Mi Historia

¿Cómo se empieza a contar la historia de tu vida? ¿Por dónde empezar? Aquí estoy para hablar de mi transtorno pero no es fácil encontrar el momento en el que todo comenzó… Con más o menos intensidad es algo que ha estado presente en casi todos los momentos que puedo recordar. Si no era un síntoma era otro pero, aunque entonces no lo veía, siempre estaba ahí, a cada instante. Me acompañaba ya recién levantada cuando me ponía a llorar sentada en mi cama y mirando el armario porque no había nada de ropa que me quedara bien. Con toda me veía gorda y poco femenina. Siempre me he visto “muy grande”, siempre me he etiquetado yo sola como la gorda del grupo.

Ahora lo veo objetivamente y sé que no es así pero en cada lugar por el que he pasado (escuela, instituto, trabajos, amigos, familia…) me he sentido el patito más feo de todos. Feo, grande y gordo. Exactamente así me veía yo. Ahora aún tengo momentos pero he aprendido que eso no es real, he aprendido a ser objetiva y ver que vestir una 34-36 no es estar gorda, que mis amigas no me mienten si dicen que usan una 38-40, que la talla que usan las maniquies es la que marca en su etiqueta y por tanto la misma que yo y que yo piense que son prendas especiales para ellas y que le ponen la etiqueta de esa talla para que el resto se sienta bien, no es real….Todo lo que yo construia a mi alrededor para ver sólo mi verdad no era real y cuento todo esto precisamente para que se vea lo retorcida que puede ser la mente en esos momentos en los que crees que el resto del mundo te miente solo para que te sientas bien y tú, por supuesto, no les crees.

Todo esto me ha costado mucho trabajo y mucha lucha. Dos años de terapia en los que me he aferrado a todas las herramientas que me ofrecían para salir de esto. Ha sido muy duro, más de lo que nadie se puede imaginar. Si no sabes del tema parece únicamente un transtorno relacionado con la comida y el físico, que superficial ¿verdad? pues no es eso, es mucho más. Eso únicamente es lo que se ve, la punta del iceberg. La relación con la comida, esclava de las dietas y avergonzada de mi cuerpo, eso es lo que podía parecer, aunque siempre he hecho lo posible para que nada de eso se supiera, pero bajo la superficie hay otros muchos problemas, miedos, inseguridades, baja autoestima, afán de perfeccionismo, autocrítica normalmente destructiva, exigencia…querer ser perfecta y la consecuente frustración porque evidentemente eso no es posible y menos aún en todos los ámbitos de tu vida.

Hace dos años el detonante que me abrió los ojos fue darme cuenta de que no era el modelo de mujer que quería que mi hija copiara. Soy su ejemplo a seguir y, por suerte he visto a tiempo, que no era el ejemplo que quiero que siga. Estaba en un momento en que de nuevo empezaba a hundirme, supongo que a las que padecemos estos transtornos no nos ayudan los kilos que se quedan y los cambios en tu cuerpo tras una maternidad. Pero todo esto no es de ahora, he pasado por muchas fases, por diferentes estados, arriba-abajo, arriba-abajo…pero siempre la alerta puesta. En la adolescencia pasé un período muy malo, unos años muy difíciles, no quise ayuda y creía que lo había superado sola. Ahora veo que no, quizá no parecía tan alarmante pero mi estado seguía siendo el mismo. Hay muchas cosas asociadas a ello que no ves. Estados de ánimo, comentarios, comportamientos… y en general el curso de tu vida. Todo lo que dejas de hacer por ese complejo, por esa inseguridad, por ese intento de perfección y ese todo o nada, blanco o negro, si no es un 10 no vale … no te permites ver esa gama intermedia, no te permites disfrutar de la vida y te va recluyendo en ti misma… Bailar, uno de mis sueños, las veces que lo he intentado, en todas las modalidades, y he dejado a medias siempre con alguna excusa absurda. La realidad: no querer que me miraran, no exponerme a las críticas porque no lo hacía perfecto, críticas que solo me hacía yo… Dejar de hacer tantas cosas… compararme con cada chica que me cruzaba ¿mis piernas son como las suyas, tengo más barriga, y mis brazos, y el pecho? un sin vivir constante… y esto no ayuda en tu relación con el sexo opuesto. La inseguridad puede provocar celos y eso desestabiliza cualquier relación. Otro problema a añadir.

Supongo que en el fondo mi historia no es muy diferente a la mayoría de las chicas que sufren algún TCA. Yo puedo decir hoy que he conseguido cambiar mi vida, me parecía imposible pensar o sentir de otra manera y lo estoy consiguiendo. Aún cuesta, me parece que hay cosas que ya son tan parte de mi que irán siempre conmigo pero tengo la esperanza de seguir cambiando cosas, he podido hacerlo con muchas que me parecía imposible así que espero que con el tiempo y seguir esforzándome pueda dejar atrás completamente todo esto que lleva 20 años amargándome la vida. No quiero que lo haga ninguno más…

Espero poder ayudar a quien me lea, espero que vean en mi historia, como en tantas otras, el ejemplo de que SE PUEDE. A veces lloro por el tiempo perdido y otras lloro por todas esas niñas que están sufriendo lo mismo que yo, lloro por no poder decirles: “abrid los ojos, esto no vale la pena!!!!” Pero también puedo decir muy orgullosa que últimamente he llorado de felicidad, de alegría, de ilusión por la nueva vida que estoy empezando…

3 Respuestas a Mi Historia
  1. gloria Responder

    Desde que lo se, siempre crei que lo irias consiguiendo. No se si soy conciente del esfuerzo real que tienes que hacer y creo que es muy importante que te aferres al ejemplo para tu hija.
    No puedo opinar porque yo soy todo lo contrario pero por si a caso me he puesto a dieta .

  2. susana894m Responder

    Gracias Gloria por confiar en mi. Dices que no sabes si eres consciente del esfuerzo, creo que aunque lo intentes no lo serás. Desde fuera no se entiende por eso estoy tan ilusionada con este “proyecto” que une personas que nos entendemos y asi poder ayudarnos y explica un poquito a quienes no lo sufren.
    Un beso

  3. Fe Responder

    SUSANA, GRACIAS POR CONTAR TU HISTORIA, DE VERAS NO SABES CUANTO AYUDA LEER TU TESTIMONIO. LEERTE ME DA ESPERANZA PARA SABER QUE SE PUEDE LUCHAR CONTRA ESTA ENFERMEDAD Y TE FELICITO ENORMEMENTE POR TODO ESTE ESFUERZO QUE ESTAS HACIENDO….TU HIJITA ESTARA MUY ORGULLOSA DE TENER UNA MAMI QUE NO SE CANSE DE LUCHAR. SIGUE ADELANTE.

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