Archivo mensual: enero 2017

Creación de la Propia Realidad…

577418bc3475a_crop¿Os interesa la Física Cuántica?… Posiblemente no sea un tema al que tengamos una gran simpatía, sobre todo si nunca nos hemos interesado por él y lo desconocemos, pero por mi trayectoria, tanto personal como profesional, cada vez me apasiona más este gran universo, ya que me aporta información y respuestas que de otra manera veo casi imposible tener.

Intentaré hacer una pequeña introducción al tema de forma amena y fácil para que se pueda entender y asociar al tema de los Trastornos de la Alimentación.

Durante décadas, los poderes de la mente han sido cuestiones asociadas al mundo “esotérico”, cosas de locos, pero desde un tiempo atrás, la ciencia, ha demostrado la interrelación entre el pensamiento y la realidad, es decir, cuando creemos que podemos, en realidad, podemos!

Os explico:

En un pequeño órgano llamado hipotálamo se fabrican las respuestas emocionales. Allí, en nuestro cerebro, se encuentra la mayor farmacia que existe, donde se crean unas partículas llamadas “péptidos”, las responsables de las emociones que sentimos diariamente.

Nuestro cerebro crea neuropéptidos y nuestras células son las que se acostumbran a “recibir” cada una de las emociones: ira, angustia, alegría, envidia, generosidad, pesimismo, optimismo… Al acostumbrarse a ellas, se crean hábitos de pensamiento, y nuestro cerebro está continuamente recreándose; un pensamiento o emoción crea una nueva conexión, que se refuerza cuando pensamos o sentimos “algo” en repetidas ocasiones. Así es como una persona asocia una determinada situación con una emoción. Si no se interrumpe esa asociación, nuestro cerebro podría relacionar ese pensamiento con esa emoción y reforzar esa conexión, conocida en el ámbito de la psicología como “fobia” o “miedo”.

Todos los hábitos y adicciones operan con la misma mecánica. Un miedo (a no dormir, a engordar, a hablar en público, a enamorarse…) puede hacer que recurramos a una pastilla, una droga o un tipo de pensamiento nocivo. El objetivo inconsciente es “engañar” a nuestras células con otra emoción diferente, generalmente, algo que nos excite, “distrayéndonos” del miedo. De esta manera, cada vez que volvamos a esa situación, el miedo nos conectará, inevitablemente, con la “solución”, es decir, con la conducta que hayamos adoptado frente a eso. Detrás de cada adicción (drogas, comida, personas, bebida, juego, sexo, televisión) hay un miedo insertado en la memoria celular.

La buena noticia es que, en cuanto rompemos ese círculo vicioso, en cuanto quebramos esa conexión, el cerebro crea otro puente entre neuronas que es el “pasaje a la liberación”. Porque nuestro cerebro está permanentemente rehaciéndose, incluso, en la ancianidad. Por ello, se puede desaprender y reaprender nuevas formas de vivir las emociones.

Así es, que la mente es capaz de crear, es decir, esto nos llevaría a que nuestra Realidad es, hasta cierto punto, producto de nuestras propias expectativas, por lo que es importante romper con esos malos hábitos del pensamiento, ¿Pero, como hacerlo?…

El cerebro crea esas redes a partir de la memoria: ideas, sentimientos, emociones. Cada asociación de ideas o hechos, incuba un pensamiento o recuerdo en forma de conexión neuronal, que desemboca en recuerdos por medio de la memoria asociativa. A una sensación o emoción similar, reaparecerá ese recuerdo en forma de idea o pensamiento.

Hay gente que conecta “amor” con “decepción” o “engaño”, así que cuando vaya a sentir amor, la red neuronal conectará con la emoción correspondiente a cómo se sintió la última vez que lo sintió: ira, dolor, rabia, etc, por lo que “si practicamos una determinada respuesta emocional, esa conexión sináptica se refuerza y se refuerza. Cuando aprendemos a “observar” nuestras reacciones y no actuamos de manera automática, ese modelo se rompe“. Así pues, aprender a “ver” esas asociaciones es la mejor manera de evitar que se repitan: la llave es la conciencia.

 Scroll hacia arriba