Momento piscina

Tenía muchas ganas de empezar a escribir en este blog, de que por fin publicaran mi historia y me dieran permiso para seguir narrando capítulos, ahora que ha llegado me pasa como cuando avancé en terapia, estoy perdida y no sé muy bien qué empezar a contar… tenía ideas que ahora se han quedado bloqueadas en algún lugar de mi cabeza, espero que poco a poco vayan saliendo temas que me permitan colaborar en esta página para poder ayudar  a otras personas que estén pasando por todo eso que aquí nos une: un TCA.

Lo que no quiero contar es la enfermedad con demasiado detalle, aspecto emocional y psicológico sí pero no creo que sea necesario explicar qué hacía exactamente o cómo, supongo que eso es algo que aquí todos sabemos así que no vale la pena profundizar y para quien no lo sepa tampoco quisiera dar ideas… únicamente pretendo ser de ayuda a quien ahora mismo crea que no hay salida, a quien esté dudando si pedir ayuda o no, a quien esté avanzando en terapia más lento de lo que le gustaría (creo que por aquí también hemos pasado tod@s) y piense que nunca se curará…mi mensaje es un “PUEDES” inmenso, un “PUEDES” a grito…
Como explico un poco en mi historia y mi primer post veo el alta más cerca de lo que imaginé, creí que no llegaría…no quiero precipitarme porque aún sigo en terapia grupal e individual pero ya no es semanal. Llevo dos meses así y debo decir que estoy muy animada y mucho más fuerte de lo que pensé cuando mi terapeuta me lo propuso y me felicitó por lo bien que me veía ¡¡una vez más desde fuera me veían mejor, más fuerte, más preparada que yo misma!! pero acepté el “reto” y, a pesar del miedo inicial incrementado por la época estival en que nos encontramos, ahora veo que PUEDO. 
El tema alimentación lleva ya un tiempo sin ser un problema, aunque no mentiré y debo decir que la alarma alguna vez salta, pero mi terapeuta lo sabe (si algo he cumplido a rajatabla desde que entré es mi promesa a mi misma de no mentir, ya no más. Quería curarme costase lo que costase y sabía que seguir mintiendo no era el camino) y sabe que no me he dejado llevar por esa alarma, soy consciente de que durante toda mi vida puede seguir conmigo y aparecer en cualquier situación pero ahora soy yo quien controla el síntoma y no al revés. Como decía no me preocupaba avanzar sola en la alimentación era porque aún hay pensamientos en mi cabeza que creía que no estaba preparada para enfrentar, complejos que aún hacen sufrir un poquito. No me gusta mi cuerpo y eso aún es duro, también hasta hace muy muy poco me negaba a aceptar que fuera así para siempre: una talla normal pero no lo proporcionada o atlética que a mi me gusta de otras personas, de nuevo comparando. He aceptado ya y entendido mi distorsión y ahora puedo verme objetivamente, soy una chica normal con un IMC perfectamente normal y sano, no veo esa gorda que había antes en mi espejo (más bien en mi cabeza) pero sigo sin ver el cuerpo que yo quisiera. Aceptar que soy así y debo quererme así aún se me hace cuesta arriba pero ¡¡también aquí estoy avanzando!! Hace unos días en la piscina tuve un momento de reflexión que creo fue muy positivo. Vi varias chicas a las que les cambiaría el cuerpo sin pensarlo y de pronto una luz de realidad inundó mi cerebro ¡¡pero si deben tener 17-20 años Susana!! todos esos “cuerpazos” que yo envidiaba no llegaban ni en broma al cuarto de siglo. Entonces miré a mi alrededor y repasé al resto de mujeres buscando las que realmente podía comparar conmigo (sí aquí otra vez comparando). Alrededor de 33 años y que hayan sido madres habían también unas cuantas, resultado del experimento: había más altas, más bajas, más guapas y más feas, más gordas o más flacas…montón de mujeres normales con cuerpos normales acorde con sus edades, ritmos de vida, maternidad ¡¡¡y yo estaba en ese grupo de mujeres normales y no estaba tan mal!!! que momento de subidón ahí SENTADA en mi toalla con BIKINI (en mayúsculas por el triunfo que eso representa para mi) mirando alrededor de la piscina y viendo que soy una chica más y puedo estar muy contenta de ello…
No ha sido un verano fácil pero eso siempre ha sido normal en mi vida. Lo que ahora ha sido diferente es que he podido disfrutarlo de una forma que no hacía antes. He disfrutado de los momentos en la playa y la piscina, de las cenas y comidas con amigos fuera de lo normal, de algún helado que he comido… a mi cabeza no le gusta mi cuerpo pero empieza a asumir que es el que tengo y no puede limitarme en todo lo que hago. Pasito a pasito, aún muy despacito, aún poco a poco pero por el camino correcto.
6 Respuestas a Momento piscina
  1. amarilla Responder

    Espero estar incluida en esas cenas y en esa piscina!!!!!!!!

  2. susana894m Responder

    Por supuesto, como parte muy importante además

  3. Yo Responder

    Sois muy valientes las dos!!! RyS

    • Susana Responder

      Gracias amiga “yo”… hace un tiempo te hubiera dicho q no era para tanto, ahora puedo valorar mi (nuestro) esfuerzo y reconocer que sí, que somos valientes y sobretodo luchadoras… y aún queda un largo camino que recorrer porque esta lucha es para siempre.
      Gracias por vuestros comentarios que nos dan más fuerza para seguir

  4. amarilla Responder

    Así que YO sabe que amarilla lleva R….. IDENTIFICATE…. me tienes en ascuas!!!!! Jijijiji

  5. Yo Responder

    Amarilla,!!! Yo llevo V cachumbera te sirve??? Jajajjajajajajajajajajajaja un besito

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