Trastornos Conducta Alimentaria & Abusos Sexuales

abuso-sexual-infantilSegún los expertos, un tercio (si no más), de las personas que sufren un Trastorno de la Conducta Alimentaria, han sido víctimas de abusos sexuales en la infancia, lo que conlleva numerosas consecuencias para la persona.

El trauma sexual, ocupa el papel central y abre el juego. Se siente y percibe el cuerpo como “sucio”, por lo que muchas de las pacientes tienen la motivación explícita de “desexualizar” su cuerpo, algunas veces hasta de “descorporizarse”.

Normalmente los abusos se producen dentro del entorno familiar, con un inicio de cinco o seis años, mientras que el trastorno alimenticio aflora en la adolescencia. No obstante toda persona que ha sufrido un abuso en la infancia no va a desarrollar un trastorno de la alimentación en la adolescencia, sino que en su mayoría estas conductas aparecen cuando el menor no ha informado del abuso o la familia es consentidora -sabe que existe la agresión pero no interviene-.

Asimismo, los pacientes de este tipo sufren una anorexia diferente a la denominada “estética” -que se deriva de la vivencia del cuerpo-. “Se trata de una anorexia emocional” porque el trastorno no se desarrolla por la vivencia que la paciente tiene del cuerpo sino por distintos factores de riesgo. La víctima de la agresión genera aversión hacia el propio cuerpo y estados de indefensión”. También sufren anorexia emocional adolescentes víctimas o testigos de malos tratos.

Por tanto, el paciente tiene otro perfil al que se atribuye normalmente a las personas que sufren anorexia -perfeccionistas y muy inteligentes, son chicas que juegan en la familia un papel de controladoras y estabilizadoras, dentro de estructuras familiares determinadas y con poca comunicación.

Anorexia y Bulimia Sexual

El cuadro clínico de estas pacientes se complica a la hora de trabajar más allá del propio trastorno de la alimentación, ya que la recuperación es más lenta, son casos más complicados porque inciden muchos factores, no es un trastorno puro de la alimentación sino complicado con estructuras familiares determinadas, así como abusos sexuales y dificultad a la hora de relacionarse afectivamente con su entorno.

Las raíces de la patología (Anorexia Sexual) son similares a las de la anorexia nerviosa, con las que comparten algunas de las siguientes emociones: alienación respecto a uno mismo, soledad, perfeccionismo, autodesprecio, sentimiento de inferioridad (pero también delirios de grandeza), emociones no resueltas.

El miedo y la ansiedad generadas por el acto sexual o su mera imaginación provocan que este sea visto como algo indeseable y amenazante. En ocasiones, se trata de la consecuencia de la dismorfia corporal que tan frecuente resulta en la anorexia, y por la cual, la persona percibe su cuerpo de manera diferente a la que realmente es. Los miedos más comunes son los que aluden a la conexión con los demás, a los sentimientos intensos, a la propia sexualidad, a ser visibles o al reto de comenzar o terminar con una relación.

De igual manera que la anorexia encuentra su compañero en la Bulimia, la anorexia sexual también tiene asociada una conducta compulsiva en la que se llevan a cabo un gran número de encuentros sexuales. Aunque el comportamiento es el opuesto exacto, la raíz puede ser muy parecida, y es la ansiedad ante la intimidad. La mayor parte de las relaciones que mantienen las bulímicas sexuales son esporádicas, encuentros de una noche, pero raramente suelen mantenerse a lo largo del tiempo, ya que ello podría dar lugar a compromisos sentimentales. La aversión no es al sexo en sí, sino a la intimidad.

Por lo que si me permitís dar mi opinión al respecto, abiertamente desde mi punto de vista y habiendo sido víctima de eso… Creo importante que los adultos nos hagamos responsables del bienestar de nuestros pequeños y adolescentes, hablándoles sin miedo de estos temas, para que puedan ser conscientes y lleguen a tener la curiosidad de saber e informarse sin miedo, sin tabús ni censura, ya que sin saberlo, muchos casos quedan tapados porque los adultos planteamos el tema como algo malo que puede tener consecuencias devastadoras y no dejamos que los que lo sufren puedan expresarse libremente sin temor para empezar a hacer frente y sanar el dolor más profundo de sus vidas!

 

¡Sólo los guerreros más valientes saldrán de este infierno victoriosos…

Ayudémoslos a alzar el vuelo y dejemos que vuelen libres sin cortarles las alas!

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