Un día descubrí que la mayoría de mensajes que me enviaba a mí misma eran negativos: “No aprobaré”, “Me equivocaré”, “Seguro que NO le gusto”, etc. Empecé a fijarme detalladamente y descubrí que esos mensajes condicionaban realmente mi aquí y ahora. Yo misma estaba dirijiéndome hacia el error, el fallo, el fracaso, la tristeza, el miedo…
Un día leí algo acerca de las afirmaciones positivas y como estas puedan cambiar absolutamente nuestra realidad objetiva. Al principio pensé que no sería más que otra farsa de esas que intentan “vendernos” en época de crisis existencial o pérdida de sentido. Sin embargo, me propuse probarlo y descubrí que era cierto; realmente funcionó!!!
No es que sea una especie de milagro ni mucho menos, simplemente es una manera de “autoapoyarte” y “autofelicitarte”. Desde aquel instante, mi recuperación fue mucho más rápida y aún hoy no dejo de repetirme a mí misma lo feliz que soy, lo bien que me encuentro y lo mucho que me quiero tal y como soy.
Por eso, he pensado que me gustaría compartir con vosotr@s aquello que tanto me ayudó a mí; sólo espero que os sirva de la misma manera y que pronto podáis apreciar la belleza que hay en cada un@ de vosotr@s.
Para aceptarnos tal cual somos
“Me acepto completamente aquí y ahora”
“Me quiero totalmente tal y como soy”
“Acepto todos mis sentimientos como parte de mí mism@”
“Sienta lo que sienta, soy hermos@ y dign@ de ser amad@”
“Estoy dispuest@ a experimentar todos mis sentimientos”
“Es bueno que exprese mis sentimientos. Me permito expresar mis sentimientos”
“Cuando expreso mis sentimientos, me amo”
Las afirmaciones positivas podemos hacerlas en silencio, en voz alta, escribiéndolas o incluso, cantándolas o recitándolas!!! Sólo diez minutos diarios haciendo afirmaciones positivas pueden compensar años de viejos y negativos hábitos mentales, creedme. Cuanta mayor frecuencia rememore tu conciencia de lo que te dices a ti mismo y cuanto más positivas y expansivas sean las palabras y conceptos que elijas, más positiva será la realidad que crees.
Haced siempre las afirmaciones en “presente”, no en futuro; es importante crearlas como si ya existieran. En lugar de decir “conseguiré un empleo maravilloso”, decid: “tengo un empleo nuevo maravilloso”. Esto supone reconocer que todo se crea primero en el plano mental, antes que pueda manifestarse como una realidad objetiva.
Afirmad lo que SI deseáis, no lo que NO queréis. En lugar de decir “no volveré a quedarme dormid@”, decid “me levanto con tiempo y llen@ de energía todas las mañanas”.
En general, cuanto más breves y sencillas sean las afirmaciones, más eficaces os resultarán. Recordad que una afirmación es una expresión clara que contiene un fuerte sentimiento; por ello, cuanto más sentimiento tenga, más intensamente se grabará en vuestra mente.
Un fuerte abrazo a tod@s,
Sue