o al contrario, dejar de comer. Hacer mil y una dietas y pesarse continuamente. Y nunca está satisfecha, nunca feliz. Sí, era como el resto de personas que pasean por ABB, una vez fui como esas adolescentes con las que me cruzo.

Recuerdo aquellos días de nervios al decidirme a venir, aquel suspense esperando el diagnóstico, aquel miedo a enfrentarme a la verdad, a contárselo a mi marido, a mi familia, a decepcionarles… aquella vergüenza al sacar a la luz mi secreto y aquel no querer que se sintieran culpables por no haberse dado cuenta…pero tenía que hacerlo, quería cambiar de vida para ser un buen ejemplo para mi hija. Ni mis inseguridades, ni mi alimentación ni mi carácter amargado eran adecuados para ejercer de madre. Una vez conseguí estabilizarme por mi hermana, ahora podria hacerlo por mi hija.

Mi camino en terapia ha sido una montaña rusa, como mi vida en general. Empecé, una vez pasada la negación inicial, con ganas y motivada. Enseguida me sentí bien pero de pronto la caída. Estaba peor que nunca, no entendía que me pasaba, hasta ahora todo esto estaba oculto y eso lo hacia secundario en mi vida, bueno eso quería creer. Pero ahora era consciente de ello cada segundo de mi vida. Vivía pensando en pautas, esclava de una libreta, me sentía agobiada y asfixiada. Antes todo esto estaba escondido tras una buena cara y a otra cosa mariposa. Ahora era una realidad constante. Los que lo sabían me preguntaban y sé, aunque ninguno lo admitía, que me vigilaban. Era todo una mierda, quería volver a recuperar esa no-vida en donde yo sola me bastaba. Pero no, me aferré a las herramientas que esto me ofrecía y pensaba en todo lo que quería lograr. Quería poder ir a la piscina o la playa con mi niña y disfrutar con ella en lugar de quedarme vestida en la toalla mirando de lejos. Quería poder seguir bailando salsa sin el pavor a que me miraran y sentirme juzgada. Quería ser capaz de relajarme con mi marido cada vez que me abrazaba y no creer que pensaría que estaba tocando a una gorda. Quería poder mantener relaciones con él como una pareja normal en lugar de estar meses sin dejar que me tocara. Quería vestirme cada día sin hartarme de llorar delante del espejo…hoy puedo decir que tras mucho trabajo y muchas lágrimas lo he conseguido casi todo. Quizá aún no como me gustaría y como debe ser pero eso ya está al llegar.

Recuerdo momentos que me han marcado como el día que hice la lista de alimentos prohibidos y mis compañeras asombradas me preguntaron entonces de que me alimentaba. Recuerdo el día que me comí un “sobao” sin parar de llorar porque no quería, bueno de estos han habido varios…o el día que me dio un ataque de ansiedad, visita médica incluida, porque iba a comerme un donut. También el día que me di cuenta de mi distorsión corporal. Casi diría que ha sido el momento más duro de mi terapia. Algo que no controlaba, que no entendía, que se me escapaba… ¿como era posible ver a los demás sin problema de visión y ver mi imagen distorsionada? ¿Qué hacia mi cerebro para no permitirme ver la realidad conmigo? ¿por qué? ¿qué me pasaba? miedo, rabia, agresividad incluso física conmigo, con los demás… Ha sido una época dura también en mi matrimonio. De momento estoy muy contenta de mis cambios en este terreno, he aprendido a manejar mis celos y mi relación con mi pareja. He aprendido a aceptarlo, a ver que somos diferentes y eso no significa que me quiera menos.

He aprendido a priorizar, a tomar decisiones sin miedos, a defender mis derechos laborales, a no ser tan autoexigente y a reconocerme triunfos, a no justificarme por todo lo que hago ni sentirme culpable por expresar mis sentimientos. A no sentirme juzgada continuamente por los demás. A no sentirme mal por buscar mi tiempo y pedir ayuda con mi pequeña. Soy capaz de improvisar, el lunes ya no necesito tener planificado cada minuto del siguiente fin de semana. Puedo tolerar la frustración, relativizar y no dejar que cualquier tontería me amargue el día. Estoy aprendiendo a tener paciencia, incluso conmigo misma. He superado cosas que tenía escondidas y pueden ser el inicio de todo lo que me ha pasado, he aprendido cosas que ayudarán también como madre.

Recuerdo aquel pensamiento que tuve antes de empezar aquí y que me hizo darme cuenta de lo mal que estaba: “yo no quiero curarme, yo solo quiero adelgazar…” muy fuerte. No he adelgazado, he recuperado lo que perdí y creo que ya debo de llevar algún kilo más que cuando empecé pero esta Susana y aquella son muy diferentes en otras cosas que me hacen más feliz.

El tema alimentación no ha sido fácil pero ha costado relativamente poco comparado con el resto. Mi herramienta principal ha sido mi libreta. Quizá porque me cuesta pedir ayuda y siempre me ha sido fácil, en cambio, escribir. Me he aferrado a ella y ahí he anotado todos y cada uno de los alimentos que he comido, todo lo que he bebido y también diferentes momentos de cambios de humor o estados de ánimo. Y en este momento de mi vida lo que quería era no comer; tenía miedo, pánico a engordar y no podía dejarme llevar por la sensación así que tuve que cumplir a rajatabla con las pautas. Mi afán de control y disciplina que tanto daño me ha hecho toda mi vida aquí me ayudaron a mecanizar la alimentación. No podía improvisar porque entonces sabía que no lo haría bien así que planificaba cada comida y cada tente, si tenía que salir igual que me llevaba la merienda de la niña me llevaba la mía. Me ponía una alarma para comer cuando tocaba sin que se me pasara la hora. Ahora lo pienso y estoy muy orgullosa de haberlo conseguido. Es muy duro, muchísimo, pero también lo es la vida que hemos llevado hasta ahora. Hay otra vida posible y vale la pena luchar por ella, da igual el tiempo que se tarde, a mi eso me agobiaba mucho pero valoras que es tiempo que estás invirtiendo, ese que antes malgastabas…

No puedo creer la cantidad de cambios realizados, el lastre que me he quitado de encima… Y ya no es todo o nada, blanco o negro…la vida tiene una gama infinita de colores y desde este ángulo se vive mucho mejor.

4 Respuestas a Hola Mundo
  1. Sara Responder

    ¡Qué bien tenerte por aquí! Un beso y bienvenida :)

    • susana894m Responder

      Gracias Sara!! a ver si puedo ayudar y transmitir tan bien como lo hacéis aquí. Estoy muy contenta de poder participar.

  2. Elisabet Responder

    Felicidades por lo logrado hasta ahora Susana!!! Has logrado cambiar tantas cosas…seguro que tu experiencia podrá servir y ayudar a muchas otras personas que en algún momento se han sentido como tú…un abrazo!

    • susana894m Responder

      Gracias Eli por tus palabras!! contigo al lado ha sido un poquito más fácil. Me gustaría muchísimo que mi experiencia sirva a esas personas, y sobretodo mi recomendación de pedir ayuda.

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